Los rincones del Alto Penedés que querrás conocer
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Los rincones del Alto Penedés que querrás conocer

La gran variedad de microclimas de la zona dan como resultado unos vinos diversos pero con un marcado carácter común

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La gran variedad de microclimas de la zona dan como resultado unos vinos diversos pero con un marcado carácter común

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  1. Sitges

    A caballo entre el Mediterráneo y la montaña catalana se extiende un paraje en el que las vides crecen al ritmo que marcan la fuerza del sol y la brisa del mar. Por las tierras del Alto Penedés y del Garraf seguiremos en esta ocasión los pasos de estos caldos.

    Sitges

    Nuestro punto de partida es Sitges, una localidad de arraigado carácter mediterráneo y una vida cultural y gastronómica envidiables. Aquí el consumo y tradición vitivinícola están muy presentes. Prueba de ello es la Semana de la Malvasía, que rinde homenaje a este caldo y durante la cual los hosteleros de la ciudad ofrecen menús armonizados con dicho vino. Los establecimientos participantes marcan sus puertas con una rama de pino que históricamente ha simbolizado por aquellas tierras que ya había vino nuevo del año en dicho local.

    Otro de los eventos culinarios con más adeptos en la localidad es el Sitges Tapa a Tapa, una propuesta gastronómica que lleva ya varias ediciones y ha llegado para quedarse. En total son más de 30 locales los que participan en la iniciativa y participan con una tapa creativa acompañada de cerveza a precios populares.

    Hay un museo en Sitges que, a la par que curioso, es interesante. Es la Casa Bacardí, un espacio donde conocer de cerca la historia de la reconocida compañía de ron y sus orígenes de la mano de Don Facundo Bacardí, vecino de Sitges.

    Hay dos restaurantes de obligado paso si queremos presumir de haber tomado los mejores productos del Mediterráneo en Sitges. Son La Cucanya Port Sitges y Mare Nostrum. Ambos están situados frente al mar y especializados en platos mediterráneos a base de pescado y marisco.

    Fuente: Guía Repsol

  2. Villanueva y Geltrú

    De Sitges a Villanueva y Geltrú recorreremos la C-246 9 kilómetros directos a deleitarnos con nuevas experiencias culinarias como la del xató (la famosa ensalada de aquella comarca hecha a base de escarola, bacalao, anchoas, atún, olivas aberquinas y salsa romesco). En la villa hay un festival dedicado a esta comida. Es el Festival del Xató y Fiesta de los Mercados. Se celebra en el Mercat del Centre (Avda. Francesc Macià, s/n) a finales de noviembre y es una jornada en la que se exalta este alimento y se ofrecen degustaciones de tapas elaboradas con productos de proximidad.

    En este mercado, que cuenta con 78 puestos de venta, durante todo el año se pueden adquirir los productos más frescos de Villanueva.

    En el mismo mes tiene lugar también uno de los encuentros más relevantes de la ciudad. Es la Feria de Noviembre, que reúne entre sus muros a empresas de multitud de sectores diferentes. Entre ellos se encuentran los productores de alimentos de la zona, como la asociación formativa Temps de Vi, que cuenta con la colaboración de diferentes bodegas de la comarca.

    Hay muchos y buenos restaurantes en Villanueva. Algunos de los más renombrados son La Cucanya, especialistas en cocina mediterránea marinera; La Fitorra, con cocina tradicional; y Peixerot, con sus arroces caldosos y sus guisos de pescado.

  3. Sant Miquel D'Olèrdola

    A 15 kilómetros por la C-15 se encuentra la localidad de Sant Miquel D’Olerdola, lugar donde se encuentran algunas de las bodegas visitables de la comarca. Una de ellas es la Finca Viladellops, que nos ofrece la posibilidad de conocer sus viñedos, su bodega y realizar una cata comentada de vinos. Otra es la Finca Valdosera, donde de la mano de un enólogo tendremos la oportunidad de conocer mejor sus vinos y su actividad.

    Para disfrutar de los vinos de la tierra armonizados con la mejor cocina local nos pasaremos por la Masía Segarrulls, donde en temporada podremos degustar una excelente calçotada.

  4. Vilafranca del Penedés

    Si tomamos la Avda. Villanueva y Geltrú llegaremos en 5 kilómetros a Vilafranca del Penedés donde se celebra un original evento en torno al vino y al jazz, el ViJazz Penedés. Durante el primer fin de semana de julio el mejor jazz internacional y los vinos y cavas del Penedés armonizan en una jornada dedicada a los sentidos.

    En la localidad se halla uno de los museos más relevantes del vino catalán. Es el VINSEUM, Museo de las Culturas del Vino de Cataluña. Inaugurado en 1945, fue el primer museo del vino en nuestro país y uno de los primeros de Europa.

    Y para llevarnos en nuestra mochila lo mejor de los vinos de la tierra hay una tienda que no nos podemos perder en Vilafranca. Es Xerigots, donde podremos degustar y comprar sus quesos y vinos. Cuentan con una bodega de más de 200 vinos y una gama de dos centenares de quesos.

    En cuanto a restaurantes, es recomendable la visita a El Cigró d’Or, con sus guisos de garbanzos como marca de la casa.

  5. Conoce el entorno

    El sabor

    La diversidad de territorios, climas y zonas otorgan a los vinos del Penedés su condición tan variada. Es una zona con una tradición vinícola muy arraigada y muy antigua. A lo largo de los siglos los bodegueros han ido consiguiendo un espectro muy amplio de sabores y aromas que los hacen apropiados para armonizar prácticamente con cualquier alimento. Hay un vino del Penedés para cada plato y cada alimento.

    Qué comprar

    En tiendas especializadas o en supermercados, los vinos de la tierra nos serán fáciles de encontrar a lo largo de nuestro recorrido. Otra opción perfecta para además conocer los caldos en su origen es ir a unas bodegas. Casi todas, por no decir todas, ofrecen la posibilidad de visitar sus instalaciones, hacer una cata de sus caldos y elegir con criterio la compra. Una de ellas es la bodega Torres en Vilafranca del Penedés, donde podemos hacer también cursos y catas.

    Visita obligada

    En Villanueva y Geltrú se encuentra la bodegaCeller Can Pujol. Allí nos mostrarán desde cómo recogen la uva hasta el proceso de envejecimiento de la misma en las cavas. Otras de las actividades enoturísticas que organizan son cursos, catas y el taller del cava, en el que podremos aprender a hacer el nuestro propio.

    Al final de la visita tendremos la oportunidad de adquirir sus vinos en la tienda que poseen en sus instalaciones.

    La fiesta

    En Sitges tiene lugar después del verano una de las fiestas que se hacen en la comarca en honor al vino. Es La Verema, que se celebra en octubre, una verdadera fiesta de la vendimia que coincide con el famoso Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña.

    Para inaugurar la feria se organiza una muestra de vinos y durante las jornadas se realizan catas guiadas y otras muchas actividades, como el prensado del mosto o el concurso de pisadores.

    Actividad

    Desde las actividades de las bodegas hasta las que ofrecen los museos, pasando por las de las fiestas y ferias dedicadas al vino, las comarcas del Alto Penedés y del Garraf son ricas en posibilidades para hacer enoturismo.

    Además empresas como Agisitges ofertan rutas que nos acercarán a la comarca y a sus vinos como la Ruta de la Malvasia de Sitges o la del Puerto Pesquero de Vlianova I la Geltru y la Lonja.