Aumenta un 16% el número de averías por falta de mantenimiento

Los problemas que están detrás de una asistencia son los originados por culpa de la batería, los neumáticos y los originados por accidentes de tráfico

MADRIDActualizado:

Los problemas mecánicos aumentaron más de un 16% durante 2016, según el «Barómetro de averías» dado a conocer este martes. Muchos de los problemas mecánicos se deben a una falta de mantenimiento, piezas con exceso de desgaste que pueden ser detectadas en una revisión periódica. Los problemas que más provocan una asistencia son los originados por culpa de la batería, los neumáticos y los originados por un accidente de tráfico.

El RACE sumó un total de 1.217.000 asistencias durante el año 2016, de las cuales, 824.000 fueron como consecuencia de una avería mientras circulaban con su vehículo. Con toda esta información, se elabora de forma periódica el «Barómetro de Averías», que muestra la evolución del parque automovilístico en España y su relación con los fallos mecánicos.

Entre las principales conclusiones se muestra una tendencia al alza de los problemas, como se viene observando desde hace meses, con un aumento del 16% de las averías en relación con el año 2015. Por tipo de avería, las baterías siguen siendo el principal quebradero de cabeza de los conductores, con más de 165.000 casos, seguida a distancia por las ayudas por fallos en los neumáticos y los accidentes de tráfico, que aparecen en tercer lugar con un aumento respecto a 2015 del 23,4%. De las más de 140 causas registradas como causa de una avería en el vehículo, incluyendo los casi 6.000 errores en el repostaje o los 870 descuidos con las llaves del vehículo, podemos encontrar 10 categorías generales en los que se agrupan los fallos mecánicos, entre los que destacan los problemas directamente relacionados con el motor.

A pesar de que el aumento de expedientes es común a todo tipo de asistencias, hay algunas cuyo porcentaje de crecimiento ha sido casi exponencial. Entre ellas, destacan las relacionadas con la bomba y la inyección de coches diésel, que han experimentado un crecimiento porcentual del 47.2% y que ahora suponen un 6.4% del total. El motor de arranque (un 17.6% más y el 4.1% del total) completa el podio entre aquellas que superan las 10.000 asistencias.

Como el RACE viene alertando en los últimos meses, la falta de mantenimiento es un problema que puede derivar en una avería mecánica, o en el peor de los casos en un accidente de tráfico. Los fallos que afectaron al motor aumentaron un 14,6%, los del disco de embrague un 45,8% o la correa del alternador un 32% más, circunstancias que pueden suponer un perjuicio para el usuario, y que podrían ser detectables en las revisiones periódicas que marca el fabricante para un correcto funcionamiento del vehículo.

El posible perjuicio que supone esta falta de mantenimiento provoca gastos elevados de reparación, tanto de la pieza rota como de otras afectadas. Pero puede ser peor si supone un incremento del riesgo, sobre todo con climatología adversa, si hablamos de mal estado de los neumáticos (con un aumento de los problemas de un 12,1% más respecto al 2015), y un similar incremento en el porcentaje, del 12%, para las averías por mal funcionamiento de los discos de freno.

Una revisión de los elementos de desgaste, con visitas programas al taller, reduce el riesgo de avería mecánica en el vehículo, sobre todo ante grandes desplazamientos, en los que se somete al vehículo a un mayor esfuerzo. Además, el mantenimiento periódico mejora al eficiencia del vehículo, reduce los consumos y las emisiones, alargando la vida del coche.

Asistencias en viaje y ayuda médica

El RACE también ofrece asistencia en viaje a sus socios y clientes en cualquier lugar del mundo, sea cual sea el medio de transporte elegido, y con servicios como la repatriación, la cobertura médica o la búsqueda de equipaje, entre otras. En este sentido, durante el año 2016 se realizaron 153.000 asistencias en viaje (una media de 420 diarias) de las cuales, 7.900 fueron problemas que precisaron de una atención médica. Muchos de estos casos, por su gravedad, necesitaron el ingreso del socio y cliente en centros hospitalarios, siempre con el seguimiento de los profesionales del RACE, que en todo momento asesoran y gestionan el mejor proceso para el paciente, incluso a través de recursos especiales de transporte sanitario para su traslado a España y su posterior tratamiento.