Comunidad de Madrid

Extracción de polvo y ventilación forzada, financiadas al completo hasta 10.000 euros

Hay riesgos laborales que no producen un accidente, sino una enfermedad que puede tardar años en manifestarse.

Anabel Madrid

El polvo en suspensión de un taller de carpintería, los humos de una soldadura, los vapores de un producto químico.
La Comunidad de Madrid financia las instalaciones que retiran esas sustancias del aire antes de que lleguen a los pulmones del trabajador. Para ello, la vía es la línea 1 de la convocatoria de ayudas para reducir la siniestralidad laboral, que abarca la seguridad en el trabajo, la higiene industrial, la ergonomía y la psicosociología aplicada. En el apartado de higiene industrial entran los sistemas de extracción localizada, que capturan el contaminante en el punto exacto donde se genera, y los de ventilación forzada, que renuevan el aire del recinto de forma activa.

La diferencia entre unos y otros importa. La extracción localizada actúa en origen y evita que el contaminante llegue a dispersarse; la ventilación forzada trabaja sobre el conjunto del espacio.

Muchos centros necesitan combinar las dos, y ambas soluciones son financiables dentro de esta misma línea.


Por debajo de la media española

Aunque hay que seguir trabajando por la prevención, los datos sitúan a la Comunidad de Madrid en mejor posición que el conjunto del país. En el periodo que va de julio de 2025 a junio de 2026, el índice de incidencia del total de accidentes en jornada laboral de la Comunidad de Madrid fue un 24,46% inferior al nacional: 1.909 frente a 2.527.

Estas ayudas se enmarcan en el VII Plan Director de Prevención de Riesgos Laborales de la Comunidad de Madrid 2025-2028, que ordena la actuación de la administración regional en la materia e incorpora entre sus prioridades la innovación, las nuevas tecnologías y la colaboración con empresas y organizaciones.

«La prevención de riesgos laborales constituye una prioridad para la Comunidad de Madrid. Nuestro objetivo es seguir avanzando en la mejora de las condiciones de trabajo y en la protección de la seguridad y la salud de los trabajadores, impulsando una cultura preventiva cada vez más integrada en las empresas y en la sociedad», señala la gerente del IRSST, Marina Parra.

La Comunidad de Madrid convoca ayudas de este tipo desde 2014, aunque el salto llegó en 2023, cuando se aprobaron nuevas bases reguladoras y el presupuesto pasó de 800.000 a 1.500.000 euros. Las actuaciones sobre las condiciones materiales de los centros de trabajo, donde encajan la ventilación y la extracción, son las que más demanda concentran: en torno al 60% de las solicitudes y de la dotación.

Las condiciones

La convocatoria de 2026 tiene cuatro líneas. Además de esta, hay una específica de seguridad vial laboral, otra de investigación e innovación aplicada a la prevención y una cuarta de promoción de la salud en el trabajo. Cada una tiene su propio tope de 20.000 euros de ayuda, con un límite conjunto de 30.000 por beneficiario.

El cálculo de la ayuda funciona por tramos: la inversión inferior a 1.000 euros no da derecho a nada, el tramo entre 1.000 y 10.000 euros se cubre íntegramente y lo que supere los 10.000 se financia al 60 %. Pueden solicitarla empresas y autónomos que operen en la región, con las actuaciones ejecutadas en centros de trabajo madrileños durante 2026.

 

Las solicitudes se presentan hasta el 15 de octubre a través de la Administración Digital regional. El detalle completo de los gastos financiables figura en los extractos publicados en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid del 18 de junio, accesibles desde la sede electrónica.


El IRSST resuelve consultas en el 900 713 123 y en irsst.subvenciones@madrid.org.


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Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con la Comunidad de Madrid. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.