Principios, pensamiento y rigor: ABC

Desde los días de su fundador: ABC siempre ha estado en la vanguardia tecnológica, pero sabiendo que lo vital son los principios y las informaciones veraces, interesantes y bien contadas

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Las tecnologías pasan. Los principios son lo que sustentan a un diario en el largo plazo. Al final, un periódico es una idea. ABC se ha caracterizado desde sus orígenes por la innovación tecnológica, y sigue haciéndolo. Torcuato Luca de Tena, el fundador de ABC, fue un moderno absoluto. Publicó en 1912 la primera fotografía en color en España, en la revista «Blanco y Negro». ABC fue el primer diario que publicó una fotografía aérea, que incorporó la infografía, el huecograbado, la distribución por avión, las crónicas transmitidas por teléfono y contó siempre con las rotativas más avanzadas.

Las 7 bases del periodismo, según Guillermo Luca de TenaHoy ABC sigue en la vanguardia. En el siglo XXI el decano de la prensa nacional ofrece sus contenidos en diversas plataformas: papel, web en abierto, aplicación para el móvil, aplicación nativa para los tablet, edición del periódico enriquecida para los tablet (Kiosko y Más) y una nueva oferta única en el mercado, ABC 20, que compila lo mejor del periódico del día para ofrecerlo por vía multisoporte. Hace ya tiempo que ABC ha mudado su aspecto, pero sin perder nunca su corazón.

El soporte importa, por supuesto, pero si este periódico está celebrando su 110 aniversario es porque es fiel a sus principios y a sus lectores.

Principios

ABC defiende unos valores que comparte una amplia mayoría de la sociedad española. Un ideario moderado liberal conservador, que aboga por la convivencia y la estabilidad. ABC está por la unidad de España, amenazada estos días; la democracia parlamentaria; la economía de libre mercado, limitando en lo posible la intrusión abusiva del Estado; la monarquía constitucional y la fe que nos une, la religión católica, que es la que profesan el 70% de los españoles. ABC antepone sus principios a las simpatías partidistas. Aunque el Partido Popular coincide con muchos de los valores que ABC propugna desde antes de la existencia de esa formación, el periódico no renuncia a la crítica y a la discrepancia. Por ejemplo, ABC ha sido muy exigente estos últimos meses con los silencios del Gobierno ante el desafío secesionista, o esta misma semana ha censurado en sus piezas editoriales sendas actuaciones de los ministros Wert y De Guindos. El periódico ha mantenido también una amplia campaña de denuncia de la corrupción política, abriendo un debate a fondo a favor de la regeneración democrática, que ha sido una de sus banderas sostenidas en el tiempo.

Anticipación

En un tiempo en que la información fluye en tiempo real, ya no basta con contar lo que sucedió ayer, ni siquiera basta con contar lo que está pasando. Los lectores demandan anticipación, pistas, señales de futuro. ABC lo intenta cada día. Fue, por ejemplo, el primer periódico que alertó del envite que estaba gestando el separatismo catalán. Una portada titulada «Cataluña, tenemos un problema» fue en su día muy criticada por la izquierda en las redes sociales. Hoy es simplemente un ejemplo de periodismo de anticipación. ABC alertó también en su día de los riesgos de la política económica de Zapatero y de la ineficacia del modelo educativo español.

Denuncia

La información exclusiva es una de las señas de un gran diario. ABC cuenta cada día a sus lectores al menos una docena de historias propias, algunas de gran relieve. Ha sido, por ejemplo, el periódico que destapó el escándalo de los ERE, o el que reabrió el debate sobre Gibraltar, y el que con varios documentos exclusivos se atrevió a desvelar la inconsistencia de las acusaciones de Bárcenas. Sus trabajos de investigación cuentan a veces con eco internacional. ABC se convirtió en el periódico de referencia en Venezuela en los últimos días de Chávez, al ofrecer la información más fiable sobre su situación. Pero en ABC la denuncia periodística topa con dos límites: la verdad y la intromisión en el honor de las personas. Cada día nuestro periódico renuncia a publicar historias llamativas, porque no las tenemos suficientemente contrastadas o porque nos ofrecen dudas. Asumimos la pérdida de espectacularidad en favor del rigor. El premio es que a diferencia de otros medios, que una y otra vez se ven obligados a desmentir lo que ayer vendieron como una gran exclusiva, ABC se caracteriza por ser un medio fiable.

Pensamiento

Una redacción no es más que una gran habitación llena de talento. Los periódicos son las únicas organizaciones periodísticas que conservan redacciones nutridas, en las que todavía hay tiempo para buscar historias y verificarlas y para la reflexión. La sección de Opinión de ABC está reconocida, incluso por quienes no comparten nuestro ideario, como la mejor de la prensa española, por la cantidad, variedad y prestigio de sus firmas. Además, ABC cuenta con la atalaya para el ensayo más prestigiosa y acrisolada de nuestro entorno, su Tercera, en la que han publicado los más relevantes pensadores españoles, de todas las orientaciones. Pero ABC no solo cultiva el pensamiento en su sección de Opinión y en sus tribunas y terceras. El diario aborda grandes temas a fondo, auspicia debates, sirve de foro para el análisis. Por poner un ejemplo reciente, nuestros lectores han aplaudido el estudio en profundidad que hemos ofrecido sobre el declive intelectual de la izquierda; o nuestros trabajos sobre el valor cultural y económico del español; o sobre la regeneración democrática; o el estudio a pie de campo sobre los efectos que ha tenido la ruptura de Checoslovaquia que publicábamos el pasado domingo. ABC es un diario que piensa y al que sus lectores ayudan a pensar cada día con sus críticas y sugerencias.

Rigor

El grito se ha apoderado del periodismo español, excesivamente hiperbólico. Dos ejemplos ilustran la propensión al tremendismo y al amarillismo de algunos de nuestros colegas: el empecinamiento de algunos medios en señalar que España estaba abocada a un rescate y la dramatización del caso Bárcenas, al calor del cual llegó a hablarse de una caída inminente del actual Gobierno. ABC mantuvo la cabeza fría en medio de la polvareda mediática y el tiempo le ha dado la razón. El caso Bárcenas se ha ido diluyendo y las buenas noticias económicas han sustituido a la palabra rescate. Las gafas para ver bien la realidad se llaman… rigor.

Solo periodismo, y periodismo español

Solo periodismo, y periodismo español. La compañía editora de ABC se dedica solo al periodismo y es un grupo de comunicación cien por cien español, Vocento, que defiende por tanto los intereses de España. Eso, que parece algo tan básico, constituye una rareza en el panorama mediático actual. Actores en nuestro periodismo están en realidad participados por empresas de comunicación foráneas. Su peaje es que a veces se convierten en palancas para el «lobbismo», para los negocios de sus matrices en intereses ajenos a la prensa. ABC solo hace periodismo, sin caretas. Periodismo hecho por españoles para españoles, porque determinado compromiso ético solo se explica desde el enraizamiento en la sociedad en la que ese periodismo se ejerce.

Estilo

Estilo. ABC mantiene desde su fundación el gusto por la buena prosa. Tiene a gala que muchas veces logra ofrecer a sus lectores algunos de los mejores textos que pueden encontrarse en la prensa en castellano. El amor por el gran estilo es otra seña del diario, sea en la web, en el papel o hasta en las aplicaciones móviles. El soporte se cambia fácilmente. Pero las esencias no, y son lo que prevalece.