Sorpresa, los dinosaurios tenían crestas de gallo
Aspecto del dinosaurio pico de palo con cresta - Julius Csotonyl

Sorpresa, los dinosaurios tenían crestas de gallo

Descubren que una especie de pico de pato coronaba su cabeza con una peineta carnosa, un elemento nunca visto entre estos animales extintos

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Los dinosaurios de pico de pato, unas bestias gigantescas de casi 12 metros de longitud, eran los más comunes en América del Norte hace entre 75 y 65 millones de años, donde cumplían el mismo papel ecológico que los venados juegan hoy en día. Los paleontólogos creían conocer bastante bien a estos herbívoros, pero nunca habían sospechado que tuvieran su cabeza adornada. Un raro espécimen momificado de la especie Edmontosaurus regalis descrito en la revista Current Biology muestra por primera vez que estos dinosaurios estaban coronados con una peineta carnosa, muy similar a la cresta roja de los gallos.

«Hasta ahora, no había ninguna evidencia de estos extraños tejidos blandos entre los dinosaurios. Estos hallazgos alteran radicalmente nuestra percepción de la apariencia y comportamiento de este grupo», dice Phil Bell, de la Universidad de Nueva Inglaterra en Australia. Pero no solo eso, «también plantea la posibilidad de que otros dinosaurios tuviera crestas similares».

El ejemplar de dinosaurio en cuestión fue encontrado en yacimientos al oeste de la ciudad de Grande Prairie en Alberta, Canadá. Pronto, los investigadores se dieron cuenta de que tenía algo especial, ya que aparecieron impresiones de la piel en partes del cuerpo momificado. Cuando pusieron el cincel en la parte superior de la cresta se dieron cuenta de que tenían «algo realmente increíble».

La trompa de un elefante

«La trompa de un elefante o la cresta de un gallo nunca pueden fosilizarse porque no hay hueso en ellos», explica Bell. «Esto es equivalente a descubrir por primera vez que los elefantes tienen trompa», añade. Para el investigador, de la misma forma que ha ocurrido con el Edmontosaurus, es posible que otros dinosaurios, incluidos el T. rex o el Triceratops, también tuvieran esas mismas estructuras carnosas sobre sus cabezas.

Los investigadores no tienen claro para qué era útil la cresta a los pico de pato. En los gallos y algunas otras aves, las crestas rojas brillantes son una manera de atraer a las hembras. «Podríamos imaginar a dos machos de Edmontosaurus comparándose, bramando y mostrando su adorno de la cabeza para ver quién era el macho dominante y el que está a cargo de la manada», señala Bell.

Los investigadores reconocen que puede que nunca lo sepamos con exactitud, pero el nuevo estudio nos recuerda lo extraños y sorprendentes que eran en realidad los dinosaurios. «Nos queda mucho por descubrir», admiten.

Un ejemplar de Edmontosaurus regalisFederico Fanti