En la entrega del premio ABC al Coche del Año 2016, de izquierda a derecha: Bieito Rubido, director de ABC; Leopoldo Satrústegui, director general de Hyundai España; José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo; Mariano Rajoy, presidente del Gobierno; Catalina Luca de Tena, presidenta-editora de ABC; Park Hee Know, embajador de Corea del Sur; y Mu Dong Hewy Park, presidente de Hyundai España - EFE
Entrega del premio ABC al Coche del Año 2016

Mariano Rajoy: «Necesitamos un gobierno que no juegue con cosas capitales»

El presidente del Ejecutivo en funciones destacó el papel relevante de la industria del automóvil en España, octavo fabricante mundial

MADRID Actualizado: Guardar
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La cuadragésima cuarta edición del premio ABC al Mejor Coche del Año llegó en un momento crucial para la economía del país y, por ende, para uno de sus principales motores: la industria del automóvil. Las pronunciadas caídas en las Bolsas internacionales por las dudas renovadas sobre la salud global de los mercados y su impacto sobre España, con el efecto amplificador de la incertidumbre política tras las elecciones generales del pasado 20 de diciembre, han despertado los temores a que una nueva plaga amenace el fruto de una economía que creció en 2015, tras años de austeridad y ajustes presupuestarios, a un ritmo del 3,2%, el mayor desde 2007.

«Hoy es un día especial para la industria del automóvil. Y debo decir que también lo es para todos, porque la industria del automóvil es capital para España», explicó el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, quien presidió la ceremonia de entrega del galardón, que recayó en el todocamino Hyundai Tucson y que recogió el director general de la marca coreana en España, Leopoldo Satrústegui.

El presidente del Ejecutivo ve una clara semejanza entre la evolución de este sector y el desarrollo general de la economía española: «He podido comprobar que el caso de la automoción es ejemplar del camino que hemos recorrido en estos años. Porque, de igual modo que esta industria acusó gravemente, como ustedes bien saben, la recesión, también ha sido de las primeras en levantar el vuelo de la recuperación. Y con su buena marcha, ha tenido un impacto favorable en todo el conjunto de la economía».

En los últimos años el acto, que reconoce al mejor modelo elegido por un jurado compuesto por 36 periodistas especializados, ha acogido situaciones hasta ahora inéditas en el casi medio siglo de historia del premio. Si en 2015 por primera vez una mujer –la directora general de Citroën, Linda Jackson– recibió el galardón de manos de otra mujer –la secretaria general de Industria, Begoña Cristeto– en esta ocasión, por primera vez, un presidente de Gobierno entregó la obra, integrada por un relieve con la cabecera de este diario, esculpida por José González Onieva.

Sector decisivo

Rajoy, quien argumentó que el desarrollo de la industria del motor fue «una prioridad» para su Administración «desde el primer día», desgranó algunos datos que definió como «elocuentes» para subrayar el papel determinante de las plantas de producción de vehículos. «Somos el octavo fabricante mundial, cuando en 2012 éramos el decimotercero. La producción de vehículos aumentó en 2015, con más de 2,7 millones de unidades fabricadas y las exportaciones crecieron por valor de un 18% durante el año pasado. Además, un sector tan relevante como es el de componentes también va al alza», destacó el mandatario, quien recordó que el músculo de la industria del automóvil tiene un reflejo nítido sobre el empleo en nuestro país, ya que «uno de cada tres nuevos puestos de trabajo proviene del sector de la automoción».

Su evolución durante la pasada legislatura, en la que se pasó de las algo más de 800.000 matriculaciones registradas en 2011 a 1,03 millones de unidades en 2015, se produjo no sin programas de ayudas públicas para la compra de coches más eficientes y el achatarramiento de los modelos con más de 10 años de antigüedad, los denominados planes PIVE para turismosy PIMA para furgonetas y vehículos comerciales. Ambas medidas han resultado trascendentales en el «renacimiento» del mercado, tal y como reconoció Satrústegui.

«El mercado del automóvil en España lleva 29 meses de crecimiento continuado, para lo que ha sido clave el impulso dado por el Gobierno, a través de los planes PIVE y PIMA», detalló el máximo responsable de Hyundai en nuestro país, quien hizo hincapié en que su puesta en marcha ha permitido la renovación de «mas de un millón de vehículos antiguos». Esto ha sido fundamental «para la mejora de la seguridad y reducción en las emisiones» en un segmento de la economía que engloba el 10% del PIB y un 11% del empleo.

No podemos permitirnos generar inestabilidad. No podemos anunciar involuciones al pasado
Mariano Rajoy

Se trata, según Rajoy, de una industria en la que se aprecian, como en un sistema de vasos comunicantes, las políticas aprobadas por el Ejecutivo y su impronta sobre el conjunto de la economía. «Del mismo modo que la riqueza generada por este sector se hace sentir sobre todo el conjunto de la economía, la influencia de las reformas y la mejora de la economía española también han sido muy positivas. Por eso podemos decir que el automóvil es uno de los grandes casos de éxito de estos años».

A modo de coda, el presidente del Gobierno reclamó consolidar las reformas que han permitido que el motor, tanto en ventas como en producción, presente un «futuro alentador». Y no perderse en promesas aventuradas. «No podemos permitirnos generar inestabilidad. No podemos anunciar, como hoy hacen algunos, involuciones al pasado. Muchas inversiones, muchos puestos de trabajo, y el bienestar de muchos españoles dependen de que España tenga un Gobierno serio, comprometido y reformista». Por este motivo, consideró imprescindible «un Gobierno que no juegue con las cosas que, como la industria del automóvil, son capitales para todos».

Emisiones contaminantes

El director general de la coreana se refirió, también, a una de las cuestiones que han protagonizado la mayor parte de las informaciones ligadas al sector del motor durante los últimos meses: las emisiones contaminantes, algo que cobró especial visibilidad tras el escándalo de la manipulación de los sistemas de filtrado de óxidos de nitrógeno en los motores diésel de diversos modelos de Volkswagen. Satrústegui no mencionó este caso concretamente, pero sí destacó el compromiso de los fabricantes europeos para que se reduzca a 95 gramos por kilómetro las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en el Viejo Continente de cara a 2020. «En los últimos años el mayor avance que han tenido los automóviles, sin duda alguna, ha sido en materia de seguridad y reducción de emisiones. No ha habido otro sector industrial que haya realizado un esfuerzo tan grande como el nuestro en desarrollar e investigar en nuevas tecnologías para reducir las emisiones y ayudar a preservar el medio ambiente», zanjó el directivo.

En el campo de la seguridad, pese a que se han producido notables avances, queda un considerable margen de mejora. «Se ha avanzado muchísimo como se puede comprobar en nuestro nuevo Tucson, que incorpora sistemas, que le acercan al coche autónomo del futuro», detalló Satrústegui, quien avanzó que de momento no son sistemas «populares» y que, al igual que la implementación de las nuevas tecnologías de consumo de combustibles, «necesitan el impulso de programas de ayuda por parte de la Administración» con el propósito de que toda la industria avance al unísono.