La Agencia Tributaria solicita facturas de todo lo contratado para el enlace
La Agencia Tributaria solicita facturas de todo lo contratado para el enlace - ABC

Hacienda también se invita a tu boda

Se multiplican los casos de parejas que, tras casarse, reciben en su casa una visita de la Agencia Tributaria pidiendo facturas de todos los gastos relacionados con el enlace

Actualizado:

Daniel y María (nombres ficticios) son una pareja coruñesa que, tras años de convivencia, se decidieron a dar el paso y contraer matrimonio. Todo se antojaba feliz para la pareja: los «vivan los novios», la lluvia de arroz, el consabido festín y una tierna luna de miel. No obstante, el último invitado a la boda tardó en llegar, pero casi un año después del enlace llamó a la puerta de María y Daniel. Era la Agencia Tributaria.

«Nos pidieron facturas de la alianza, las fotografías, las flores, incluso el traje del novio y el vestido de la novia», declara Daniel, «querían saber el número de invitados, cuántos adultos y cuántos niños, el precio del menú... Datos que cualquier persona que se ha casado sabe que no se conocen con exactitud».

La agente del fisco que se presentó en la casa de la recién estrenada pareja preguntaba también por el importe de servicios propios casi de una boda entre herederos de algún trono europeo: carpa, pinchadiscos y autobús para los invitados. «Hasta había cosas que no sabíamos responder», declara el atribulado novio. Parecía que el último pedazo de la tarta nupcial, el más amargo, todavía estaba por digerir.

Todos estos epígrafes se hallaban en un papel que les exigía que justificasen todo gasto que tuviese que ver con su reciente boda. La Agencia Tributaria, en un documento presentado de forma bastante pobre («pensábamos que era un timo», comenta Daniel) quería saber cualquier dato «fiscalmente relevante».

Empezó a correr un sudor frío por las frentes de los contrayentes: hacía meses que el ticket del ramo de flores estaba en la papelera, tocaba localizar a quien les había regalado los trajes de boda y pedirle la factura, había que escarbar en la bandeja de entrada del correo electrónico en busca de las confirmaciones del banquete.

Todavía atónitos, María y Daniel quisieron saber si estaban obligados a presentar toda la documentación que Hacienda, con esa inesperada visita, les estaba pidiendo. La empleada les dijo que no, por supuesto. pero que en caso de que no lo hiciesen podían enfrentarse a una multa de hasta 600 euros por obstrucción al fisco.

Con una argumentación tan elocuente, la enviada de la Agencia Tributaria se despidió de ellos, diciéndoles que tenían diez días hábiles para presentar toda esa información «fiscalmente relevante». La pareja se presentó en las dependencias del departamento que dirige Cristóbal Montoro al día siguiente. No querían vivir una luna de hiel un año después.

Campaña de concienciación

Tras una hora de entrevista en la sede de la Agencia Tributaria más cercana, Daniel y María salieron indemnes. Pero, con toda probabilidad, más de una familia no tuvo esa suerte. Varios diarios gallegos contaron en los últimos días otras historias muy similares a la que protagonizaron Daniel y María.

Ante las preguntas de la sorprendida pareja, una funcionaria les contó que el modus operandi de Hacienda era el siguiente: hacerse notar con fuerza, durante una temporada, en un sector determinado, después pasar al siguiente y así sucesivamente.

Una de las cosas que más sorprendió a la pareja con la que habló ABC fue que el fisco «se hubiese enterado» de su reciente enlace. María y Daniel se intercambiaron las alianzas en 2012 y que, por tanto, todavía no plasmaron el cambio en su estado civil en la declaración de la renta. La Agencia Tributaria tuvo que cruzar datos con otros organismos. Todo con el objetivo de dejar bien claro ese viejo eslógan que los españoles nunca hemos llegado a olvidar: que «Hacienda somos todos».