Diez ciudades españolas para moverse en bicicleta

Diez ciudades españolas para moverse en bicicleta

Moverse en bici es la tendencia del momento. En España no hay mucha tradición, pero hay ciudades que se preocupan por tratar bien a los ciclistas

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Moverse en bici es la tendencia del momento. En España no hay mucha tradición, pero hay ciudades que se preocupan por tratar bien a los ciclistas

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  1. Sevilla

    La bicicleta se ha convertido en un elemento más de la ciudad. El auge de este medio de transporte barato, limpio y ligero es algo que llama la atención en el día a día de muchas grandes urbes. De cara al viajero, ir de un lugar de interés turístico a otro dando pedales es una experiencia diferente y plenamente satisfactoria. Además, cada vez hay más tiendas especializadas en esta creciente afición, e incluso hoteles que se definen como amigos de las bicicletas.

    Pero la gran pregunta es si las principales ciudades españolas están adaptadas al vehículo de dos ruedas sin motor por excelencia. Muchos conductores consideran las bicis un elemento molesto en la calzada, mientras que ciertos peatones creen que los ciclistas son una invasión peligrosa de la acera. Más allá de los kilómetros de carril bici que existan o de lo bien que funcione el servicio público de alquiler de bicicletas, es importante que el respeto hacia este manera de moverse impere en la zona que visitemos.

    Sevilla

    La capital hispalense puede presumir de ocupar el cuarto puesto en el ranking de ciudades más amigables para la bicicleta elaborado por la prestigiosa revista online Copenhagenize.eu, por delante de Berlín, Tokyo o Dublín, entre otras. Se ha realizado un esfuerzo considerable peatonalizando calles por las que pedalear sin agobios, aunque lo cierto es que el sistema de bicicletas compartidas Sevici es quizá el factor que más ha ayudado a convertir Sevilla en un entorno perfecto para disfrutar del ciclismo amateur. De cara al turismo, se ha creado un abono de siete días por 11,28 euros. Después de media hora gratuita, el servicio cuesta 1,03 la primera hora y 2,04 la segunda y siguientes.

  2. Barcelona

    Bicing fue el sistema de bicicleta público pionero, pero al sobredimensionarse y necesitar una mayor inversión ha ido quedándose obsoleto en algunas zonas. Actualmente, cuenta con más de 100.000 abonados y 6.000 bicicletas. La pega es que está concebido como un servicio de abono anual para los ciudadanos que hacen trayectos cortos. Los turistas tienen que alquilar bicis en establecimientos específicos, como los que propone el ayuntamiento de la Ciudad Condal en esta web. La atracción por las bicis ha hecho que surjan propuestas innovadoras e, incluso, algo excéntricas. Arola Biking es un servicio del Hotel Arts por el que te llevan una bici a tu domicilio para que vayas a cenar al restaurante pedaleando. Una forma brillante para hacer hambre, desde luego.

  3. Vitoria-Gasteiz

    En una ciudad llana y con poco tráfico es un gustazo dar pedales. Algo así pasa en la capital alavesa, donde la concienciación ciclista se presenta en forma de carriles bici de doble dirección y zonas exclusivas donde está prohibido circular a más de 30 km/h. Además de un sistema público que favorece el uso de este medio de transporte como una opción habitual, el turista que visite Vitoria dispone de una amplia red de rutas al aire libre, como los parques de Garaio y Landa o el bosque de Armentia, por ejemplo. Una de las ideas con mejor acogida ha sido el lanzamiento de la herramienta GEO, un sistema de mapas que muestra al usuario el mejor modo de llegar de un punto a otro en bicicleta, marcando las calles más apropiadas.

  4. Zaragoza

    En muchas calles de Zaragoza existen señales que advierten de que la prioridad de circulación la tienen los ciclistas, además de existir una buena red de carriles bici. Descubrir los rincones más interesantes de la ciudad aragonesa no requerirá demasiado esfuerzo porque no existen demasiadas cuestas. El sistema Bizi es el servicio público que articula la ciudad desde 2008. Los que se decidan a combinar este vehículo con el resto del transporte urbano podrán convertirse en abonados anuales, pero para los visitantes hay una opción temporal. Solo se necesita una tarjeta de crédito, un móvil, acudir a alguna estación en funcionamiento y seguir las instrucciones que se indiquen.

  5. Gijón

    Los residentes de la ciudad asturiana tienen la suerte de disponer de un servicio de bicicletas completamente gratuito a través del proyecto Gijón-Bici. El sistema cuenta con 8 estaciones operativas, 64 bicicletas disponibles y es accesible a través de una tarjeta ciudadana que se solicita por Internet. Para los visitantes que quieran evitar trámites administrativos, son varios los hoteles y tiendas que alquilan bicis por un precio más que módico. Un ejemplo de establecimiento dedicado al fantástico mundo de las bicicletas es Ciclos Esplendor. Si vas a visitar Gijón y eres un fanático de este vehículo, no te pierdas este mapa para circular por la urbe a tu aire o contrata alguna ruta guiada de la mano de un experto.

  6. Palma de Mallorca

    Con el objetivo de convertir la capital balear en un referente, se pusieron en práctica políticas dirigidas a extender el uso de la bicicleta entre sus habitantes. El resultado es Bicipalma, un sistema público que sigue los pasos del Bicing barcelonés, aunque dada la afluencia de turistas que tiene la isla, ya se tiene en mente la creación de una abono de 3 días por 9 euros y otro de 5 días por 12 euros. El cicloturismo también es la estrategia de muchos alojamientos. El hotel Pabisa Bali destinará una parte importante del presupuesto de su renovación a una instalación específica con capacidad para 350 bicis. Asimismo, el Barceló Illetas Albatros ofrece a sus huéspedes bicicletas modernas y vintage, además de diversos itinerarios para disfrutar de la belleza de la isla.

  7. Valencia

    Un paseo en bici por la ciudad del Turia mientras se visitan sus atracciones más emblemáticas puede ser una experiencia divertida, además de saludable. Valenbisi es la mejor forma de moverse por esta ciudad a golpe de pedal. Dispone de un abono anual como muchos de los servicios de bicicleta compartida existentes en otras urbes, aunque a los turistas les vendrá mucho mejor el semanal. El alta cuesta 12,78 euros y tras la primera media hora, los siguientes 30 minutos tienen un precio de 1,04 euros. Cada hora de más cuesta 3,12 euros. Este sistema cuenta con 2.750 bicicletas, distribuidas en 275 estaciones. El ayuntamiento de la localidad pone a disposición de los interesados un mapa con las rutas ciclistas.

  8. Córdoba

    Otra localidad andaluza en el ranking, ya que la fama de la bicicleta en la ciudad cordobesa es merecida: aproximadamente el 10% de la población usa este medio de transporte. Las ventajas son de sobra conocidas, no solo para la salud física del que practica este saludable hábito, sino para la ciudad en la que se desarrolla, puesto que la contaminación se ve muy reducida. Si has ido a Córdoba con la bici cargada en el coche, no te pierdas las rutas gratuitas del programa Córdoba en bici. También existen empresas que organizan itinerarios con carácter concertado, como Córdoba en bicicleta, que realizan salidas siguiendo diferentes recorridos.

  9. Donostia-San Sebastián

    Volvemos al País Vasco para hacer una parada en la capital guipuzcoana, donde los carriles bici han inundado muchas zonas de la ciudad. La inversión en infraestructuras ha sido enorme, dado que se han colocado ascensores, rampas y otros elementos con el fin de facilitar a los amantes de las bicicletas su tránsito por la urbe. Uno de los puntos más interesantes es que la municipalidad ha tenido muy en cuenta la opinión ciudadana a la hora de aplicar sus programas de fomento del uso de este vehículo. Gracias al registro voluntario de las bicis, es más fácil localizarlas en caso de robo. Para los turistas, nada mejor que localizar la tienda de alquiler más cercana a través del servicio web del ayuntamiento.

  10. Madrid

    ¿Madrid amiga de los ciclistas? ¿Es una broma? Aunque las infraestructuras existentes no son comparables con las de otras capitales europeas, de un tiempo a esta hay más carriles bici que hace unos años, lo cual no significa que no queden muchas (muchísimas) cosas por mejorar. Madrid Río es el mejor exponente de este guiño a las bicicletas. Pero más que por la inversión municipal, si hemos metido a Madrid en esta lista es por el alto número de tiendas especializadas que alberga. Muchas se han inaugurado hace poco, al calor del interés creciente por esta forma de moverse. En la mayoría de estos establecimientos, se ofrece venta, alquiler y reparación. Casa de Bicis sería un buen ejemplo. Y si estás por la ciudad y quieres hacer un alto un tomar un café, entra en La Bicicleta, donde tu bici es bienvenida.