Diez buenos restaurantes a menos de 150 kilómetros de Madrid
La sala y alguno de los platos de El Almacén - javier lastras

Diez buenos restaurantes a menos de 150 kilómetros de Madrid

Guía imprescindible para organizar una pequeña excursión alrededor de unos grandes platos

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Guía imprescindible para organizar una pequeña excursión alrededor de unos grandes platos

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  1. El Almacén, Ávila

    La sala y alguno de los platos de El Almacén
    La sala y alguno de los platos de El Almacén - javier lastras

    Veinte años llevan ya la cocinera Isidora Beotas y su marido, Julio Delgado, que dirige la sala, al frente del mejor restaurante de la capital abulense. Una referencia gastronómica en la que además de comer muy bien se disfrutan unas excelentes vistas de la muralla de la ciudad ya que está enclavado fuera del recinto, en la salida hacia Salamanca. Platos de cocina actual, sin excesos, que alternan con otros que responden a la tradición abulense como las judías de Navalonguilla guisadas o el chuletón de avileño. En todos los casos se imponen el sabor y la calidad de los productos que se emplean. Buenos postres. Cuenta además con una completísima bodega. Y siempre, amabilidad a raudales.

    Carretera de Salamanca, 6. Ávila. 920 21 10 26.

  2. Maracaibo, Segovia

    Casa Silvano - Maracaibo, en el centro de Segovia
    Casa Silvano - Maracaibo, en el centro de Segovia - maracaibo

    Conocido también como Casa Silvano, ya que así se llamaba su fundador, Silvano Hernández, que hace cuarenta años abrió un restaurante de cocina muy tradicional, fundamentalmente asados. Su hijo, Óscar Hernández, al hacerse cargo del negocio mantuvo esos platos populares segovianos pero a muchos de ellos les dio un toque más actual. Así que ahora lo mismo se pueden comer allí unos buenos judiones de La Granja o un cochinillo al horno que una hamburguesa de lechazo, un carpaccio de secreto de ibérico o careta de cochinillo al vacío con salsa de zanahoria y trufa. Incluso tiene dos versiones de la sopa castellana, la tradicional y la moderna. Muy buena bodega. Y una atractiva barra para quien prefiera dedicarse al tapeo.

    Ezequiel González, 25. Segovia. 921 46 15 45.

  3. Siboney. Arévalo, Ávila

    Arévalo es un pueblo que ha levantado un monumento al cochinillo. Esta localidad abulense está considerada la capital del tostón, por ello la oferta de asadores es abrumadora. No hay seguramente un lugar en España con tantos establecimientos dedicados a los asados por habitante. Uno de los más destacados es el asador Siboney, dónde sólo se utilizan cochinillos de Arévalo, asados a la manera tradicional en un horno a la vista. Jugosos, tan tiernos que se deshacen, sin un ápice de grasa y con la piel bien crujiente. Se sirven en un comedor de abigarrada decoración, todo un museo de valiosas antigüedades. Como buen asador castellano cobran también protagonismo los lechazos. Siempre acompañados por una buena ensalada. El resto de la carta es igual de sencillo. Cocina castellana y buen producto. Salteado de mollejas y setas, reconfortante sopa castellana, riñoncitos de lechal, revuelto de morcilla… Y de postre, un sobresaliente ponche segoviano.

    Figones, 4. Arévalo (Ávila). 920 30 15 23.

  4. Locum, Toledo

    En el centro de Toledo, dos agradables comedores en torno al patio tradicional de una casona del siglo XVII, a un paso de la espectacular catedral toledana. Víctor Sánchez-Beato, propietario y cocinero, ofrece una cocina sensata, con buena técnica, que respeta y da protagonismo al producto y se muestra muy vinculada al recetario tradicional de su tierra. Su peculiar versión del cocido, con los garbanzos hechos sopa, es uno de sus mejores platos. Trabaja muy bien la caza, con platos como el lomo de venado escabechado con guarnición de berenjena de Almagro, o la liebre con chocolate, regaliz y tallarines de nabo. Entre los postres destaca su pastel de mazapán caliente con helado de maracuyá. Cuenta además con una cuidada carta de vinos, en la que los manchegos ocupan un lugar destacado pero sin renunciar al resto de denominaciones españolas.

    Locum, 6. Toledo. 925 22 32 35.

  5. Palio. Ocaña, Toledo

    Jesús Ángel Gómez-Monedero, chef del restaurante Palio
    Jesús Ángel Gómez-Monedero, chef del restaurante Palio

    Jesús Ángel Gómez-Monedero se formó como cocinero en diversos restaurantes, pero principalmente en El Bohío, de Illescas. Y eso se refleja en su cocina, abierta a todas las influencias pero claramente centrada en la tradición castellano-manchega, y muy especialmente en los platos de caza. Todo razonablemente puesto al día: migas manchegas con puntas de calamar; asadillo en ensalada con patatas y huevos; pisto manchego con huevos pochados; arroz con conejo y alcachofas... Uno de sus principales atractivos son los panes caseros, un aspecto que no se cuida habitualmente y que aquí son de gran calidad, elaborados artesanalmente con harinas biológicas molidas en piedra. La sala la dirige con eficacia Isaac, hermano de Jesús Ángel. Comedor acogedor y precios muy razonables.

    Mayor, 12. Ocaña (Toledo). 925 13 00 45.

  6. El Doncel. Sigüenza, Guadalajara

    el doncel

    Los hermanos Pérez, Enrique en la cocina y Eduardo en la sala, han logrado poner el caduco restaurante familiar a la altura de una ciudad monumental como Sigüenza y quer es uno de los más atractivos de Castilla-La Mancha. Un comedor moderno y acogedor. Y en la carta, pocos platos fijos y muchas recomendaciones en función del mercado. Trabajan mucho el producto de la zona e incluso tienen proveedores directos de trufas, de corzos o de huevos de corral. Productos que el cocinero trata con respeto y buena técnica, obteniendo interesantes resultados. Entre sus mejores elaboraciones, el carpaccio de corzo con sorbete de tomillo, la peculiar versión del popular torrezno, o los raviolis con setas de cardo. Bodega muy completa, especialmente en vinos castellano-manchegos.

    Paseo de la Alameda, 1. Sigüenza (Guadalajara). 949 39 00 01.

  7. Amparito Roca. Guadalajara

    de san bernardo

    Uno de los mejores restaurantes de Castilla-La Mancha, con una cocina que se inspira en la de su región, bien actualizada, con bastantes concesiones a los productos foráneos y mucha presencia de los sabores de la memoria. Platos bien resueltos que se sirven en su elegantón, amplio y luminoso comedor siempre bajo la atenta mirada del propietario, Jesús Velasco, nacido en Atienza, donde prosperó como empresario de hostelería hasta trasladarse a Guadalajara. Carta de temporada en la que nunca faltan la menestra de verduras, los guisos (como el de patatas con congrio o la gallina en pepitoria), los escabeches (destacable el de perdiz), o el cabrito cuchifrito en sartén. También buenos pescados. En general, platos muy ligeros en los que se busca, sobre todo, realzar el sabor.

    Toledo, 19. Guadalajara. 949 21 46 39.

  8. El Mesón de Doña Filo. Colmenar de Arroyo (Madrid)

    Julio Reoyo es uno de los mejores especialistas madrileños en la cocina de la casquería (imprescindibles las jornadas que organiza cada año) y de los guisos. En este restaurante que abrió hace ya quince años junto a Inma, su mujer, que atiende la sala, demuestra su gran técnica, el dominio del producto y su interés por potenciar al máximo los sabores de los platos. Abre sólo los fines de semana y no tiene carta. Únicamente dos menús degustación que permiten probar sus elaboraciones, siempre ceñidas a la temporada y con un moderado punto de creatividad. Cuando más luce es con la cocina otoñal e invernal, la de la caza y los platos de cuchara, aunque se come estupendamente en cualquier época del año. Imprescindibles los callos que prepara.

    San Juan, 3. Colmenar de Arroyo (Madrid). 91 865 14 71.