Pernando Barrena junto a Rosa Lluch, hija del político Ernest Lluch asesinado por ETA - efe

Sortu calcula en «más de 2.000» los etarras «en el exilio»

Barrena pide en el homenaje a Lluch la «excarcelación de presos de motivación política y la vuelta a casa de los refugiados»

madrid Actualizado:

Un día después de que los herederos de Batasuna volvieran a sentarse en el Parlamento Vasco, Pernando Barrena ha instado al Gobierno a «compatibilizar la normalización política» en el País Vasco con la «excarcelación de presos de motivación política y la vuelta a casa de los refugiados» mediante un cambio en la política penitenciaria.

El dirigente de la antigua Batasuna y hoy portavoz de Sortu cifró en «más de 2.000» los etarras «en el exilio», un dato novedoso, según recoge hoy El Correo. «No es posible compatibilizar la normalización política de Euskadi con la existencia de un colectivo de 700 personas en prisión y más de 2.000 en el exilio», señaló.

Barrena exigió además la «desmilitarización» del País Vasco «sin mayor dilación» y la supresión de «legislaciones de excepción». «Los amplios despliegues de efectivos armados al amparo de la lucha antiterrorista deben ser recortados y minimizados. Y, del mismo modo, ETA deberá disolver sus estructuras militares y poner fuera de uso todo su armamento», afirmó.

El portavoz de Sortu pidió a Francia y España que suspendan las detenciones de presuntos terroristas y que «entablen contacto con ETA para su final ordenado».

Disculpas por falta de «sensibilidad»

Barrena expuso la «hoja de ruta» de la izquierda abertzale para el fin de lo que denominan «consecuencias del conflicto», que contempla la necesidad de «tratar de reparar todo el dolor causado». En ese sentido, Barrena pidió disculpas por haber podido causar «daño añadido o sentimientos de humillación» a las víctimas de ETA porque les faltó «sensibilidad» hacia ellas en comparación a la que mostraron hacia «otras víctimas».

«Lo sentimos, los sentimos mucho y verdaderamente nunca fue nuestra intención», dijo el ex dirigente de HB en un acto celebrado en Barcelona en homenaje a Ernest Lluch, asesinado por ETA hace doce años.

Barrena, que fue detenido en 2008 y tras pasar dos años en prisión se encuentra en libertad provisional, se dirigió a las hijas de Lluch y de José María Portell, asesinado por ETA en 1978, presentes en la conferencia, para decirles: «Tragedias como las suyas, que son las nuestras, no se tienen que volver a repetir nunca más».

«La izquierda abertzale reconoce el dolor y sufrimiento y acepta que mediante sus declaraciones y actos ha podido proyectar una imagen de insensibilidad ante las acciones de ETA», ha reconocido el dirigente de Sortu que, sin embargo ha insistido en mostrar su «respeto» a «todas las víctimas» porque «son muchas las personas que han sufrido en este conflicto, ha habido víctimas de manera multilateral».

Antes de acudir al acto en Barcelona con familiares de víctimas de ETA, Barrena habló con Arnaldo Otegi que le pidió «expresamente que abriera los canales de comunicación para dialogar con las víctimas que tengan predisposición para ello», según confesó.

«Poca vergüenza»

Para la Asociación Catalana de Víctimas del Terrorismo (Acvot), las palabras de Barrena demuestran «poca vergüenza». José Vargas, presidente de Acvot, se refirió ayer a unas palabras del portavoz de Sortu en una emisora de radio antes de la conferencia en las que señaló que el asesinato de Lluch le «revolvió» personal y políticamente y que «cuanto menos, nunca debió suceder».

Barrena «demuestra muy poca vergüenza al decir ahora, doce años después, que le removió el asesinato de Lluch. No le puede remover entraña alguna, porque no tiene», señaló a Servimedia. «Y el resto de los 850 asesinatos de ETA, ¿no le han removido?», se preguntó el presidente de la Acvot, que no da ninguna credibilidad a las supuestas disculpas hacia las víctimas que puedan partir de miembros del entorno de ETA.

«Todo esto es un paripé, una mentira que no sea creen ni ellos mismos», añadió Vargas.