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La avioneta que estuvo 66 días sin tocar tierra

Una pequeña Cessna 172 protagonizó en 1959 el vuelo más largo de la historia de la aviación

El mundo de la publicidad no conoce límites. Cualquier hazaña capaz de asombrar al público es válida para promocionar un producto. Este fenómeno, que puede parecer exclusivo de nuestros días, fue ya utilizado hace más de medio siglo cuando un casino de Las Vegas decidió organizar el vuelo más largo de la historia de la aviación.

Tal y como leemos en el blog “Cooking Ideas”, todo sucedió entre diciembre de 1958 y febrero de 1959, cuando John Cook y Robert Timm consiguieron pilotar una pequeña avioneta Cessna 172 durante 65 días sin que esta tocase ni una sola vez el suelo en ese periodo.

Para lograr este récord, la aeronave repostaba dos veces al día día desde un vehículo en tierra, que le suministraba el combustible a través de una manguera mientras circulaban de forma paralela a lo largo de varios kilómetros por una carretera abandonada en el desierto de Nevada. Esa misma maniobra era aprovechada para entregar agua y alimentos a los pilotos, mientras que los residuos eran arrojados en bolsas de plástico sobre zonas no habitadas del desierto.

Cuando la avioneta aterrizó en el aeropuerto de Las Vegas, el 7 de febrero de 1959, había acumulado 64 días y 22 horas ininterrumpidas de vuelo y había recorrido una distancia de 240.000 kilómetros, más que suficientes para circunvalar la Tierra seis veces. Tras tres intentos fallidos, habían logrado también batir el el récord anterior, de 46 días, establecido en 1949 en Arizona.

La aventura de esta avioneta, bautizada con el nombre de Hacienda, fue patrocinada por el casino que con el mismo nombre había abierto tres años antes el empresario Warren Bayley en un recóndito extremo de Las Vegas, en un intento de atraer a los jugadores hacia sus ruletas.

No sabemos si Bayley consiguió su objetivo dar a conocer su casino, pero 54 años después, la hazaña de la Hacienda todavía no ha sido superada y la pequeña avioneta, convertida en un auténtico símbolo se exhibe orgullosa en la terminal del aeropuerto McCarran de Las Vegas.

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