Así maltratas a tu coche todos los días

Llevarlo en reserva, no frenar al llegar a un badén, o dejar la mano siempre en la palanca de cambio son conductas que a la larga pueden provocar averías

MADRIDActualizado:

Que un coche tenga un aspecto «impoluto» no es sinónimo de que esté bien cuidado. Además de las revisiones periódicas, la limpieza, y la comprobación de niveles y presiones, ciertas conductas diarias que muchos conductores tienen de manera inconsciente pueden provocar daños al vehículo. entre ellas, una de las más importantes, la de apurar al máximo el nivel de combustible.

El depósito acumula una suciedad que, en parte se queda en el propio combustible pero que también tiende a formar posos y quedar en el fondo del tanque.

El sistema de alimentación de combustible tiene cuatro componentes: Depósito, bomba y filtro de combustible e inyectores. Por lo que, si apuras la reserva, esos posos van a perjucdicar a todas estas piezas. La bomba de combustible tendrá que hacer más esfuerzo para absorber el combustible. El gasoil o gasolina refrigera la bomba cuando pasa por ella, por lo que, un nivel bajo de combustible podría formar burbujas de aire impidiendo la adecuada refrigeración e incrementaría las posibilidades de un fallo o avería, según explican los expertos de Reparatucoche.com.

Por otro lado, la bomba podría absorber los posos que quedan en el fondo del depósito, por lo que, con el tiempo, se atascarían partes de la bomba, el filtro y posiblemente los inyectores.

Otro de los elementos maltratados son las suspensiones, debido a que en muchas ocasiones, debido a las prisas o a que simplemente no se ven los badenes y baches de la carretera, pasamos sobre ellos a demasiada velocidad.

La suspensión de nuestro vehículo está formada por amortiguadores y muelles. Pero también existe otra pieza muy importante para que la suspensión sea efectiva, los silentblocks.

Esta pieza hace unión entre los elementos de suspensión y el coche. Lleva en su interior una goma o caucho y, en el caso de que esta goma se rompiese, provocaría una holgura y ruidos en el interior del vehículo, por lo que se hará necesario acudir a un taller. Es una pieza que se puede dañar con facilidad y el cambio no suele llevar mucho tiempo, pero implica una alineación de la dirección, ya que al trabajar sobre la suspensión y la dirección se deben restablecer las cotas que indica el fabricante.

Los badenes y resaltos también pueden provocar avería en la dirección. Además hay que tener precaución y girar el volante con el coche en movimiento y sin pisar el freno. De este modo las ruedas girarán con mayor facilidad y reducirás esfuerzos. Es importante no llegar al tope de la dirección, de lo contrario, oirías un ruido y observarías cómo sale un chorro de aceite rojo por uno de los lados al haber producido una avería en la dirección asistida.

La palanca de cambios es utilizada en numerosas ocasiones como un elemento de confort, en el que se pone a descansar la mano o el brazo derecho. Además de suponer un riesgo en la conducción, ya que las dos manos deben estar situadas correctamente sobre el volante, esta conducta puede provocar holguras en el cambio de marchas.

Tanto si el cambio es manual como automático, hay que evitar circular en punto muerto, especialmente en las bajadas.

En el cambio automático, cuando circulas en punto muerto (poniendo la palanca de cambio en la N o neutral) no se generaría avería, pero el problema existe cuando desplazas la palanca en la marcha D. Este cambio está hecho para realizar este paso estando parado, no circulando por ejemplo a 80 o 100 kilómetros/hora.

En el cambio manual, si el vehículo lleva una velocidad alta al poner punto muerto y luego volver a meter la velocidad que tú crees que debería llevar, puedes equivocarte y meter una marcha totalmente diferente, con lo cual se puede producir una avería importante en la caja de cambios.