La nave de bajo coste, bautizada como Crew Space Transportation-100 (CCT-100) está diseñada para transportar hasta siete astronautas en misiones cortas de hasta 100 kilómetros sobre la superficie de la Tierra. Su aspecto recuerda mucho a la nave espacial Apolo que transportó a los astronautas a la Luna en las décadas de los 60 y los 70, pero su tamaño es mayor.
Una vez concluida, la nave será capaz de permanecer acoplada a una estación espacial en órbita hasta siete meses, y estará protegida durante el regreso a la Tierra por un escudo térmico especial. Descenderá con la ayuda de un paracaídas y una bolsa de aire amortiguará el aterrizaje. Cada nave podrá volar en diez ocasiones antes de ser retirada.
Boeing ha anunciado que, si dispone de suficiente financiación, el primer CCT-100 será lanzado desde Florida en 2014. La NASA no será su único cliente. La empresa Bigelow Aerospace, que construye la primera estación espacial comercial del mundo, también está dispuesta a utilizarla.











