César Manrique en su casa de Lanzarote
César Manrique en su casa de Lanzarote - ABC

Un cuarto de siglo sin César Manrique

Se cumplen 25 años de la muerte en accidente de tráfico del genial artista canario

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Hace 25 años de la muerte en accidnete de tráfico del artista César Manrique Cabrera. Nacido en 1919, estuvo en la Guerra Civil española como voluntario de las tropas de Franco aunque nunca quiso hablar de su experiencia.

El artista de fama internacional se definió como «un contemporáneo del futuro». «Siempre he tenido una conciencia clara de lo que significa la vida y la eternidad en el tránsito de la pequeñez», afirmaba.

En el verano de 1939, una vez concluyó, volvió a Lanzarote con uniforme militar. Le prendió fuego al uniforme. Entró en la Universidad de La Laguna como estudiante de Arquitectura Técnica, pero a los dos años optó por vivir fuera del circuito oficial canario. En 1945 se marchó a Madrid porque fue becado de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Allí se hizo profesor de arte y pintura.

Pureza de Lanzarote

Manuel Manrique, un psicólogo primo suyo, residente en Nueva York, le recomendó que estuviese una temporada en Estados Unidos. Desde 1964 a 1966 permaneció en esa ciudad, donde se alojó en la casa del artista cubano Waldo Diaz-Balart.

Desde Estados Unidos remite una carta a su amigo Pepe Dámaso: «Más que nunca siento verdadera nostalgia por lo verdadero de las cosas. Por la pureza de las gentes».

Para Manrique, lo importante en la vida son los valores de la isla «por la desnudez de mi paisaje y por mis amigos (...). Mi última conclusión es que el hombre en N.Y. es como una rata. El hombre no fue creado para esta artificialidad. Hay una imperiosa necesidad de volver a la tierra. Palparla, olerla. Esto es lo que siento». Regresó a Canarias y transformó su isla: Lanzarote.