historias de la corona

El Monarca más poderoso nació en un retrete

El Emperador Carlos V de Alemania y I de España vino al mundo en una letrina del Palacio de Prinsenhof en Gante

Carlos I, de joven, retratado por Bernard van Orley
Carlos I, de joven, retratado por Bernard van Orley - ABC
ALMUDENA MARTÍNEZ-FORNÉS - Madrid - Actualizado: Guardado en: Casa Real

Gante. 23 de febrero de 1500. Aquella noche había fiesta en el Palacio Prinsenhof. El embarazo de la Archiduquesa Doña Juana estaba ya muy avanzado, pero aquella joven Infanta española de 21 años era demasiado celosa como para dejar solo a su atractivo marido, el Archiduque Felipe de Austria, e irse a descansar.

Cuenta la tradicion que, ya en la madrugada del 24, Juana sintió unos dolores en el vientre, por lo que acudió a una letrina de palacio sin sospechar que había llegado el momento del parto. En aquella época, los nacimientos en la Familia Real castellana tenían que ser presenciados por numerosos testigos que identificaran reglamentariamente al recién nacido y evitaran cualquier duda sobre la legitimidad del futuro Heredero, según explican los doctores Antonio Garrido-Lestache y Antonio Manuel Moral Roncal, autores de una minuciosa investigación sobre «La identificación de los recién nacidos en la Casa Real española».

La madre de Juana, la Reina Isabel la Católica, también tuvo que someterse a ese ceremonial y trajo al mundo a sus hijos ante varios nobles, caballeros y regidores, aunque procuró proteger su pudor: «La Reina cumplió con su obligación con la condición de que su cara fuese cubierta con un velo, con lo cual no sólo ocultaba su vergüenza, sino también el que nadie pudiese detectar en ella un rictus de dolor y sufrimiento», afirman los especialistas.

Cuando Juana descubrió la verdadera naturaleza de sus dolores, ya debía ser demasiado tarde para avisar a nadie, ni siquiera a una doncella. Sola y en ese lugar sórdido, trajo al mundo a su segundo hijo, Carlos, que años después se convertiría en uno de los Monarcas más poderosos de la historia: fue Rey de España, cuando España integraba también las Indias, Nápoles, Sicilia, Rosellón y la Cerdaña, y Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

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