Etxeberría el día de la presentación del informe sobre la búsqueda de los restos de Cervantes
Etxeberría el día de la presentación del informe sobre la búsqueda de los restos de Cervantes - isabel permuy
Entrevista a Francisco Etxeberría, Experto en antropología forense:

«Igual los restos de Cervantes están semimomificados»

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Francisco Etxeberríaes uno de los mayores expertos del mundo en antropología forense. En sus manos estará coordinar, desde el próximo 24 de enero, la segunda fase de los trabajos de búsqueda de los restos de Cervantesen el convento de las Trinitarias del madrileño barrio de Las Letras. Unos trabajos que investigarán en la cripta del viejo convento –que previamente será acondicionada a partir del 17 de enero– y que contarán con un amplísimo equipo de profesionales, expertos en la odontología, el estudio de momias o incluso artistas forenses.

—Después de «peinar» con el georradar el suelo y las paredes de la iglesia de las Trinitarias, como se hizo en la primera fase de la búsqueda, ¿en qué van a consistir estos nuevos trabajos?

—Vamos a analizar los nichos que hay en la cripta, e iremos sacando los restos que puedan corresponderse con un varón de unos 70 años, con la mano izquierda inutilizada y otras heridas en el pecho.

—¿Tendrán que llevarse los restos que estudien a algún otro lugar, o los analizarán in situ?

—Vamos a montar casi un laboratorio en la cripta, con todas las condiciones: iluminación, ventilación, etcétera. El equipo que está en este asunto es de antropólogos, pero también se apoya en arqueólogos, biólogos, expertos en tejidos blandos, etcétera.

—¿Ha realizado este tipo de trabajo en algún otro lugar?

—Hicimos algo parecido en el Panteón Real de San Isidoro, en León, y también sin sacar nada del recinto; lo analizamos allí.

—¿Y exactamente cómo se tomarán las muestras? Creo que es un procedimiento en cierto modo parecido a una endoscopia...

—Se va a proceder a la perforación de los nichos como si fuera mediante una endoscopia. Si están vacíos, no los tocamos. Pero si hay un féretro, o encontramos restos de huesos, entonces miraremos en su interior para ver si son los que estamos buscando.

—Son 24 personas, procedentes de casi una docena de universidades y centros de investigación del País Vasco, Madrid, Granada, Barcelona y Vigo los que van a participar en esta segunda fase. ¿Cómo se distribuirán?

–Son cuatro equipos de expertos los que van a trabajar simultáneamente, en mesas de trabajo que se van a instalar directamente en la cripta.

—¿Y qué es lo que esperan encontrar en el interior de los nichos?

—Puede ocurrir que haya partes del cuerpo que se conserven, y otras que se degraden. Según dónde esté la tumba, más o menos cerca de la pared, si se producen cambios de humedad en verano o en invierno, etcétera. Es una sorpresa lo que uno se puede encontrar; normalmente, lo que uno piensa luego no se cumple. Podría ser que encontráramos restos orgánicos momificados, o pelo, o piel... y por eso llevamos expertos en estos campos.

—Pero han pasado prácticamente 400 años, ¿es realmente posible que quede algo más que polvo?

—Cuando se embalsamaban los cadáveres, y a veces este procedimiento se seguía para quienes eran enterrados en recintos religiosos, lo que se hacía en realidad era quitarle la humedad al cuerpo, y así tiende a conservarse más. Igual los restos de Cervantes están semimomificados.

—¿Cuánto tiempo calculan que durará esta segunda fase?

—Habrá que realizar un análisis completo: hacer fotografías, ir examinando los cadáveres uno a uno... pero al ser varios profesionales implicados, habrá un buen ritmo. Creo que podremos trabajar de forma intensiva: una vez que se empieza una labor de este tipo, no se puede uno parar porque es sábado, o porque se hace de noche; hay que aprovechar el tiempo.