Mira en el vídeo cómo es Surface Pro 3 - carolina mínguez
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Surface Pro 3: hacia la movilidad extrema

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Cuando el iPad desembarcó en 2010 pocas previsiones supieron adelantar que el formato «tablet» se ha convertido en un importante mercado. Pero ha llegado un momento en que, quizá, este formato ha tocado techo y es cuando se aprecian sus limitaciones. La tableta, según estudios de hábitos de consumo, se destina a varias opciones de consumo: consultar el correo personal, navegar por internet, reproducir vídeos… y poco más.

La era del «Internet de las cosas» en las que nos encontramos, en donde el acceso a la Red está penetrando en los objetos cotidianos, ha permitido observar el recorrido de la tableta, con el iPad como principal vendedor, pero con una importante reducción de sus ventas en los últimos trimestres. Renovarse o morir. Esa es la próxima frontera a explorar. Y, como tal, llega el tercer intento de Microsoft en este mercado para ofrecer una tableta más grande que sus predecesoras, más ligera y liviana y con una arquitectura equiparable a un ordenador portátil. Todo, para ir hacia la movilidad extrema.

Con esta Surface Pro 3, que acaba de llegar a España y a una veintena de mercados, Microsoft está lo más cerca que nunca en alcanzar una visión sobre la tecnología. El dispositivo viene con esa filosofía, es decir, dejar de ser un acompañante para avanzar a la primera línea y ser una buena alternativa como dispositivo para todo tipo de ámbitos, desde el personal -cuyo uso es el anteriormente citado básicamente- y a nivel laboral, donde se requiere de unos procesos más potentes. En cuanto a su diseño a simple vista, se aprecia un envoltorio brillante, de color plateado en magnesio, muy suave al tacto y donde se sienten buenas calidades de los materiales.

Para lograr eso se sirve de todos los servicios de Windows 8.1, desde almacenamiento en la nube (OneDrive), suite de Office, servicios de anotaciones y se combina con otros de entretenimiento. Es el todo en uno. El dispositivo tiene una diagonal de 12 pulgadas, que supera con creces el tamaño escogido por otros fabricantes, y se pone al mismo nivel de un ordenador personal. El resultado es un espacio para el trabajo muy productivo, aspecto clave cuando el usuario tiene abiertas varias pestañas y pestañas en la opción escritorio.

Por esta razón, a más de uno le podrá sugerir que es demasiado armatoste, pero su manejo es muy cómodo. Microsoft ha reducido el peso (menor a 800 gramos) y un grosor más delgado han conseguido que llevarla en la mano y sentarla en una pequeña mochila es más que suficiente para transportarla.

La resolución es 2K (2.160 x 1.440 píxeles), mejora también con respecto al modelo anterior, y se queda a unos pasos de la gran calidad de imagen. El dispositivo viene en varios formatos. El modelo básico incorpora un procesador Intel core i3, mientras que el modelo superior, y más recomendable por sus prestaciones, es el i7, una auténtica bestia. La memoria RAM va de 4 GB a 8 GB, para canalizar todos los procesos.

La tableta incorpora una modesta cámara de 5 megapíxeles que permite la grabación de vídeo a 1.080 p, como uno de sus principales exponentes, ya que la toma de fotografías deja algo que desear, aunque tampoco es su intención primaria. Mejorada la batería, esta ofrece un rendimiento de unas 10 horas a plena actividad, aunque se ha detectado algunos problemas de sobrecalentamiento, lo que puede hacer que el rendimiento se reduzca considerablemente.

Otro de los mejores aspectos es que cuenta con un puerto USB con el que conectar cualquier periférico o incluso el controlador de la consola Xbox, pero también incorpora una siempre útil ranura microSD. En este caso hablamos de 128 GB de capacidad.

El lápiz óptico que le acompaña se ha mejorado, aunque no se puede introducir en el dispositivo para evitar su pérdida, ya que la tableta es más delgada que el modelo anterior. Eso puede ser un pequeño inconveniente. Este lápiz es muy útil para tomar notas y realizar bocetos desde la pantalla, desde donde se puede escribir con la mano apoyada sin que ésta detecte movimientos extraños. Las notas a mano alzada son muy sencillas y su sensibilidad está muy conseguida. De esta manera, no se dejan rastros en la pantalla gracias a un bloqueo táctil. Ese lápiz, fabricado en aluminio, da buenas sensaciones y simula incluso un bolígrafo real de tinta en cuanto a peso.

Es el tercer intento de Microsoft en este sector con el que quiere convertirlo en la pieza sustitutoria de los ordenadores portátiles y subirse a lomos de la nueva era de movilidad extrema. Para ello, se podrá comprar un «dock» con el que convertirlo en prácticamente un ordenador de escritorio. El soporte trasero se ha mejorado con múltiples posiciones.

Una tableta, claro, no sería un reemplazo del portátil sin teclado. Este se tiene un anclaje perfecto al dispositivo y un potente imán que se ajusta rápida y fácilmente, aunque tiene un aspecto negativo que le resta posibilidades; y es que que la funda-teclado se vende por separado.

Características técnicas