Teófila Gutiérrez se levanta de la cama a las ocho de la mañana
Teófila Gutiérrez se levanta de la cama a las ocho de la mañana - julio garcía ortiz

El secreto de Teófila (106 años): una copita de vino quina en la comida

Esta vecina de Consuegra (Toledo) vive sola en su casa, donde se prepara cada mañana el desayuno, lee revistas del corazón y hace labores de ganchillo

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Teófila Gutiérrez Jiménez, la abuela de Consuegra (Toledo), cumplirá 107 años el Día de los Santos Inocentes, ya que nació en esta localidad manchega el 28 de diciembre de 1907.

De estado civil viuda, pues su marido falleció en 1989, tiene cinco hijos (una de sus hijas es religiosa), doce nietos, doce bisnietos y un tataranieto.

Como goza de un perfecto estado de salud, vive sola, en una casa unifamiliar de una planta, aunque dos de sus hijas residen muy cerca de su domicilio y están siempre pendientes de ella.

Su dieta alimentaria, preparada por sus hijas, no contempla nada en especial. Come de todo y, a la hora habitual del almuerzo, lo acompaña siempre de una copita de vino quina, que dice darle más vitalidad.

La rutina diaria de la anciana comienza al levantarse sobre las 8 de la mañana. Ella, sin ayuda de nadie, se prepara el desayuno, a base de café y galletas, fregando luego los utensilios. Un rato después, una de sus hijas pasa a peinarla. El resto de la mañana transcurrirá entre la lectura de revistas del corazón, que realiza valiéndose de una lupa, pues no usa gafas; labores de ganchillo, viendo la tele o asomándose a ratos por la ventana del comedor que da a la calle. Después de comer suele dar una cabezadita en el mismo sofá, y por la tarde la misma rutina matinal.

Aficionada a los toros

Comenzó a trabajar como sirvienta a los ocho años y, como tantas mujeres rurales de su época, sufrió no pocas penalidades para sacar adelante a su familia, de ahí que su longevidad tenga un mayor mérito. Salvo que está aquejada de cierto grado de sordera, conserva un buen humor y ganas de seguir cumpliendo años. Con la televisión se entretiene mucho, ya que, curiosamente, le gusta el deporte y los toros.

Otra muestra de la buena salud que goza es que nunca enciende el radiador eléctrico del comedor donde hace vida hasta que lo hacen sus hijas, pues ella- dice- que para nada tiene frio , y en los días buenos suele pasear cerca de su casa.

Su familia ya prepara un nuevo cumpleaños de Teófila, que será el 107, y que aunque está previsto para este 28 de diciembre no se trata de ninguna inocentada.