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El Tribunal Supremo fuerza a Cataluña a entregar a Aragón 115 obras de arte tras 10 años de litigio

Si no se devuelven de inmediato, el obispo de Lérida y las autoridades políticas que sean corresponsables se enfrentarán a denuncias penales por apropiación indebida

Esta valiosa colección de arte aragonés se exhibe en el Museo Diocesano de Lérida, codirigido por la Generalitat
Esta valiosa colección de arte aragonés se exhibe en el Museo Diocesano de Lérida, codirigido por la Generalitat - efe
roberto pérez - Zaragoza - Actualizado: Guardado en: Aragón

La Generalitat lleva dos meses acumulando varapalos judiciales en la batalla legal que desplegó hace años para no devolver más de 200 obras de arte aragonesas. Son piezas quedesde hace décadas tiene repartidas en colecciones de dos museos catalanes, el Diocesano de Lérida y el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).

Si hace apenas un par de meses recibía la primera sentencia en contra sobre un centenar de obras de arte procedentes del monasterio oscense de Villanueva de Sijena —que la parte catalana ha recurrido—, este miércoles le ha llegado la sentencia firme, definitiva e inapelable del Tribunal Supremo con la que se pone fin a más de diez años de litigio en torno a los conocidos como «bienes de la Franja».

Se trata de una valiosa colección de 113 obras de arte, procedentes de parroquias aragonesas que pertenecieron a la Diócesis de Lérida hasta 1995, cuando se revisaron los límites episcopales y esas parroquias pasaron a depender de las demarcaciones aragonesas, en concreto de la Diócesis de Barbastro-Monzón. El problema es que las parroquias pasaron a Aragón, pero sus obras de arte no volvieron. Siguieron en el Museo Diocesano de Lérida, de cuyo patronato forman parte el Obispado ilerdense, la Diputación provincial, el Ayuntamiento y, como parte destacada, la Generalitat.

Ante la negativa catalana a devolver esas 113 piezas a las parroquias aragonesas, en 1995 se disparó un litigio que quedó resuelto en 2005 con una sentencia firme del Tribunal de la Signatura Apostólica, de plena eficacia en el ordenamiento jurídico español en orden al Concordato entre España y la Santa Sede.

La maniobra de la Generalitat, tumbada

Sin embargo, el Obispado de Lérida, en connivencia con la Generalitat, se escudó en que no podía cumplir la sentencia porque esas obras de arte habían quedado catalogadas como bienes del patrimonio cultural de Cataluña. Esa catalogación la llevó a cabo la Generalitat en 1999, cuando el litigio ya estaba en marcha, precisamente para intentar blindar esa colección.

Este ha sido el último recurso al que la parte catalana se ha aferrado durante todos estos años para no devolver los «bienes de la Franja», y es justo el argumento que les acaba de tumbar el Tribunal Supremo.

El abogado Jorge Español, que defiende desde hace años los intereses de la parte aragonesa en estos litigios, decidió plantear un conflicto ante los juzgados aprovechando que el Gobierno aragonés, en 2008, procedió también a catalogar como parte del patrimonio cultural de Aragón esas mismas obras de arte que la Generalitat había catalogado como propias casi diez años antes.

El letrado planteó el asunto a los tribunales para que determinaran qué catalogación era válida, si la aragonesa o la catalana. Y el caso, tras años de litigio, ha quedado definitivamente resuelto por el Tribunal Supremo. Ha determinado que la catalogación de la Generalitat no tiene eficacia jurídica alguna desde el momento en que las obras de arte la reclaman legítimamente sus auténticos propietarios, y que no se puede considerar unos bienes como parte inescindible de la colección de un museo cuando esos bienes no son propiedad de dicho museo.

Sentencia definitiva

Jorge Español ha subrayado el carácter «definitivo» del pronunciamiento del Tribunal Supremo, que se ha sustanciado en un total de cuatro sentencias de idéntica formulación y que surten efectos también para otras valiosas piezas de las localidades oscenses de Peralta de Alcofea y de Berbetal —que están igualmente en el Museo de Lérida, aunque no forman parte de la lista conocida como «bienes de la Franja»—.

Según ha subrayado este abogado, «de forma inmediata, este mismo jueves, esas más de cien obras de arte deben ser entregadas a Aragón, a sus legítimos propietarios». De lo contrario, ha advertido que «cada día que pase sin cumplirse con esa obligación legal será un argumento más para presentar una denuncia por apropiación indebida contra los responsables de ese incumplimiento». Y esto ya no se resolvería en los tribunales civiles sino en los penales, con consecuencias directas a las que se enfrentarían el obispo de Lérida y las autoridades civiles que entorpezcan la devolución de esas obras de arte a las parroquias de la diócesis aragonesa de Barbastro-Monzón y de las localidades de Peralta de Alcofea y Berbegal.

El caso de Sijena

Mientras tanto, el Gobierno aragonés y el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena reclamaron hace varios días la ejecución provisional de la sentencia dictada en abril por un juzgado de Huesca, en la que se declara nula, por ilegal, la compra que la Generalitat hizo de un centenar de obras de arte del histórico Monasterio de Sijena. Aunque la Generalitat y el MNAC han recurrido esa sentencia, la parte aragonesa —en la que también actúa como letrado Jorge Español— ha solicitado la ejecución provisional de la misma; es decir, que se ordene al MNAC la devolución inmediata de ese otro centenar de obras de arte y que, si se resiste, intervenga la Guardia Civil para incautar y trasladar a Villanueva de Sijena todas esas piezas.

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