Un viaje a la antigua Roma sin salir de Madrid: así es la Alcalá arqueológica
Complutum, la Casa de Hippolytus y el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (MARPA) consolidan a Alcalá de Henares como referente nacional, reforzado cada año por el festival de recreación histórica Complutum Renacida. Un destino ideal para disfrutar de una escapada diferente sin salir del país.
Belén Imaz | Comunidad de Madrid
En 1970, unas obras a las afueras de Alcalá de Henares sacaron a la luz un mosaico de casi dos mil años de antigüedad en el que un artesano llamado Hippolytus había firmado su trabajo: tres jóvenes pescando en un mar repleto de peces y crustáceos. Aquel hallazgo, hoy musealizado como la Casa de Hippolytus, forma parte de Complutum, la ciudad romana vinculada al origen de la actual Alcalá de Henares, y es solo uno de los capítulos de un patrimonio arqueológico que la ciudad complutense combina con su condición de cuna de Cervantes y de primera ciudad universitaria planificada del mundo, méritos que le valieron en 1998 la declaración de Patrimonio Mundial por la Unesco.
Complutum, la ciudad que precedió a Alcalá
Complutum se desarrolló hacia el cambio de era, en el siglo I d. C., junto al cauce del Henares y llegó a convertirse en una de las principales ciudades romanas del interior peninsular.
Contó con foro, termas, teatro y una red de saneamiento propia. Hoy pueden visitarse dos espacios: el parque arqueológico del foro, con su fachada monumental y sus termas, y la Casa de Hippolytus, que, pese a su nombre, nunca fue una vivienda, sino la sede de un colegio de jóvenes, un collegium iuvenum, vinculado a la familia de los Anios.
Su mosaico de la pesca, de clara influencia norteafricana, se conserva casi intacto y puede visitarse desde 1999, año en que se convirtió en el primer yacimiento arqueológico abierto al público en toda la Comunidad de Madrid.
Planes imprescindibles: el Ayuntamiento organiza en torno a ambos espacios talleres pensados para familias, y cada año celebra el festival de recreación histórica Complutum Renacida, que devuelven durante unos días a las calles de Alcalá la estética y los oficios de la Roma imperial.
Ayuntamiento de Alcalá de Henares | Comunidad de Madrid
El museo que custodia el pasado de la región
El Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (MARPA) custodia, estudia y divulga una parte esencial del patrimonio arqueológico y paleontológico regional. Está instalado en el antiguo convento de la Madre de Dios y abrió sus puertas en 1999.
El centro, que en 2024 cumplió veinticinco años y recibió por ello el Premio Ciudad de Alcalá de Patrimonio Mundial, ha recibido en ese tiempo cerca de dos millones de visitantes y ha organizado 47 exposiciones temporales, además de encargarse de la restauración y el estudio de piezas procedentes de yacimientos como El Calvero de la Higuera, en Pinilla del Valle, cuna de algunos de los hallazgos neandertales más relevantes de la Península Ibérica.
Una reciente ampliación le permitió ganar la mitad de su superficie expositiva, y el organismo trabaja ya en dos proyectos futuros: la Casa de los Arqueólogos, junto al Palacio Arzobispal, y un nuevo centro de investigación en el Valle de los Neandertales.
Comunidad de Madrid
La huella cervantina y universitaria
Ese pasado romano convive en Alcalá con el legado del cardenal Cisneros, fundador de aquel campus pionero, y con el recuerdo de Miguel de Cervantes, nacido en la ciudad en 1547. El Colegio Mayor de San Ildefonso y su Paraninfo, la Casa Natal de Cervantes y la Plaza de Cervantes siguen siendo, junto a la Calle Mayor –la calle soportalada con columnas a ambos lados más larga conservada de Europa–, el itinerario más transitado (y fotografiado) de la ciudad.
Un patrimonio con más de quince siglos
Alcalá ofrece, además, un patrimonio monumental que ya conocen bien sus visitantes habituales: la Catedral Magistral de los Santos Justo y Pastor, una de las dos únicas iglesias del mundo con ese título; el Palacio de Laredo, hoy sede del Museo Cisneriano; el Teatro Corral de Comedias, el más antiguo de España documentado y construido en 1601; el Palacio Arzobispal; el centro de interpretación Los Universos de Cervantes; los restos de las murallas medievales; el Monasterio de San Bernardo; los conventos de los Capuchinos y de la Imagen; el Hospital de Antezana, hoy Museo de la Medicina del Siglo de Oro; la iglesia de Santa María la Mayor, con su Capilla de las Santas Formas; y el más reciente Museo de Arte Iberoamericano de la Universidad de Alcalá, centrado en el arte latinoamericano.
Belén Imaz | Comunidad de Madrid
Tapas, rosquillas y costradas
Entre yacimiento y museo, la cultura de la tapa marca el ritmo social de Alcalá, con locales como La Hostería del Estudiante, Ambigú, Ki-jote o Kuoco entre las opciones gastronómicas de la ciudad. El broche dulce lo ponen las rosquillas, las costradas y las almendras garrapiñadas de tradición conventual, una repostería que las clarisas de San Diego siguen horneando con las recetas de siempre.
Cómo llegar a Alcalá de Henares
El Tren de Cervantes recorre, con vagones de ambientación histórica, el mismo trayecto que separa Madrid de Alcalá, y es la manera más singular de llegar hasta la ciudad. La opción habitual sigue siendo el servicio regular de Cercanías, con salidas frecuentes y un trayecto de unos 45 minutos que convierte la excursión en una alternativa sencilla para cualquier día de la semana. Aun así, pocos visitantes logran agotar en una sola tarde esta emblemática ciudad.
Para más información, en la página web de Turismo Alcalá se pueden encontrar todas las visitas guiadas.