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Estaba a punto de estrenarse la campaña electoral o eran ya los primeros días de andadura por España de los candidatos a las generales (del 2 al 9 de noviembre pasado). Cuando el CIS interrogó por última vez a los ciudadanos llevábamos también diez días de "fin de la actividad armada" de ETA, que había difundido en un comunicado el 20 de octubre. Pero la mitad de los españoles puntuaban por debajo del "creíble" (por debajo de un 5 en una escala de 0 a 10) la aparición de los tres encapuchados señalando la apertura de un nuevo escenario, el del fin del sanguinario terrorismo etarra. El porcentaje se amplía hasta el 66,8% de la población si sumanos la puntuación del "algo creíble" que supone dar un 5 al anuncio etarra.
Es más, se da la circunstancia curiosa de que si antes del comunicado los españoles colocaban en la duodécima posición de sus preocupaciones el hachazo del terrorismo de ETA, una vez conocido el comunicado de cese de la violencia, la situaron dos lugares más arriba, en la décima posición de su ránking de quebraderos de cabeza. No obstante, la respuesta mayoritaria de los ciudadanos en esta oleada del barómetro del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) correspondiente al mes de noviembre acerca de qué sintieron cuando conocieron la noticia fue la de alegría, en el 32,5% de los casos, esperanza para otra cuarta parte de la población (un 25%)e indiferencia en el 13,9% de los casos. Un 8% se preocupó por qué depararía ahora el comunicado etarra.
Los españoles entrevistados por el CIS estaban más inquietos por el paro y la situación económica del país, que volvió a escalar como la principal preocupación ciudadana, hasta el 83% (fue del 81% el mes anterior, en octubre).
El 57,4% ven el fin «poco o nada probable»
El 46,3% de los españoles verían con malos ojos que se dialogase sobre el futuro de los presos
El Gobierno y las policías,
Pesa más la labor que ha desarrollado la labor policial conjunta (sumando los porcentajes de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Ertzaintza) contra ETA, con un 34,8% de las respuestas, que el papel del Gobierno de España, que consigue dos décimas menos (un 34,6%), pero en todo caso su cooperación y buen funcionamiento han supuesto que siete de cada diez españoles les atribuyan a ellos el épico fin del terrorismo en España.
Cerca de la mitad de los españoles (un 46,3%) verían con malos ojos que los Gobiernos hispano-francés dialogasen sobre el futuro de los presos de la banda terrorista y sus militantes, y algo menos, el 42,8%, piensan que hay que hacerlo si se confirma el abandono de la "actividad armada de ETA". La mitad de la población (un 50,9%) opina que no hay que otorgar a los reclusos etarras los beneficios contemplados en las leyes penitenciarias actuales, en condiciones de igualdad con el resto de los presos. No están "nada de acuerdo" mayoritariamente en conceder indultos individuales a presos de ETA tengan delitos de sangre (el 84,1% de la población está en contra) o no los tengan (un 51,8%) ni con la amnistía que buscan los presos de la banda (el 83,6% muestra su disconformidad absoluta con esta opción).
Si los reos etarras pidiesen perdón públicamente a sus víctimas, tres de cada diez españoles aprobarían que se les concediese algún tipo de beneficio penitenciario, frente al 44,8% de la ciudadanía para la que no hay ninguna condición exigible por la que haya que reducir la pena a los terroristas.




