“Nos estamos quedando calvos”: la farmacéutica Helena Rodero desmonta los grandes mitos sobre el pelo y la piel
La farmacéutica experta en salud capilar y cuidado de la piel explica por qué cada vez preocupa más la caída del cabello, qué hábitos están empeorando la salud capilar y cuáles son los errores más frecuentes que cometemos con el pelo y la piel.
La caída del cabello, las rutinas de skincare, los productos virales y los supuestos remedios milagro llenan cada día las redes sociales. Sin embargo, entre tanta información, distinguir la evidencia científica de las modas resulta cada vez más complicado. Sobre ello reflexiona la farmacéutica Helena Rodero en este nuevo episodio del videopodcast Palabras con Salud, presentado por la periodista Marina Montiel.
Durante la entrevista, Rodero aborda una de las preocupaciones estéticas más frecuentes en España: la pérdida de cabello. Aunque recuerda que la genética sigue siendo el principal factor detrás de la alopecia androgenética, advierte de que el estilo de vida actual tampoco ayuda. “El estrés, la mala alimentación y la falta de descanso empeoran la caída del cabello”, explica.
La especialista señala que, en el caso de las mujeres, el problema suele pasar desapercibido durante años. Mientras que los hombres tienden a presentar entradas o calvicie más visibles, ellas suelen perder densidad de forma progresiva. “La señal más importante no es ver pelos en la almohada, sino notar que la raya del cabello se ensancha o que la coleta cada vez es más fina”, afirma.
Uno de los mensajes más llamativos de la conversación es que la caída del cabello puede convertirse en una auténtica señal de alarma del organismo. Rodero explica que existe un tipo de caída conocido como efluvio telógeno que suele aparecer entre dos y tres meses después de un episodio de estrés intenso, una enfermedad o un déficit nutricional. “El cabello y la piel son órganos que reflejan muy rápidamente lo que está ocurriendo dentro de nuestro cuerpo”, asegura.
La genética importa, pero los hábitos también
La farmacéutica insiste en que la alimentación desempeña un papel mucho más importante de lo que suele creerse. Aunque una dieta saludable no cura una alopecia genética, sí puede contribuir a mejorar la salud capilar.
“La dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y pescado azul, aporta antioxidantes que ayudan al organismo y pueden favorecer la evolución de determinados procesos de alopecia”, explica.
También alerta sobre una realidad cada vez más frecuente: muchas personas creen alimentarse correctamente cuando en realidad consumen una cantidad insuficiente de frutas y verduras. Según Rodero, este déficit nutricional acaba teniendo consecuencias visibles tanto en la piel como en el cabello.
La farmacéutica Helena Rodero en la entrevista para Palabras con Salud con Marina Montiel.
Los grandes mitos sobre el pelo
¿Lavarse menos el pelo hace que se caiga menos? La respuesta de Rodero es contundente: no. De hecho, sostiene que una correcta higiene del cuero cabelludo es fundamental para mantenerlo sano.
“La grasa acumulada puede oxidarse, favorecer la inflamación y empeorar determinados problemas capilares”, explica. Por ello recomienda lavar el cuero cabelludo con la frecuencia que necesite cada persona, llegando incluso a hacerlo a diario en algunos casos.
También desmonta otros fenómenos virales como el uso indiscriminado del champú en seco o la creencia de que todos los champús anticaída son realmente eficaces. Según la especialista, estos productos pueden ayudar en determinadas circunstancias, pero nunca sustituyen a los tratamientos médicos cuando existe una alopecia diagnosticada.
Respecto al popular aceite de romero, Rodero reconoce que existe cierta evidencia sobre sus propiedades, aunque advierte de que no puede compararse con medicamentos cuya eficacia ha sido demostrada científicamente. “No podemos equiparar un remedio natural con tratamientos que han pasado por estudios clínicos rigurosos”, señala.
El cuidado de la piel: menos productos y más ciencia
La conversación también dedica un amplio espacio al cuidado de la piel, otro ámbito donde las tendencias virales han multiplicado la confusión entre los consumidores.
Rodero defiende una visión mucho más sencilla de las rutinas cosméticas. Frente a los complejos protocolos de diez o doce productos que triunfan en redes sociales, apuesta por una rutina básica basada en tres pilares: limpieza, protección solar y retinol.
“El protector solar sigue siendo el producto con más evidencia científica para prevenir el envejecimiento cutáneo”, afirma.
Sobre el retinol, considera que continúa siendo uno de los activos cosméticos más eficaces para mejorar el aspecto de la piel, aunque advierte de que no existen productos milagro y que los resultados dependen de la constancia y de las características individuales de cada persona.
La farmacéutica también aborda la polémica existente en torno a los protectores solares minerales y químicos, aclarando algunos conceptos erróneos que circulan habitualmente en internet. Según explica, ambos tipos de filtros funcionan de manera eficaz cuando están correctamente formulados y la elección debe adaptarse a las necesidades concretas de cada piel.
El verdadero enemigo: la desinformación
Más allá del cabello o la piel, Rodero identifica un problema de fondo: la enorme cantidad de información incorrecta que circula actualmente en redes sociales.
Según explica, muchas personas toman decisiones sobre su salud basándose en recomendaciones virales sin respaldo científico, lo que puede retrasar diagnósticos o generar expectativas irreales sobre determinados tratamientos.
Por ello insiste en la importancia de acudir a profesionales sanitarios y apoyarse en fuentes fiables antes de iniciar cualquier tratamiento o modificar hábitos relacionados con la salud capilar o dermatológica.
La entrevista completa con Helena Rodero ya está disponible en YouTube y Spotify en Palabras con Salud, donde seguimos acercando la salud con rigor, cercanía y evidencia científica.