España

Rajoy hará cambios en el PP tras la crisis del caso Bárcenas

Dirigentes populares creen que la secretaria general ha salido «reforzada» y que está «muy fuerte»

PALOMA CERVILLA - Actualizado: Guardado en: España

Seis meses y medio de gestión de una de la crisis más difíciles a las que ha tenido que enfrentarse el Partido Popular tendrá consecuencias en el futuro de algunos de sus actuales dirigentes. Desde que el pasado 18 de enero salieran a la luz las primeras informaciones sobre los supuestos sobresueldos en B a la cúpula del PP hasta la comparecencia del presidente del Gobierno en el Senado, Mariano Rajoy ha diseñado una estrategia, ejecutada por la secretaria general, María Dolores de Cospedal, que, con sus luces y sus sombras, ha puesto en evidencia el grado de compromiso y lealtad de su clase dirigente, que no en todos los casos ha sido el mismo. Una respuesta que ha sido seguida con lupa por Rajoy y Cospedal y que ahora puede pasar factura a quienes no han estado a la altura de unas circunstancias tan complicadas.

«Nada será como antes»

Las primeras consecuencias de esta crisis podrían traducirse en cambios en la actual estructura directiva y en la estrategia del partido frente a las acusaciones de Bárcenas, según apuntan a ABC fuentes populares, que aseguran que «da la sensación de que el presidente del Gobierno ha tomado decisiones y en los próximos meses las administrará». Unas decisiones que se adoptarán en otoño y que marcarán una nueva etapa en la dirección del partido, que tendrá que encarar la segunda fase de la Legislatura y la preparación de las elecciones europeas. Unos comicios que se presentan complicados para los populares y que le servirán para medir la temperatura del respaldo electoral, previa a las elecciones autonómicas, municipales y generales de 2015.

En el seno del Partido Popular se tiene el convencimiento de que a partir de septiembre «ya nada será como antes», aunque se desconoce el alcance de unos cambios que están en manos de Rajoy y Cospedal.

En el PP se piensa que desde septiembre «nada será como antes»Los dirigentes consultados apuntan a que Cospedal ha salido «reforzada» de esta crisis y ahora mismo se encuentra «muy fuerte». Aunque sus primeras palabras ante las denuncias de Bárcenas advirtiendo de que «cada uno aguante su vela» no sentaron nada bien en algunos sectores del partido, Rajoy terminó sumándose a esta tesis en su comparecencia, al asegurar que «declarar los ingresos privados a Hacienda ya es una responsabilidad individual. De eso, ni el señor Bárcenas ni nadie, que no sea la Hacienda Pública, sabe nada». En este sentido, algunas fuentes indican que Rajoy, en determinadas ocasiones, ha seguido el consejo equivocado de miembros de la dirección, y de ahí algunos de los errores cometidos en la comunicación. Mientras que Cospedal siempre ha sido partidaria de plantar cara a Bárcenas desde el principio, otros, entre los que se encontraba Javier Arenas, apostaban por suavizar sus posiciones, un camino este último que ha resultado erróneo cuando se ha seguido, y así ha sido percibido por Rajoy.

De hecho, la secretaria general no se ha retractado de sus palabras y, según ha podido saber ABC, a medida que pasa el tiempo mucho menos, ya que desconocía muchos aspectos de la relación laboral que Bárcenas mantenía con el Partido Popular, después de echarlo. El propio presidente del Gobierno reconoció ante el Congreso el pasado uno de agosto que se equivocó manteniendo a Luis Bárcenas en el cargo y dijo que lo hizo porque, a priori, confía en sus colaboradores.

Una de las decisiones que han provocado mayor controversia ha sido la presentación o no de querellas o demandas desde el primer momento contra Bárcenas. Fuentes populares consultadas señalan que «si la estrategia hubiera sido querellarse todos contra Bárcenas no estaríamos hoy como estamos». La primera en tomar la iniciativa fue Cospedal que ya ha demandado a Bárcenas dos veces; mientras que otros dirigentes como Jaime Mayor Oreja y Javier Arenas, y exdirigentes como Rodrigo Rato y Ángel Acebes solo se sumaron a título individual a la demanda colectiva presentada por el Partido Popular.

Silencios

La acción judicial del PP se presentó por vulneración del derecho al honor por «los falsos papeles publicados por El país y contra el autor que, según este diario, es Luis Bárcenas». Cospedal presentó su demanda civil el 17 de febrero y posteriormente otra el 24 de julio contra Bárcenas por acusarla de participar en el cobro de una comisión de 200.000 euros para el PP de Castilla-La Mancha. El PP presentó su demanda el 6 de marzo, después de un amplio debate entre los dirigentes afectados, que no siguieron la rápida estela de Cospedal.

Si durante esos meses ha habido cierta división interna sobre la estrategia frente a Bárcenas, la intervención de Rajoy ha dejado claro que el único camino es «plantar cara a Bárcenas. Ha sido un golpe necesario y fantástico y es la única estrategia que hay que tener». Por ello, los dirigentes consultados destacan la importancia de la presencia en el Senado para arropar al presidente. Al margen de los dirigentes que son diputados, de los cargos más afectados por el chantaje de Bárcenas solo asistieron a la comparecencia de Rajoy la secretaria general, María Dolores de Cospedal, y Rita Barberá, sentada junto a ella.

Unidad interna

Además, en la tribuna de invitados también se encontraba el presidente del Senado, Pío García-Escudero, y miembros de la ejecutiva popular como el responsable de Relaciones Internacionales, José Ramón García Hernández. A muchos les sorprendió la ausencia del vicesecretario de Política Territorial, Javier Arenas, que no entendían por qué no asistió al debate. «El partido tiene que estar unido y algunos no entendimos la ausencia de Arenas y de algunos presidentes regionales», subrayan fuentes del PP.

Arenas, que coincidió con el extesorero en la dirección del PP, se ha mantenido en un segundo plano y alejado del foco mediático desde que estalló el escándalo. En escasas ocasiones le ha respondido. Un papel similar ha desempeñado el ex secretario general Ángel Acebes, que no ha salido en defensa del partido ni de sus actuales dirigentes, a pesar de que ocupó el cargo cuando Bárcenas era gerente. Igualmente, el expresidente José María Aznar tampoco se ha sumado a la defensa que dirigentes del PP han realizado frente a las acusaciones de Bárcenas.

Otra de las consecuencias de este escándalo es la incógnita que mantienen en el seno del partido sobre el verdadero papel que han tenido los críticos a Rajoy, la mayoría de los que se enfrentaron a él en el Congreso de Valencia y perdieron, en lo que consideran una operación mediática del medio de comunicación que se ha convertido en portavoz de Bárcenas y altavoz de sus acusaciones.

Toda la actualidad en portada

comentarios