Emilio Lora-Tamayo: «El CSIC iba a la quiebra y al final cerraremos con déficit cero»

Actualizado:

Emilio Lora-Tamayo respiraba aliviado ayer en su despacho del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, muy cerca de los retratos de los únicos españoles que han recibido el Nobel, Ramón y Cajal y Severo Ochoa. La aportación de sendos créditos de 25 y 70 millones de euros han salvado a la institución del «cataclismo» que temía.

-¿Queda despejado el camino de la supervivencia para el CSIC? ¿Qué habría pasado sin este dinero?

-Sin este dinero, el Consejo habría finalizado 2013 en quiebra técnica. Este dinero resuelve el problema coyuntural del agujero negro que teníamos, de forma que éste va a ser el primer año que no vamos a generar déficit. Además, hay otros elementos de satisfacción. En primer lugar, en el problema estructural del presupuesto, tendremos el próximo año 50 millones más por transferencias ministeriales. Es decir, un aumento del 12%, que nos sitúa en 450 millones, algo más del de 2010, cuando teníamos 433. Ambas cosas han llegado en el momento oportuno. Hemos tenido en todo momento el apoyo del Ministerio, que nos ha adelantado mensualidades para ir llegando a fin de año. Como me comunicó el ministro, no iba a «dejar caer el Consejo».

-¿A qué van a ir destinados los fondos, qué huecos van a tapar?

-Sobre todo, vienen a cubrir el déficit. También a finalizar una última puesta a disposición de los centros de recursos económicos para desarrollar los proyectos, que ya tenían cerca del 100% de lo que era necesario. También vamos a poder dotar el programa de funcionamiento, los gastos corrientes.

-Junto a la necesidad de recursos, hay un plan de ahorro hasta 2015. ¿Qué balance hace hasta ahora?

«Nuestro presupuesto se sitúa ahora por encima del de 2010»-Durante 2012 habíamos desarrollado un programa de austeridad que nos permitió ahorrar 70 millones y planteamos un plan de viabilidad 2013-2015, que planteaba que este año ahorraríamos 50 millones y en 2014 y 2015, 75, sin especificar en cuál. En 2013, estamos cerca de llegar a los 50 millones y para 2014 y 2015 seguimos con ese programa en marcha, y, por tanto, las mismas premisas de prudencia y contención en el gasto, siempre detrás de la fundamental, que es tener los recursos necesarios para desarrollar el trabajo. Con esos tres elementos, el plan de viabilidad, el déficit cero y que tendremos 50 millones más por transferencas nos hacen encarar el año próximo con mejores expectativas.

-¿Habría que cerrar algún centro?

-Por razones económicas, no se van a cerrar centros. Por razones emanadas de un análisis científico, de viabilidad de producción o pertinencia de la temática, se haran las actuaciones necesarias, que pueden ser, si no el cierre, la unificación de servicios comunes, como en los centros de Física Teórica y Matemáticas, donde hemos refundido la administración y la gerencia.

-En el informe del Ministerio de Economía del pasado año se advertían deficiencias de gestión en ejercicios anteriores. ¿Se han corregido?

-En buena medida, se han corregido o se están corrigiendo. Tan es así que, por primera vez en los últimos años, el informe de cuentas del Consejo de 2012 de la Intervención General del Estado ha sido aprobado, con salvedades.

-En aquel informe también se decía que no se estaba captando todo eldinero de las empresas que se podría. ¿Qué se ha hecho para mejorar esto?

«Hay más contratos con empresas, pero con menos dinero»-El dinero de las empresas fluctúa con la economía. De cualquier forma, se está incentivando la transferencia de tecnología, así como la obtención de más recursos europeos. Por ejemplo en el ERC (European Research Council) llevamos 38 proyectos aprobados. El número de contratos con la empresa no ha dejado de subir; lo que ha bajado es el dinero que ingresamos o, las empresas dedican menos a esos contratos sin renunciar a ellos.

-Pese a esa inyección de casi cien millones, aún no ha salido la convocatoria del Plan Nacional. ¿Cómo afecta esto a los investigadores?

-Todos en la comunidad científica estamos expectantes. Lo último que me han dicho en la Secretaría de Estado es que es inminente, en semanas. Si es así, el Plan Nacional no se resolverá hasta abril, mayo o junio. También me han asegurado que eso no es óbice para que la convocatoria que corresponde al año que viene aparezca después de ésta.