MÚSICA

Iñaki Alberdi, el acordeón a pleno pulmón

El músico vasco, referente del acordeón en España, interpreta el concierto de Jesús Torres con la ONE

Iñaki Alberdi acaba de grabar el disco «Sensations»
Iñaki Alberdi acaba de grabar el disco «Sensations»

Iñaki Alberdi (Irún, 1973) habla del acordeón como si de una parte de su cuerpo se tratara: «Es una especie de pulmón pegado a tu cuerpo; tiene algo visceral, muy de dentro». Hasta ese extremo llega su compenetración con el instrumento. Sin embargo, no fue el de Alberdi un caso de vocación precoz. Empezó a estudiar el acordeón con catorce años, de forma no oficial y sin ninguna pretensión de dedicarse a ello. A partir de ahí, todo ocurrió de manera muy rápida. Con veinticinco años ya le llaman de centros europeos para impartir clases magistrales. Muchos acordeonistas dentro del mundo de la clásica le miran como un referente también por su papel en la ampliación del repertorio del instrumento. Para él han escrito grandes nombres de la creación musical española como Luis de Pablo, Joan Guinjoan, José María Sánchez-Verdú, Gabriel Erkoreka, Alberto Posadas o Jesús Torres, del que Alberdi interpreta este fin de semana el Concierto para acordeón y orquesta con la ONE bajo la dirección de Juanjo Mena.

Sobre su relación con los compositores, explica el acordeonista que «tiene una mezcla de todo. Son profesores pero también alumnos, porque hay muchas cosas que desconocen del instrumento. El trabajo con ellos me hace sentirme un poco compositor también a mí. Si él confía en ti, puedes aportar algo duradero. A veces puede ser tu manera de interpretar, tu carácter, o un punto de vista que aportas y que le enriquece».

Mundo de sensaciones

Entre los compositores cuya colaboración recuerda con más cariño está Sofía Gubaidulina («fue emocionante ver que la mujer estaba muy a gusto con mi manera de tocar»), mientras que en el extremo opuesto sitúa su encuentro con Stockhausen: «Con él no conecté y deseché la posibilidad de sacar algo que me viniera bien en aquel momento. Tal vez debido a mi juventud (tenía entonces veinte años) no supe relativizar el choque con su personalidad».

Sobre el concierto de Jesús Torres, afirma: «Es un mundo de sensaciones. Tengo seis cadencias y hay quince adjetivos que definen cada uno de los movimientos: desde volcánico a luminoso. Es una obra muy viva, una de estas partituras que me permiten ser yo mismo. Considero que es uno de los dos o tres conciertos más importantes para acordeón que se han escrito».

«El acordeón tiene una capacidad para representar la música actual de una forma bastante más cercana y atractiva», opina Alberdi. Por el contrario, su última grabación, «Sensations» (Ibs Classical), se centra en épocas anteriores e incluye arreglos de Albéniz, Turina, Soler y Cabezón. ¿Hay un deseo de no dejarse encasillar en el repertorio contemporáneo? «El disco es una imagen fiel de mi recorrido. El acordeón no es sólo música actual. Cuando empecé a estudiar, estos eran los compositores que tocaba, además de Bach y Scarlatti. Ahora bien, si hubiese sacado este disco hace veinte años, muchos habrían pensado: ¿qué hace ese loco tocando a Albéniz en el acordeón? El que un disco como éste se acepte como algo normal habla en favor del recorrido mío y del instrumento.»

Tópicos y prejuicios

Ya parece que el acordeón no tiene que luchar contra tantos tópicos y prejuicios dentro de la música clásica: «El valor del instrumento está ahí, no hace falta insistir en ello. No obstante, por encima de las posibilidades que tenga el acordeón, está la capacidad que tiene cada cual de ser él mismo a través del instrumento. El acordeón no entorpece esto, y si encima lo potencia, entonces tienes la comunión perfecta».

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