La penúltima sesión de trabajo de la subcomisión parlamentaria encargada de analizar la reforma de la ley del aborto -acabará el viernes- quedó eclipsada por las declaraciones de Rosa Díez y Soraya Sáenz de Santamaría.
Por primera vez, el debate sobre el aborto abandonó la lejana y marginal quinta planta del Congreso. Penetraron en la discusión primeras espadas. La líder de UPyD -caretas fuera- abogó, durante un desayuno organizado por Fórum Europa, «por una ley de plazos» que, no hay que olvidarlo, significa apoyar el aborto libre hasta una semana dada.
Por lo que respecta a la portavoz popular, intervino para dejar clara la postura de su partido: «Creemos que no es necesaria una modificación de la actual ley como plantea el Gobierno y menos ir hacia una ley de plazos. Lo que hay que hacer es reforzar el control de las clínicas y aplicar bien la norma actual».
Mientras, en la subcomisión, la portavoz del PSOE, Carmen Montón, dio marcha atrás y propuso de nuevo al PP «llegar a un consenso o a un mínimo de principios básicos». Como se recordará, Sandra Moneo, portavoz de los populares en la subcomisión, ya daba por cerrada cualquier posibilidad de llegar a un acuerdo, pues los socialistas le habían anunciado su decisión de sacar adelante la nueva ley sólo con los apoyos de algunos de los grupos minoritarios.

