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Jordi Pujol admite que tuvo dinero en el extranjero sin regularizar

El expresidente de la Generalitat pide perdón y asegura que no solventó la situacíón ya que «no encontró el momento oportuno»

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El expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol,ha reconocido este viernes a través de un comunicado que su familia disponía de dinero sin regulalizar en cuentas extranjeras y, «con mucho dolor», ha pedido perdón por, en sus propias palabra, haber defraudado a la gente de «buena voluntad». Pujol, que no ha especificado la cantidad de la que estaría hablando, asegura asimismo que «en los últimos días» su familia ha regularizado sus cuentas en el exterior.

Después de dos años de informaciones que relacionaban a la familia Pujol con cuentas corrientes en Andorra y Suiza, el expresidente catalán ha querido salir al paso con un comunicado que él mismo califica de expiatorio y en el que explica que en 1980, poco antes de tomar posesión de su cargo como presidente de la Generalitat, recibió una herencia de su padre, Florenci Pujol i Brugat, cuyos fondos fueron destinados a su esposa, Marta Ferrusola, y a sus siete hijos.

Pujol señala que, aunque «su conciencia y su cargo le empujaban a rechazar esta herencia», no lo hizo para respetar la voluntad de destinar estos fondos a su familia, y justifica que se haya tardado más de treinta años en regularizar la situación alegando que «no se encontró el momento oportuno».

«Lamentablemente no se encontró nunca el momento adecuado para reguralizar esta herencia, como sí han podido hacer el resto de personas que se encontraban en una situación similar en tres ocasiones excepcionales a lo largo de más de treinta años de vigencia del actual sistema tributario», explica en un comunicado en el que se presenta como «único responsable» y muestra su compromiso «absoluto» de comparecer ante las autoridades tributarias o judiciales.

Según la misiva, su padre quiso dejarle ese dinero en el extranjero porque, habiendo vivido de cerca los años 30 y 40, «tenía miedo de lo que podía pasar, y más de lo que podio pasar a un político muy comprometido». Pujol detalla que tras aceptar la herencia encargó su «gestión y regularización» a una persona de su máxima confianza, una gestión de la que, dice, no quiso saber nada nunca más hasta que todos sus hijos fueron mayores de edad.

Se da el caso de que el propio Pujol cargó duramente contra el informe de la Udef que señalaba la existencia de supuestas cuentas en el extranjero de dirigentes de CiU y aseguró que se trataba de un campaña de desprestigio personal.

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