Una voz única en la música contemporánea
Los sueños, la literatura, la física o las artes visuales pueden convertirse en materia prima para la creación musical. La compositora Unsuk Chin ha hecho de ese diálogo entre disciplinas una seña de identidad y ha sido reconocida con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Música y Ópera.
Detrás de cada composición musical hay un complejo proceso creativo en el que muchas veces no reparamos, donde confluyen técnica, imaginación y el deseo de explorar nuevos caminos. ¿Cómo nace una música que consigue sorprender incluso a quienes llevan toda una vida escuchando? ¿De dónde surge un lenguaje capaz de crear universos sonoros inéditos?
Estas preguntas encuentran respuesta en la trayectoria de la compositora surcoreana Unsuk Chin, distinguida con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Música y Ópera por haber construido una de las voces más originales e influyentes de la creación musical contemporánea: «Siempre intento ir más allá de los límites de lo musicalmente posible», asegura.
De los sueños a la partitura
«Mi inspiración en la música proviene de diversas direcciones. No solo de la filosofía, sino también de la literatura y todas las cosas que he leído, o de la música que he escuchado, o de todo lo que he vivido en mi vida, o del arte que he visto en exposiciones. Todo lo que he vivido en mi vida tiene un impacto en mi música», asegura Unsuk Chin, quien cuando compone, admite entrar en una especie de trance, que empieza en la primera nota y acaba en la última, sin interrupciones. Conocida por llevar al límite a sus intérpretes en sus conciertos para solistas, se autodefine como muy exigente consigo misma: «Espero la misma actitud por parte de los intérpretes, por eso muchos me detestan».
«Es una referencia absoluta en el campo de la música contemporánea, y sin duda se trata de una de las artistas que más claramente tiene un sello propio, con una música que se reconoce en cuanto se escucha», asegura Víctor García de Gomar, director artístico del Gran Teatre del Liceu de Barcelona y secretario del jurado.
Su sueño de niña era convertirse en pianista, pero su familia, como la mayoría en Corea del Sur, era muy pobre y no podía pagarle las clases.
Con 12 años, su profesor de música del instituto, que era compositor, le sugirió que se decantara por la composición. «En ese momento no tenía ni idea de lo que suponía, pero me dije que sería mucho más barato que ser pianista», bromea.
El universo creativo de Unsuk Chin se caracteriza por una estética propia, marcada por referencias a lo fantástico y una constante búsqueda de nuevos lenguajes sonoros. La compositora reconoce que sus sueños han sido una fuente esencial de inspiración desde la infancia, un imaginario que ha quedado reflejado en obras como Xi (1998), donde construye una pieza que evoluciona a partir de pequeñas unidades musicales que se expanden progresivamente. Su música también dialoga con otras disciplinas, como las artes plásticas, y especialmente la física y la astronomía, dos campos que han influido de manera decisiva en su forma de entender la creación musical.
Unsuk-Chin ©Fundacion BBVA
Lejos de querer encajar en el molde de “la compositora surcoreana” que muchos le impusieron al trasladarse a Europa, lo que a ella le interesaba era encontrar un estilo artístico puramente musical y “cosmopolita”, que trascendiera su lugar de nacimiento o la época en la que le había tocado vivir. Aunque le costó labrarse un camino en el panorama musical alemán, la artista, residente en Berlín, es hoy –tal y como ha subrayado el jurado que le ha concedido el Premio Fronteras del Conocimiento– una voz singular, reconocida y asentada, de la composición universal.
Construir un lenguaje musical capaz de ampliar los límites de la creación contemporánea y dialogar con disciplinas tan diversas como la literatura, las artes visuales o la ciencia ha definido la trayectoria de Unsuk Chin, una de las voces más influyentes de la composición actual. Esa capacidad para reinventar la música y abrir nuevos caminos expresivos le ha valido el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Música y Ópera. Creados en 2008, estos galardones reconocen avances de especial impacto en ocho grandes áreas del conocimiento, desde las ciencias básicas y las tecnologías de la comunicación hasta la economía, las humanidades o la música, reflejando el carácter cada vez más interdisciplinar de la investigación y la creación contemporáneas. Dotados con 400.000 euros por categoría, cuentan con la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), cuyos expertos participan en la evaluación de las candidaturas y contribuyen a garantizar el rigor y la excelencia del proceso de selección.
Fomento de la investigación científica y la excelencia
La Fundación BBVA tiene como foco principal de sus programas de actividad el fomento de la investigación científica y la creación cultural de excelencia, y su difusión a la sociedad, así como el reconocimiento del talento a través de distintas familias de premios propios y en colaboración con Sociedades Científicas y el CSIC. Más allá del reconocimiento a trayectorias excepcionales, los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento nacieron con la vocación de poner en valor el conocimiento como un bien público capaz de generar progreso, mejorar la vida de las personas y ofrecer respuestas a algunos de los retos más complejos del siglo XXI.
La ceremonia de entrega de la XVIII edición de los Premios Fronteras del Conocimiento se celebrará el próximo 18 de junio en el Palacio Euskalduna de Bilbao. Un día antes, este mismo espacio acogerá también el concierto de homenaje a los galardonados con los premios internacionales de la Fundación BBVA. Será la séptima vez que la capital vizcaína acoja los actos de los Premios Fronteras, después de que en 2019 la Fundación BBVA decidiera convertir Bilbao en la sede permanente de la ceremonia.
Si quieres conocer más sobre el universo creativo de Unsuk Chin, puedes ver la entrevista a la compositora.