Fin de la doctrina Parot: nuevas excarcelaciones de etarras y violadores
María Dolores Catarain «Yoyes» yace muerta tras ser asesinada por «Kubati» en Ordicia

Fin de la doctrina Parot: nuevas excarcelaciones de etarras y violadores

Libres el sanguinario «Kubati» y otros dos etarras, dos peligrosos violadores, los dos expolicías autores del crimen de Nigrán y el psicópata de Villarrobledo

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Libres el sanguinario «Kubati» y otros dos etarras, dos peligrosos violadores, los dos expolicías autores del crimen de Nigrán y el psicópata de Villarrobledo

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  1. El etarra «Kubati»: Asesino de familias y ejecutor de «Yoyes»

    María Dolores Catarain «Yoyes» yace muerta tras ser asesinada por «Kubati» en Ordicia
    María Dolores Catarain «Yoyes» yace muerta tras ser asesinada por «Kubati» en Ordicia

    Pocos etarras superan los 1.210 años y once meses de condena que se le impusieron a José Antonio López Ruiz, alias «Kubati», por trece asesinatos y 16 atentados frustrados. La derogación de la aplicación retroactiva de la doctrina Parot lo dejó ayer en libertad. Ha estado 26 años en la cárcel, un dos por ciento del total de su condena.

    En su rosario de crímenes destacan dos atentados, el de la disidente etarra María Dolores González, «Yoyes», y el del general de Brigada Rafael Garrido. Éste, cometido el 25 de octubre de 1986 en San Sebastián, fue especialmente cruel: junto al militar fueron asesinados su esposa, su hijo menor -Daniel, de 18 años- y una mujer que transitaba por la zona. «Kubati» se acercó en moto al coche en el que viajaba la familia y adosó una bomba lapa al techo. Sólo sobrevivió el conductor, el soldado Norberto Jesús Cebrer, aunque sufrió quemaduras muy graves.

    Un mes y medio antes de este atentado, «Kubati» había cometido su crimen más célebre, el asesinato de «Yoyes», la primera mujer que había llegado a la dirección de ETA. María Dolores González Katarain había renegado de la banda terrorista, disconforme con la llamada «línea dura».

    El «elegido»

    Sus excompinches la acusaron de traición y el jefe etarra Francisco Mujika Garmendia, alias «Pakito», ordenó su muerte. El pistolero elegido para el «trabajo» fue el desde ayer libre «Kubati». El 10 de septiembre de 1986, se acercó a «Yoyes» mientras paseaba con su hijo de tres años por su localidad natal, Ordicia (Guipúzcoa), que celebraba sus fiestas, y la tiroteó. Precisamente, la Audiencia Nacional también decretó ayer la puesta en libertad de Juan Mari Gabirondo, que colaboró en este atentado. Participó en otros dos asesinatos y cumplía 124 años de condena en la prisión de A Lama (Pontevedra).

    Habría salido de la cárcel en 2007 de no ser por la Parot, un año después de José Antonio López Ruiz ‘Kubati’. La validación de esta doctrina por parte del Tribunal Supremo consiguió demorar sus licenciamientos, hasta la sentencia del Tribunal Europeo de Estrasburgo, que evitó que «Kubati» siguiera en la cárcel hasta el año 2017.

    Al mando del grupo Goierri Costa de ETA, el sanguinario ‘Kubati’ participó en otros asesinatos, comolos de los guardias civiles Antonio Mateo Melero y Francisco Muriel Muñoz y los policías nacionales Mohamed Ahmed Abderrahman y Wenceslao Maya Vázquez. También figura en su historial asesino el atentado contra el exconcejal y militante de UCD José Tomás Larrañaga.

  2. Félix Zabarte: su comando remató a una mujer embarazada

    Félix Zabarte
    Félix Zabarte - abc

    Félix Zabarte Jainaga, pistolero del «comando Vizcaya» en los «años de plomo», recupera la libertad tras haber cumplido 28 de los 262 años de cárcel que acumulan sus condenas por siete asesinatos y un homicidio. Lejos de arrepentirse, ha sido un militante activo de ETA también en prisión, participando en las acciones que imponía el «aparato de makos»

    Él y sus compañeros intentaron secuestrar el 4 de mayo de 1983, en el garaje de su domicilio, al teniente de la Policía Nacional Julio Segarra. El objetivo era canjearlo por presos. Cuando lo tenían ya maniatado y amordazado se vieron sorprendidos por la presencia casual del también agente Pedro Barquero y de su esposa María Dolores Ledo, que se encontraba embarazada. Al considerar frustrado su criminal plan, los terroristas dispararon contra los tres y los remataron en el suelo. También falleció el nonato.

    Además, en su historial figura, entre otros crímenes, el asesinato de José Martínez Parens, perpetrado el 30 de mayo de 1985. Era jefe de personal de una empresa de Marquina y recibió un disparo por la espalda, cuando entraba en un bar de esta localidad vizcaína. Zabarte pudo haber cometido más asesinatos. Con este objetivo lo hablia adiestrado «Mamarru». Pero fue detenido en julio de 1985. Se encontraba en Puerto III, con los más duros.

  3. La pistolera Inmaculada Noble: le encantaba vaciar el cargador

    Inmaculada Noble
    Inmaculada Noble - abc

    Era de gatillo fácil. En varios de los atentados que se le atribuyen vació el cargador del subfusil automático contra sus víctimas. Hasta 18 disparos llegó a realizar contra una patrulla de la Guardia Civil cuando se ejercitaba como pistolera en el «comando Buruntza». Luego pasó al «Madrid» en su etapa más sanguinaria, junto a Iñaki De Juana, Antonio Troitiño, Inés del Río y Esteban Nieto, «Kromañón».

    Ha cumplido 26 de los 397 años de cárcel a los que fue condenada por sus crímenes. Así, participó, el 25 de abril de 1986, en el atentado de la calle Juan Bravo, que se cobró la vida de cinco guardias civiles. ETA quería reforzar la posición de Herri Batasuna, que a la misma hora de la explosión negociaba con el PNV en una «herriko taberna» de Vergara.

    Está condenada también por asesinar, en julio de 1986, al teniente coronel Carlos Besteiro Pérez; al comandante Ricardo Sainz de Ynestrillas y al soldado Francisco Casillas. Fueron ametrallados en el interior del vehículo en el que se desplazaban, sin opción a defenderse.

  4. Pablo García Ribado: el «violador del portal» en Madrid

    Ficha policial de García Ribado
    Ficha policial de García Ribado - abc

    Pablo García Ribado comenzó a violar a los 21 años de edad y eligió la Nochebuena de 1990 para cometer su primer asalto sexual. Durante casi tres años cometió más de 150 delitos sexuales y de robo con arma, sirviéndose de la ayuda de compinches.

    Pablo García Ribado es también conocido como el «violador del portal» y en 1996 fue condenado a un total de 1.721 años de prisión. Ayer salió de la cárcel de Herrera de la Mancha (Ciudad Real) tras decretar su inmediata puesta en libertad la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Madrid. Con la doctrina Parot habría salido de la cárcel el 4 de octubre de 2023.

    El caso de este violador en serie es otra de la consecuencias de la derogación de la doctrina Parot tras la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos derribando dicho instrumento jurídico. Una doctrina Parot que había posibilitado que Pablo García Ribado no saliera de prisión el 23 de abril de 2010, fecha en la se extinguía su condena.

    Es decir, sin doctrina Parot y gracias a su buen comportamiento en prisión, los 1.721 años de su condena por las violaciones y robos quedaban en 14: ni dos meses de condena por cada una de las 74 mujeres violadas en garajes y trasteros, la mayoría menores.

    Los barrios de Salamanca, Moratalaz y Ventas fueron sus «territorios» predilectos para violar. Siempre actuaba en la franja horaria entre las 23 horas y las 4 de la madrugada. Tras poner en jaque a las autoridades madrileñas y la Policía, Pablo García Ribado fue detenido finalmente al ser identificado por sus víctimas gracias al color negruzco de sus uñas. Hoy tienen 44 años de edad.

    «No está reinsertado»

    Su puesta en libertad causó ayer estupor entre mandos policiales y asociaciones de mujeres violadas que catalogan a este violador como un auténtico depredador sexual y sin rehabilitar.

    La presidenta de la Asociación de Asistencia a Mujeres Violadas, Tina Alarcón, exige medidas de vigilancia en torno a Pablo García Ribado. «No está reinsertado y es muy peligroso». Con cierta resignación concluye que «esto es un Estado de Derecho y hay que respetar la ley», pero exigió al tiempo «que se articule alguna forma de seguimiento».

  5. Manuel Lorenzo y Jesús Vela: los autores del crimen de Nigrán

    Manuel Lorenzo y Jesús Vela, los autores del crimen de Nigrán
    Manuel Lorenzo y Jesús Vela, los autores del crimen de Nigrán - ABC

    Los exagentes de la comisaría de Vigo, Manuel Lorenzo Vázquez y Jesús Vela Martínez, asaltaron en febrero de 1994 la vivienda de David Fernández Grande -ubicada en la localidad pontevedresa de Nigrán-, asesinando al empresario; a su mujer, Pilar San Román; a la hija de ambos y a una empleada del hogar, tras mantenerlos secuestrados con la intención de pedir un rescate por ellos. Sobrevivieron al ataque dos de sus hijos, quienes continúan con el negocio familiar.

    Manuel Lorenzo y Jesús Vela fueron condenados a un total de 424 años de prisión por seis delitos de detención ilegal, tres de asesinato, uno de robo con homicidio, dos de homicidio en grado de tentativa y uno de utilización ilegítima de vehículo a motor.

    Ayer, la Audiencia Provincial de Pontevedra acordaba el cese de definitivo de las condenas de los dos expolicías en base a la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos tras la derogación de la «doctrina Parot», al haber cumplido Manuel Lorenzo la condena el 1 de junio de 2009, y Jesús Vela el 20 de enero de 2008. Cumplían la condena en los centros penitenciarios de Madrid II y de Quatre Camins (Barcelona), respectivamente. La

    «A la vista de esta nueva liquidación de condena con la aplicación de las redenciones ordinarias y extraordinarias sobre un máximo de 30 años, procede acordar el licenciamiento definitivo por cumplimiento del total de su condena», reza en el auto emitido a propósito del recurso presentado por la defensa de Vela Martínez, el pasado 28 de octubre. Igualmente, la defensa de Lorenzo Vázquez recurría -el pasado 24 de octubre- el auto de 24 de abril de 2006, cuando fue revisada la liquidación de su condena aplicando la «doctrina Parot».

    Se «reabre una herida»

    Emilio Muíños, portavoz de la familia de las víctimas del crimen de Nigrán, consideraba que la excarcelación de los dos expolicías «vuelve a abrir una herida que no estaba cerrada del todo».

    «Aunque pasaran los años, eso está ahí, a flor de piel», señaló Muíños, al tiempo que criticó que se libere «a toda velocidad» a los responsables del cuádruple crimen. Una celeridad -reconocía- «imposible de asimilar». «

    Aparte de un rechazo total, la familia siente una impotencia tremenda», admitía el portavoz, que lamentaba que «ni siquiera consiguieron una orden de alejamiento, para evitar cruzarse por la calle con esos monstruos». «Ahora es un momento muy complicado», señaló el portavoz, que ve la situación «casi imposible de asimilar», «inconcebible» e «inadmisible».

  6. Pedro L. Gallego: dos chicas de 17 y 19 años violadas y asesinadas

    El conocido como el «violador del ascensor»
    El conocido como el «violador del ascensor» - ABC

    Mecánico de ascensores, una profesión que compaginaba con la delincuencia, Pedro Luis Gallego (Valladolid, 1957) utilizaba su trabajo para acceder a los portales, asaltar a sus víctimas y perpetrar sus violaciones. Con tan sólo 56 años y un largo historial delictivo, el conocido como «violador del ascensor» ya está en la calle. La Audiencia Provincial de Burgos acordó ayer por unanimidad su excarcelación al quedar sin efecto la doctrina Parot que le mantenía en la prisión de Alcalá Meco 2.

    Estaba condenado a 273 años de cárcel por la violación y asesinato de dos jóvenes (Leticia Lebrato, de 17 años, en Valladolid, y de Marta Obregón, de 19, en Burgos), además de otros 18 delitos de agresión sexual, pero gracias a la aplicación de las redenciones penitenciarias debería haber dejado los barrotes el 16 de agosto de 2011 tras una prórroga que impidió que viera la luz tres años antes.

    Recién cumplida la mayoría de edad, estrenó presidio. Corría el año 1979 cuando su hoja delictiva comenzó a llenarse con su primera agresión sexual. Fue salir y volver a reincidir. Aunque se llegó a aconsejar su ingreso en un psiquiátrico, nunca fue declarado enfermo mental. Robos con violencia o tenencia ilícita de armas también forman parte del historial de este asesino y violador liberado.

  7. Pedro Antonio Seco: el asesino de Villarrobledo

    Pedro Antonio Seco Martínez
    Pedro Antonio Seco Martínez - ABC

    Pedro Antonio Seco Martínez, el asesino en serie de Villarrobledo (Albacete), se libró del servicio militar por trastornos de la personalidad, pero no recibió atención médica. «El Seco» culpaba a todo el mundo de sus problemas y, entre 1991 y 1993, asesinó a tres hombres en su pueblo: un albañil de 23 años, un marmolista de 33 y un taxista de 42 años. No tuvo compasión con ellos: los golpeó brutalmente, los desnudó y los estranguló, además de apuñalar sin piedad a una de sus víctimas.

    «Pedro Antonio es un psicópata, un hombre sin sentimientos», dijeron en el juicio los forenses. Condenado a 90 años de cárcel en 1997 por los tres asesinatos, fue puesto en libertad 17 años después, en noviembre de 2010, gracias a los beneficios de la redención del anterior Código Penal.

    Sin embargo, un recurso de súplica presentado por la familia del taxista asesinado provocó que «El Seco» volviera a prisión, después de ser detenido tras pasar por la oficina de empleo de Villarrobledo, su pueblo natal. El desprecio a Pedro Antonio Seco en este municipio de 27.000 habitantes es palpable. Incluso su hermano Félix ha llegado a pedir a un juez recoger firmas para desterrar a su propio hermano de Villarrobledo. «Donde debería estar es en la cárcel», ha llegado a suplicar.