La maravilla del lenguaje silbado en El Hierro

El hablar con silbos empezó a caer en desuso en la «Isla del Merdiano» hace más de 40 años y ahora vuelve a escuchar entre sus barrancos. El silbo gomero y el silbo herreño son dos diferentes, como el español que se habla en cada isla

Valverde (El Hierro)Actualizado:

Es una maravilla: incluso en nuestros días podemos escuchar dos personas comunicándose a gran distancia por medio del silbo. Todas las indicaciones muestran que se trata de una manifestación cultural que procede de la población aborigen canaria. Hace 40 años comenzó a descender su uso; pero el Cabildo de El Hierro ha priorizado desde hace pocas fechas su enseñanza entre los isleños.

Los guanches, utilizando este nombre generalizado para el antiguo habitante de Canarias, utilizaban la técnica del silbo en las islas, pero partiendo de su lengua de origen amazigh, bereber, ya desde antes de la llegada de los europeos.

El lenguaje silbado que aún pervive en la isla canaria de La Gomera procede, con toda seguridad, de los primeros pobladores de las Islas Canarias. Aún está por comprobar, aunque parece lo lógico, que trajeran este curioso sistema de comunicación de su lugar de origen, el norte de África, donde habitaban las etnias bereberes.

Aparte de en La Gomera, el lenguaje silbado se utilizaba con certeza documentada en las islas de El Hierro, Tenerife y Gran Canaria, siendo muy probable su uso también en La Palma. No se descarta su primitiva utilización en Fuerteventura y Lanzarote, solo que no se dispone de constancia alguna de tal fenómeno en estas islas.

La realidad y la lógica hacen pensar que su mejor conservación en La Gomera se debe a lo escarpada de su orografía, su aislamiento histórico y la cantidad de población aborigen que sobrevivió a la conquista europea.

Pobladores

Durante sus cinco años de estancia en las islas Canarias en la década de 1880, René Verneau menciona la comunicación con el silbo en El Hierro. Sin embargo, la primera ocasión en la que se escribe algo explícito sobre este fenómeno en la isla del Meridiano sucede en 1891, cuando el francés Joseph Lajard habla de un lenguaje silbado usado en La Gomera y El Hierro en un artículo llamado «El lenguaje silbado de Canarias», en el «Bulletin de la Société d`Anthropologie' de Paris, II».

Este investigador francés hizo una simple descripción del fenómeno, sin establecer las diferencias entre ambas Islas y sin profundizar en sus características. No obstante, sus conclusiones no van nada desencaminadas, ya que establece su origen en los primeros pobladores del archipiélago, comenta que se trata de un lenguaje construido sobre la base de una lengua natural, y que en definitiva consiste en lengua española silbada con una técnica con posibilidades comunicativas muy limitadas. Fue Joseph Lajard el primero en acuñar la correcta denominación del fenómeno como el lenguaje silbado de Canarias.

Pastores

En 1991, el profesor Maximiano Trapero comentó que al menos hasta ese entonces la costumbre de silbar pervivía de manera muy residual entre algunos viejos pastores de La Dehesa, zona pastoril comunal en El Hierro. Igual que ya había hecho el citado Joseph Lajard un siglo antes, Trapero observó similitudes entre el silbo en La Gomera y en El Hierro.

La existencia de este fenómeno también en la isla del Meridiano fue registrada igualmente por Robert Ricard en 1932, por Buenaventura Bonnet y Luis Álvarez Cruz en 1953, y por la profesora María de la Cruz Jiménez en 1993. Mención especial merece el trabajo El pastoreo en El Hierro.

La manada de ovejas, del doctor Manuel J. Lorenzo Perera, donde habla escuetamente del lenguaje silbado antiguamente usado en El Hierro como instrumento de utilidad de los pastores de la isla, tanto para comunicarse entre ellos como con los animales.