Casa Real

La Familia Real no aceptará regalos que superen los usos sociales o puedan condicionarles

Los obsequios se clasificarán entre personales e institucionales y estos últimos se incorporarán a Patrimonio Nacional

Los Reyes junto a sus hijas durante el acto de proclamación ante las Cortes
Los Reyes junto a sus hijas durante el acto de proclamación ante las Cortes - EFE
ALMUDENA MARTÍNEZ-FORNÉS - Madrid - Actualizado: Guardado en: Casa Real

La Zarzuela ha presentado en la tarde de este jueves el nuevo régimen de regalos a los miembros de la Familia Real. El Rey ha querido elevar a normativa interna el criterio que él ya venía aplicando a los obsequios que ha recibido. Este nuevo régimen adapta a la Corona la ley 19/2013 que ya regula en materia de regalos a los políticos y altos cargos de todas las Administraciones públicas.

El nuevo régimen establece que los miembros de la Familia Real no aceptarán para sí regalos que superen los usos habituales, sociales o de cortesía, ni aceptarán favores o servicios en condiciones ventajosas que puedan condicionar el desarrollo de sus funciones. También distingue entre regalos personales e institucionales, y establece que los obsequios que tengan carácter institucional se procederá a su incorporación al Patrimonio Nacional.

Además, está normativa prohíbe a los miembros de la Familia Real aceptar regalos que por su alto valor económico, finalidad o interés comercial o publicitario, o por la propia naturaleza del obsequio, puedan comprometer la dignidad de las funciones institucionales que tengan o les sean atribuidas.

Este régimen de regalos afectara exclusivamente a los miembros de la Familia Real, pero no a los familiares del Rey, por lo que las Infantas Doña Elena y Doña Cristina no estarán obligadas a su cumplimiento. No obstante, sí será de aplicación para los miembros de la Familia Real a los que el Rey encargue alguna actividad institucional durante el desarrollo de esta función concreta.

La nueva normativa considera regalos institucionales los ofrecidos por las autoridades anfitrionas y los organizadores de actos y visitas nacionales o internacionales. Los regalos que no pueden incluirse en la categoría de institucionales tendrán la consideración de personales, que solo se podrán aceptar cuando no pueden los usos sociales y de cortesía. Cuando excedan esos usos, seguirán el mismo tratamiento que los institucionales o serán cedidos a una entidad sin ánimo de lucro que persiga fines de interés general.

La norma incluye supuestos especiales, que prohíben a los miembros de la Familia Real aceptar préstamos sin interés o con interés inferior al normal del mercado, ni regalos de dinero. En este último caso se procederá a su devolución o será donado. Cuando los miembros de la Familia Real reciban premios con dotación económica, el importe se deberá ceder a una entidad sin ánimo de lucro.

El nuevo régimen también establece que en el caso de aniversarios o celebraciones de carácter singular de algún miembro de la Familia Real en los que presuma que darán lugar al ofrecimiento de regalos, se establecerá un régimen propio que será objeto de información pública.

Zarzuela también anotará en un registro cada regalo recibido por el Rey o la Familia Real. Estos regalos serán valorados por una comisión para clasificarlos como institucionales o personales y con periodicidad anual se publicará en la página web de la Casa del Rey la relación de regalos institucionales que haya recibido la Familia Real durante el año anterior, con una breve descripción del regalo, así como la persona o entidad que lo haya entregado y su destino, uso o afectación.

Zarzuela también ha dado a conocer el código de conducta del personal de la Casa del Rey, que se ha decidido poner en marcha porque los ciudadanos tienen derecho a que el personal de la Casa tenga un comportamiento ejemplar que ayude a preservar la confianza en la Jefatura del Estado.

En la Casa hay funcionarios que proceden de distintos organismos (militares, funcionarios...) y cada uno tiene una normativa propia. A partir de ahora e independientemente de su origen, todos ellos tendrán que cumplir unos principios comunes por el hecho de trabajar en Zarzuela.

El nuevo código establece 20 medidas de obligado cumplimiento. Entre otras, obliga al personal de la Casa a desempeñar sus obligaciones de manera ejemplar y esta ejemplaridad deberá practicarla igualmente en el cumplimiento de las obligaciones que, como ciudadano, le exigen las leyes.

Toda la actualidad en portada