Un banco se equivoca de casa en un desahucio y tira por error todos sus muebles
Vista del pueblo de Azuara (Zaragoza), donde se produjo el erróneo desahucio - abc
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Un banco se equivoca de casa en un desahucio y tira por error todos sus muebles

Todos los enseres acabaron en el vertedero y algunos los disfrutan ahora vecinos del pueblo que los recogieron de la basura

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Azuara es un pequeño municipio de la provincia de Zaragoza. Pese a ello, una plaza y una calle comparten el mismo nombre. Una es la calle de la Iglesias. La otra, la Plaza de la Iglesia. Sobre una casa pesaba una orden de desahucio por impago de préstamo, y los representantes del banco que la ejecutaba para resarcirse de la deuda acudieron a Azuara para hacerla efectiva. El problema es que confundieron la dirección. Y en vez de ir a la Calle de la Iglesia (como indicaba acertadamente la documentación judicial), fueron a la Plaza de la Iglesia. Llamaron a la puerta de la casa equivocada y nadie les respondió. Así que, siguiendo con el procedimiento habitual, entraron y tomaron posesión de la vivienda.

Cuando se ejecuta un desahucio, todo lo que aparece en el interior de la vivienda se entiende legalmente como abandonado y puede disponer de ellos libremente quien ejecuta el desahucio. Así que quienes allí acudieron a llevaron a cabo procedieron a «limpiar» la casa de todos los muebles y enseres que tenía. La dejaron literalmente pelada.

La sorpresa se la llevaron sus dueños cuando acudieron días después a disfrutar de unos días de descanso en esta casa. Ellos viven en Zaragoza y tienen la casa de Azuara para fines de semana y días de vacaciones. Al entrar se encontraron con toda su casa desvalijada. Cuando preguntaron se dieron cuenta de que habían sido objeto de un desahucio erróneo.

Desde entonces están en pleitos con el banco para que les resarza por la equivocación. Todos los enseres que tenían allí los han perdido, porque el banco que ejecutó el desahucio (Ibercaja) los echó al vertedero, según ha explciado el abogado que defiende a estos propietarios, Joaquín Tortajada.

El erróneo desahucio ocurrió el 23 de noviembre de 2011; en enero fue cuando acudieron los propietarios y se dieron cuenta de que les habían vaciado la vivienda; y desde entonces están pleiteando con el banco. El primer abogado que contrataron tiró por alto. Según fuentes jurídicas consultadas, «se pasó de frenada»: presentó una querella criminal contra, ni más ni menos, que el propio presidente de Ibercaja, Amado Franco, por allanamiento y daños. La querella fue sobreseída. Según las mismas fuentes, un sobreseimiento lógico porque no hubo intención de cometer delito alguno, sino un error.

El caso es que tan fuerte envite con querella criminal no facilitó el acercamiento de posturas de forma pactada, y el caso sigue en los tribunales, ahora por una vía menos gruesa: una demanda para resarcirse por el valor de los bienes perdidos.

Poco después de que los propietarios de la vivienda se dieran cuenta de lo que había ocurrido, el banco les devolvió las llaves y recuperaron la posesión de su casa en el pueblo. Pero los bienes están perdidos y sigue el litigio para resarcirse por dicha pérdida.

En junio tuvo lugar un acto de conciliación, pero el banco no aceptó el acuerdo propuesto por los demandantes. Así que ahora el caso sigue su curso judicial, exactamente en el juzgado de primera instancia número 9 de Zaragoza.

Los afectados le reclaman al banco 14.542 euros por el valor de los enseres que les «limpiaron», 11.542 por el valor de lo que han perdido y otros 3.000 por daños morales.

Mientras tanto, en el pueblo algunos en el pueblo disfrutan desde hace dos años de enseres que pertenecían a estos vecinos. «Se ha visto una bicicleta circulando por el pueblo que estaba en la casa», explica a ABC el letrado Joaquín Tortajada. Y quizás alguno esté viendo la televisión con la que tenían estos vecinos y acabó, como todo lo demás, en el vertedero. De reclamar a quienes los cogieron que los devuelvan, ni intención. «Eran enseres abandonados que estaban en un vertedero y que cualquiera podía haber recogido libremente», apunta el abogado.