Consejos conducciónPropósito para el nuevo año: mejorar mi conducción

Cambiar el estilo de conducción mejora el entorno, la seguridad y hasta la economía doméstica. Durante los próximos meses, adoptar ciertos hábitos bien nos puede llevar a ello

MadridActualizado:

Como todos los años, enero comienza repleto de propósitos de mejora, que a veces se cumplen durante los siguientes meses y a veces no. TomTom Telematics sugiere un propósito muy sencillo y que puede reportar grandes beneficios al medio ambiente, a la seguridad y, por qué no, a la economía doméstica y empresarial. Se trata de cambiar el estilo de conducción para hacerlo más seguro y responsable con el medio ambiente.

Estas son las razones por las que todos deberíamos cambiar a mejor nuestro estilo a los mandos del coche:

- Es bueno para el medio ambiente: el transporte por carretera contribuye aproximadamente a una quinta parte de las emisiones totales de CO2 a la atmósfera en Europa, lo que lo convierte en uno de los principales responsables de contaminación. La manera en que se conduce un vehículo repercute directamente en esas emisiones. Acelerar o frenar de golpe, conducir a velocidad excesiva o con una marcha inadecuada, el tiempo en ralentí del vehículo... todo ello contribuye a que se emitan más gases de los necesarios. Sin embargo, conducir sin maniobras bruscas, a velocidad adecuada, en una marcha larga y aprovechando la inercia del vehículo, reduce las emisiones de forma sustancial.

- Mucho más rentable: el consumo de combustible y las facturas de mantenimiento representan casi el 30% del coste total de propiedad de un vehículo. Y el estilo de conducción influye en ambos. Si es estable y fluido, ahorra carburante. Además, una marcha agresiva aumenta el desgaste del vehículo. Estudios de TomTom señalan que, en viajes inferiores a 25 km, el ahorro, solo en combustible, puede ser de hasta un 17%.

- Mejora la seguridad en carretera: este punto es obvio, aunque a veces es el que menos cuenta. Conducir de forma responsable y sin maniobras bruscas o excesos de velocidad reduce considerablemente el riesgo de siniestralidad.