Consejos para ahorrar en la factura ante la inminente subida de la luz

Consejos para ahorrar en la factura ante la inminente subida de la luz

Actualizado:12345678
  1. Revisar la potencia contratada

    Expertos de la OCU recuerdan que buena parte de lo que pagas en tu factura se debe a la potencia contratada: cada 1,15 Kw de potencia suponen casi 50 euros al año. Por eso es fundamental controlar cuánta potencia se contrata. La mayoría de los hogares optan por una potencia entre 4 kW y 10 kW.

    Si en tu casa nunca han saltado los plomos, ni siquiera cuando pones a la vez la lavadora, el horno, el lavavajillas... Puede ser que tengas margen para contratar menos potencia de la que estás pagando.

  2. Apagar a los vampiros silenciosos

    El consumo de los electrodomésticos que siguen enchufados, pero que no están apagados supone un importante porcentaje de la factura, es el llamado «consumo silencioso».

    Al apagar todos los aparatos que se quedan en «stand-by» (televisores, ordenadores, equipos de música) se ahorra un 10% de todo lo que se consume. Expertos de la OCU estiman que en un hipotético hogar donde el consumo medio sea de 3.500 kWh, con estas medidas se estarían ahorrando hasta 52 euros al año.

  3. Un pensamiento más ecológico

    Los electrodomésticos modernos tienen en la mayoría de los casos programas de bajo consumo más respetuosos con el medio ambiente y a la vez supone un ahorro para el bolsillo. Una forma de gastar menos es elegir temperaturas bajas ya que al calentar agua es cuando más consumen la mayoría de los electrodomésticos.

    Por ejemplo en el caso de la lavadora se puede optar por un lavado en frío. Según cálculos de la OCU al seleccionar temperaturas entre 40 y 60ºC se gasta un 40% menos de luz. Lo mismo ocurre con los programas eco de los lavavajillas, que funcionan a unos 50º.

  4. Controlar el consumo de calefacción eléctrica

    flickr

    Optar por un sistema de calefacción eléctrica en lugar de un sistema de gas supone multiplicar la factura eléctrica. Está demostrado que la calefacción eléctrica puede ser hasta cinco veces más cara que la calefacción de gas. Expertos de la OCU aseguran que incluso el famoso «calor azul», a pesar de la publicidad «no figura entre las mejores opciones, en realidad es muy parecido a los clásicos radiadores eléctricos de aceite, pero con otros fluidos en su interior».

    Los sistemas que emplean resistencias para calentar siempre son los más ineficientes y los más caros. De todos los sistemas eléctricos, el único que logra una mayor eficiencia es la bomba de calor.

  5. Apostar por la iluminación de bajo consumo

    Las bombillas de bajo consumo suponen un ahorro del 80% sobre las comunes
    Las bombillas de bajo consumo suponen un ahorro del 80% sobre las comunes - abc

    Las bombillas de bajo consumo proporcionan la misma cantidad de luz que una bombilla normal y consumen hasta un 80% de energía menos.

    Además, cambiar las bombillas de toda la vida por las de bajo consumo supondría no sólo reducir este consumo, sino también el gasto energético que representa la refrigeración.

    Sólo el 15% de la energía que consume una lámpara incandescente se emplea para iluminar, el resto se convierte en calor. También su vida útil es mucho más larga, 12 veces más que la de una bombilla común.

    Otra opción recomendada por expertos de Iberdrola son las lámparas halógenas Con el mismo consumo, estos aparatos proporcionan más luz que las bombillas tradicionales. Además, su vida es de dos a tres veces mayor.

    También la utilización de tubos fluorescentes en las estancias en las que se necesite mayor cantidad de luz durante más tiempo, permite un ahorro de energía hasta del 80%, y tienen una duración entre 8 y 10 veces mayor que las bombillas incandescentes.

  6. Blanco luminoso

    Salón de IKEA en blanco
    Salón de IKEA en blanco - ikea

    Puede parecer una tontería, pero utilizar colores claros en las paredes de casa, en los techos y en el amueblado puede ayudar a aprovechar mejor la iluminación natural y reducir la artificial. Acordarse de abrir las cortinas y subir las persianas en cuanto sea de día puede servir para iluminar la estancia y calentarla, suponiendo un importante ahorro en energía eléctrica en el caso de tener contratado un sistema de este tipo.

  7. Interruptores apagados

    Es obvio que con el interruptor apagado se gasta menos luz, pero hay más opciones en este sentido. Se puede ahorrar instalando interruptores divididos, que encienden solamente las luces que sean necesarias. Para rellanos, entradas, garajes o jardines se puede optar por instalar un programador, un detector de presencia que se apague y se encienda según quien haya allí o un interruptor crepuscular.

  8. Un buen mantenimiento

    El polvo acumulado en lámparas, bombillas y tulipas puede impedir que buena parte de la potencia se desaproveche. Por eso expertos de Iberdrola aconseja mantener limpias las lámparas y las tulipas para aumentar la luminosidad, sin aumentar la potencia.