V INFORME DE EVALUACIÓN DEL IPCC

Clima: el calentamiento es «inequívoco»

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El calentamiento del sistema climático es «inequívoco» y desde 1950 ha sufrido «cambios que no tienen precedente a lo largo de décadas y milenios». Está es una de las principales conclusiones a las que llega el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) en su quinto Informe de Evaluación, cuya primera parte -la que valora los aspectos físicos científicos del sistema climático- se hizo pública hace unas semanas en Estocolmo tras cinco días de reunión.

En este sentido, el IPCC concluye que las últimas tres décadas han sido más calurosas que cualquier otra anterior desde 1850, y aunque reconoce que el ritmo de la subida de la temperatura en superficie se ha reducido en los últimos quince años (1998-2012) con respecto a la media de 1951-2012 (con un aumento de 0,05ºC por década frente a 0,12ºC), explica que esto se ha debido a la atenuación del sol por las erupciones volcánicas y a una redistribución del calor en los océanos. Por lo que concluyen que la evolución en periodos cortos no refleja la tendencia a largo plazo. Y esta tendencia no es otra que el calentamiento, con un aumento de la temperatura de 0,85ºC desde la época preindustrial.

Es probable que la temperatura aumente más de 2ºC a final de sigloY ya no queda casi margen para la duda sobre quién está detrás. El informe aumenta del 90 al 95% el grado de confianza en cuanto a atribuir el calentamiento que se ha producido desde mediados del siglo pasado a la mano del hombre. «Es extremadamente probable que la influencia humana en el clima causó más de la mitad del incremento observado en la temperatura media global en superficie desde 1951 hasta 2010. Hay una alta confianza en que esto ha calentado los océanos, fundido la nieve y el hielo, contribuido a incrementar el nivel del mar y modificado algunos extremos climáticos», dice el documento.

En el IPCC tan importante son las cifras como la calificación en cuanto a probabilidad que le den los científicos. Así, en el lenguaje que se maneja en el IPCC, probable se utiliza cuando hay un 66% de probabilidad de que ocurra; muy probable para un 90%; extremadamente probable para un 95%, y virtualmente cierto para un 99% de probabilidad.

Y las proyecciones para el futuro, basadas en cuatro escenarios diferentes de aquí a fin de siglo -que van del más optimista al más pesimista, en función de la intervención humana en ese tiempo- refieren que la temperatura media en superficie aumentaría entre 0,3ºC y 4,8ºC en comparación con la temperatura media entre 1986 y 2005. Thomas Stocker, vicepresidente del Grupo de Trabajo 1 del IPCC, explicó que «es probable que el aumento de temperatura a final de siglo exceda los 1,5ºC en comparación con 1850 a 1900 en todos los escenarios considerados, salvo el más optimista, y es probable que exceda los 2ºC, según los dos escenarios que comprenden los niveles más elevados de emisiones».

Un aumento de más de 2ºC

Teniendo en cuenta la sensibilidad climática, esto es, como responde el sistema climático a una duplicación de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, el informe estima que la temperatura es probable que aumente entre 1,5 y 4,5ºC. Los científicos retroceden ligeramente en su posición mantenida en 2007 (fecha en que se publicó el cuarto Informe de Evaluación del IPCC), pues rebajan el rango inferior de aumento a 1,5ºC, cuando en el anterior informe se excluía cualquier número por debajo de 2ºC. Al mismo tiempo consideran extremadamente improbable que el aumento sea menor de 1ºC y muy improbable que sea superior a 6ºC.

Este aumento de las temperaturas medias globales traerá consigo olas de calor más frecuentes y de mayor duración, explica Stocker. «Con el calentamiento de la Tierra, esperamos ver que las regiones actualmente húmedas tendrán más precipitaciones, mientras que las regiones secas tendrán aún menos, con algunas excepciones», añadió. Las proyecciones del cambio climático se basan en un nuevo conjunto de cuatro escenarios de concentraciones futuras de aerosoles y gases de efecto invernadero y contemplan un amplio abanico de futuros posibles. El informe del Grupo de trabajo I evaluó el cambio a escalas global y regional para el principio, la mitad y el final del siglo XXI.

El Informe del IPCC es la base para negociar un acuerdo internacionalEn cuanto al nivel del mar, éste podría subir entre 26 y 82 centímetros a finales de siglo, una horquilla mayor que la apuntada en 2007, cuando se hablaba de una subida de entre 18 y 59 centímetros, pues se ha mejorado el conocimiento sobre cómo se comportan los glaciares y las capas de hielo de la Antártida y Groenlandia. En este sentido, es muy probable que el hielo marino del Ártico continúe su regresión y adelgazamiento. Las nuevas proyecciones sitúan la reducción del hielo marino en el Ártico al final del verano en un 43% para el escenario más benévolo y en un 94% para el más pesimista.

En todos los escenarios estudiados se considera muy probable que el ritmo de aumento del nivel del mar sea mayor que en los últimos 40 años. En el periodo 1901-2010, el nivel del mar subió 19 centímetros, a un ritmo mucho mayor que en los dos milenios anteriores. Además, el informe constata con un nivel de confianza alto que el calentamiento del océano es un factor dominante en la energía almacenada en el sistema climático y representa más del 90% de la energía acumulada entre 1971 y 2010.

Estas proyecciones están en línea con lo que se espera para la región mediterránea en su conjunto. Así, se espera que el incremento de temperatura sea superior a la media global, y más en verano que en invierno, y una reducción de la precipitación acumulada más acusada cuanto más al sur. En toda la región mediterránea y del norte de África el incremento de temperatura ya observado es entre 0,4 y 2,5ºC, correspondiendo los valores más altos a los países del norte de África. Y se proyecta para el medio plazo (2046-2065) un aumento de la temperatura en superficie de entre 2 y 3ºC sobre la media 1986-2005 más o menos de una manera uniforme sobre la región, mientras que a largo plazo (2081-2100) estos incrementos serían entre 3 y 6ºC, siendo los valores más altos para Argelia, Mali, Níger, Sudán, Rumanía, Bulgaria, Bosnia y Herzegovina, Serbia y Montenegro, Albania y Macedonia.

En cuanto a las temperaturas máximas diurnas el informe señala que pueden subir entre 5 y 8ºC, correspondiendo las temperaturas más altas a los países del sur de Europa, entre ellos España, junto a Portugal, Francia, Italia, Eslovenia, Croacia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Bosnia y Herzegovina, Serbia y Montenegro, Albania, Macedonia, Grecia y Turquía. Por su parte, el número de noches tropicales (por encima de 20ºC) se incrementará hasta 60 y 90 días, con mayor ocurrencia en la zona sur de la región (Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Mauritania y el Sáhara occidental).

«Hiatus» climático

Estos datos están en consonancia con la referencia que el IPCC hace en el informe a la ralentización en el calentamiento observada desde 1998, a pesar de que en ese tiempo la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera no ha dejado de crecer. Esta circunstancia es a la que se agarran los llamados escépticos del clima para negar la idea del calentamiento global. «No es un tema relevante. Sobre este asunto no hay discusión en la comunidad científica, y en el siglo XX esto ha ocurrido más veces. En la Tierra el calentamiento no sube de forma continuada, hay ciertas variables que sí, pero otras que no. Y precisamente la temperatura en superficie está muy afectada por la variabilidad interanual», explica a ABC Natural un climatólogo colaborador del IPCC.

En España, la temperatura media ha subido 0,89ºC entre 1901 y 2012La pregunta, por tanto, es obligada: Si no hay discusión y no es un tema relevante, ¿por qué forma parte del Informe de Evaluación? Y la respuesta: «El IPCC es sensible a ciertas discusiones, por lo que el IPCC se pronuncia».

El informe de Evaluación del IPCC -del que aún restan por publicar dos partes (el volumen correspondiente a Impactos, adaptación y vulnerabilidad, y el de Mitigación) más el informe de síntesis a lo largo de 2015- es la base sobre la que se apoyan los países para negociar el futuro acuerdo de lucha contra el cambio climático, que los gobiernos se han comprometido a alcanzar antes de que finalice 2015.