Radiología sin mitos: el doctor Felices revela qué hace realmente un radiólogo
El especialista analiza en Palabras con Salud con Marina Montiel cómo la radiología ha cambiado la medicina, el peligro del sobrediagnóstico y qué significa realmente una vida sana
La radiología es una de las especialidades más desconocidas de la medicina, a pesar de estar detrás de la mayoría de los diagnósticos. Así lo explica el doctor José Manuel Felices Farías, radiólogo intervencionista y divulgador sanitario, en su entrevista con la periodista de salud Marina Montiel en el videopodcast Palabras con Salud, donde desmonta uno de los grandes mitos: “Un radiólogo no es quien hace la imagen, es quien la interpreta y diagnostica”.
Lejos de limitarse a “hacer fotos”, como se suele pensar, la radiología es clave en la toma de decisiones clínicas. De hecho, según explica, cerca del 90% de los diagnósticos hospitalarios pasan por sus manos. Además, en su vertiente intervencionista, permite tratar enfermedades de forma mínimamente invasiva. “Hablamos de operar sin abrir al paciente”, señala, destacando avances como el tratamiento de ictus, hemorragias o tumores mediante técnicas guiadas por imagen.
A pesar de este papel decisivo, Felices advierte de que sigue siendo una especialidad poco visible, incluso dentro del propio entorno médico. Este desconocimiento, subraya, puede limitar el acceso de los pacientes a opciones terapéuticas menos agresivas y más precisas. “Nuestros propios compañeros a veces no saben todo lo que podemos hacer”, reconoce. Uno de los puntos centrales de la conversación es el equilibrio entre detectar enfermedades a tiempo y evitar el sobrediagnóstico.
En un contexto donde cada vez se realizan más pruebas, el especialista lanza un mensaje claro: no todo vale en nombre de la prevención. “Hacerse pruebas sin motivo puede generar más ansiedad que salud”, afirma. En este sentido, se muestra crítico con tendencias como las resonancias de cuerpo completo en personas sanas, que considera impulsadas en muchos casos por intereses económicos más que por evidencia científica.
La radiología, explica, debe apoyarse en el criterio clínico y en programas de cribado bien establecidos, que permitan detectar enfermedades en fases tempranas sin generar alarmismo innecesario. “El objetivo no es diagnosticar más, sino diagnosticar mejor”, resume.
Más allá del diagnóstico, la entrevista aborda una visión más amplia de la salud, recogida también en su libro Radiografía de una vida sana. En él, Felices propone un enfoque alejado del ideal de perfección: “Una vida sana no es una vida sin enfermedad”. A través de su experiencia clínica, defiende que la salud también implica aprender a convivir con la incertidumbre y mantener hábitos que mejoren la calidad de vida.
Desde la imagen médica, señala, es cada vez más evidente el impacto de ciertos hábitos en el organismo, como el hígado graso, la inflamación o el daño vascular, directamente relacionados con el estilo de vida actual. A ello se suma otro diagnóstico más global: una sociedad marcada por la prisa. “Vivimos entre lo que tendríamos que haber hecho y lo que tenemos que hacer, y eso nos impide disfrutar del presente”, reflexiona.