Las propias células del paciente pueden ser su mejor medicina contra el cáncer
Lo que hace apenas unas décadas parecía ciencia ficción es hoy una realidad clínica para miles de pacientes. Carl June y Michel Sadelain han sido reconocidos con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Biología y Biomedicina por desarrollar las terapias CAR-T, una revolución en la lucha contra el cáncer.
Durante décadas, recibir un diagnóstico de determinados cánceres de sangre podía significar quedarse sin alternativas terapéuticas. Hoy, miles de pacientes siguen vivos gracias a un tratamiento que utiliza sus propias células inmunitarias, modificadas genéticamente en el laboratorio, para combatir la enfermedad. Lo que antes parecía ciencia ficción se ha convertido en una realidad clínica gracias al trabajo pionero de Carl June (Universidad de Pensilvania) y Michel Sadelain (Universidad de Columbia).
Las terapias CAR-T ya se están utilizando hoy frente a la leucemia y otros cánceres de la sangre. Ahora los investigadores trabajan para extenderlas a tumores sólidos como los de mama, próstata, colon o páncreas. Además, la capacidad de reprogramar células inmunitarias mediante ingeniería genética abre nuevas posibilidades para tratar enfermedades infecciosas y autoinmunes. «Con esta técnica, gracias a la ingeniería genética, lo que conseguimos básicamente es transformar los linfocitos T del propio paciente en soldados entrenados para reconocer y matar a las células cancerosas», explica Ali Shilatifard, titular de la Cátedra Robert Francis Furchgott de Bioquímica y Pediatría en la Universidad Northwestern (Chicago, EEUU) y presidente del jurado del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Biología y Biomedicina . Miles de personas ya han sido tratadas con este método y, según los expertos, su impacto no hará más que crecer en los próximos años, impulsando una auténtica revolución en el campo de la terapia celular.
La revolución de las células CAR-T
«Tenemos la suerte de contar con un maravilloso sistema inmunitario que nos protege de invasores como virus, parásitos o bacterias. Pero cuando se trata del cáncer, nuestro sistema inmunitario no siempre está preparado para afrontar ese reto», explica Michel Sadelain. La idea de utilizar células inmunitarias modificadas para combatir el cáncer no surgió de la noche a la mañana. A principios de los años noventa, el investigador israelí Zelig Eshhar diseñó los primeros receptores capaces de enseñar a los linfocitos T a reconocer células tumorales. Sin embargo, aquellas primeras células modificadas tenían una limitación fundamental: una vez introducidas en el organismo, no sobrevivían el tiempo suficiente para resultar eficaces.
El gran avance llegó gracias al trabajo de Michel Sadelain y su equipo. Tras años de investigación, lograron rediseñar estos receptores para que los linfocitos T no solo identificaran las células cancerosas, sino que también pudieran multiplicarse, persistir en el organismo y mantener su capacidad de ataque. En otras palabras, transformaron una idea prometedora en una herramienta terapéutica viable.
Mientras todo esto sucedía, Carl June afrontaba otro desafío igual de importante: demostrar que podían funcionar en pacientes reales. Sus investigaciones, iniciadas en el ámbito del VIH, permitieron comprobar que los linfocitos T modificados genéticamente podían sobrevivir durante largos periodos en el organismo, una condición imprescindible para combatir el cáncer de forma eficaz.
Carl June (Universidad de Pensilvania) © University of Pennsylvania
A diferencia de los fármacos tradicionales, que se metabolizan con el tiempo y requieren dosis repetidas, las células CAR‑T actúan como fármacos vivos: son células modificadas del propio paciente.
June y Sadelain han impulsado un cambio de paradigma al desarrollar lo que muchos consideran el primer "medicamento vivo" de la historia, y aunque hasta el momento las células CAR-T no han demostrado la misma eficacia en tumores sólidos que la que ya se ha alcanzado en enfermos con cánceres de sangre, los investigadores miran al futuro con optimismo y están convencidos de que con el tiempo este objetivo podrá alcanzarse.
Por haber transformado una idea nacida en el laboratorio en una terapia capaz de cambiar la vida de miles de pacientes y abrir nuevas vías de tratamiento frente al cáncer, Carl June y Michel Sadelain han sido reconocidos con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Biología y Biomedicina. Creados en 2008, los premios reconocen avances de especial impacto en ocho grandes áreas del conocimiento, desde las ciencias básicas y las tecnologías de la comunicación, hasta la economía, las humanidades o la música, reflejando el carácter cada vez más interdisciplinar de la investigación y la creación contemporáneas. Con una dotación de 400.000 euros por categoría, cuentan con la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), cuyos expertos participan en la evaluación de las candidaturas y contribuyen a garantizar el rigor y la excelencia del proceso de selección.
Michel Sadelain (Universidad de Columbia) © Fundación BBVA
Fomento de la investigación científica y la excelencia
La Fundación BBVA tiene como foco principal de sus programas de actividad el fomento de la investigación científica y la creación cultural de excelencia, y su difusión a la sociedad, así como el reconocimiento del talento a través de distintas familias de premios propios y en colaboración con Sociedades Científicas y el CSIC. Más allá del reconocimiento a trayectorias excepcionales, los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento nacieron con la vocación de poner en valor el conocimiento como un bien público capaz de generar progreso, mejorar la vida de las personas y ofrecer respuestas a algunos de los retos más complejos del siglo XXI.
La ceremonia de entrega de la XVIII edición de los Premios Fronteras del Conocimiento se celebrará el próximo 18 de junio en el Palacio Euskalduna de Bilbao. Un día antes, este mismo espacio acogerá también el concierto de homenaje a los galardonados con los premios internacionales de la Fundación BBVA. Será la séptima vez que la capital vizcaína acoja los actos de los Premios Fronteras, después de que en 2019 la Fundación BBVA decidiera convertir Bilbao en la sede permanente de la ceremonia.
No te pierdas las entrevistas en vídeo con los investigadores galardonados en la categoría de Biología y Biomedicina para conocer más en profundidad sus últimos hallazgos: Carl June y Michel Sadelain.