Las «apps» crecieron un 115% en 2013 pero un 1% serán rentables en 2018

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El negocio de ganar dinero con el desarrollo de aplicaciones para dispositivos móviles se va a poner más difícil en los próximos años. Hasta el año 2018, menos del 0,01% de estos servicios destinados al consumo masivo será considerado un «éxito financiero». El mercado ha crecido un 115% este año.

Según datos de la consultora Gartner, las razones de este escenario se deben a que cada vez más los usuarios se rigen por recomendaciones de amigos y contactos para descubrir nuevas aplicaciones en lugar de consultar las listas y navegar por las tiendas virtuales como App Store o Google Play.

«El gran número de aplicaciones móviles puede implicar que el móvil sea una nueva fuente de ingresos que traerá riqueza a muchos», señala Ken Dulaney, vicepresidente y analista de Gartner, quien destaca que la mayoría de las aplicaciones no están generando beneficios. «Muchas de las aplicaciones móviles no están diseñadas para generar ingresos, sino que se utilizan para construir una imagen de marca y el conocimiento del producto o son solo para la diversión de los desarrolladores».

Dulaney describe el mercado de aplicaciones móviles como «hiperactivo», con más de 200 proveedores de desarrollo de plataformas de aplicaciones móviles y millones de desarrolladores que utilizan estos productos y herramientas de código abierto para crear aplicaciones. Además, la abundancia de buenas aplicaciones gratuitas ha puesto grandes expectativas para pagar.

«Hay muchas aplicaciones que son gratis y que nunca va a generar directamente los ingresos. Gartner pronostica que en 2017 el 94,5% de las descargas serán aplicaciones gratuitas», considera. «Por otra parte, el 90% de las aplicaciones de pago se descargan menos de 500 veces al día y ganan menos de 1.250 dólares diarios. Esto solo va a empeorar en el futuro, cuando habrá una mayor competencia, especialmente en los mercados de éxito».

Para el año 2016, vaticina Gartner, el 20% de las empresas permitirán portar a sus empleados su propio dispositivo (el concepto BYOD, por sus siglas en inglés), lo que podría ser una piedra en el camino del crecimiento del mercado de las aplicaciones. «Ya sea a través de programas de BYOD o, simplemente, a través de dispositivos configurados para tener acceso a los sistemas corporativos, la utilización de las tecnologías de consumo en el entorno de trabajo representa una amenaza para el control de tecnoliogías de la información de los recursos informáticos», dijo.