Los diez hoteles más caros de Londres

Los diez hoteles más caros de Londres

Alojamientos donde el lujo sobrepasa el concepto de «cinco estrellas»

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Alojamientos donde el lujo sobrepasa el concepto de «cinco estrellas»

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  1. Mandarin Oriental Hyde Park

    Menú de almohadas, servicio de mayordomo 24 horas, vistas espectaculares a jardines interminables… Hay hoteles donde el lujo sobrepasa con creces el concepto de «cinco estrellas». En Londres, muchos de ellos presumen de un aire palaciego externo que contrasta con un interior dotado de las últimas tecnologías que harán las delicias del huésped.

    Esta es una selección de los diez mejores hoteles de la capital británica. Conviene hacer la reserva con la cuenta corriente bien saneada.

    Mandarin Oriental Hyde Park

    En pleno Knightsbridge (donde se encuentran los almacenes Harrods) y con los ecos de la guardia real asomando por Buckingham Palace, se erige un hotel que aúna lo mejor de la cultura británica y oriental. Una hermosa fachada de ladrillo rojo de 1889 oculta un renovado interior, reformado en 2000, donde se respira elegancia y sofisticación.

    El hotel posee 173 habitaciones con cuartos de baño de mármol, 25 suites con decoración exclusiva y servicio de mayordomo disponible. El precio por noche varía mucho dependiendo del rango de la dependencia contratada. La suite real, por ejemplo puede alcanzar las 18.000 libras (22.797 euros) la noche en temporada alta, mientras que la habitación más asequible baja hasta las 450 (570 euros).

    En la Royal Suite tendrá a su alcance todo lo que desea con un solo chasquido de dedos. Decorada en tonos crema, dorados y azul claro, incluye un exquisito dormitorio principal con un amplio vestidor independiente, pinturas chinas originales del siglo XVIII y una zona de tocador enmarcada con luces de cristal de Lalique. Además, cuenta con dos dormitorios más, cada uno con camas medida king y su propio cuarto de baño.

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    Antes de entregarse a los brazos de Morfeo conviene darse un baño con burbujas en el spa, uno de los mejores de Londres. Su restaurante Foliage tampoco deja indiferente a nadie. Combina un menú gourmet, con platos tan excéntricos como pichón y pistacho o conejo a la vainilla, con vistas imbatibles a Hyde Park.

    Originalmente construido como un palaciego club de caballeros, el edificio abrió sus puertas como el Hyde Park Hotel en 1902. Tras ser parcialmente destruido por un incendio, se sometió a una profunda restauración de 57 millones de libras convirtiéndose en el esplendoroso Mandarin Oriental de hoy.

  2. The Langham, en Regent Street

    Desde el año 1865 cuando abrió sus puertas, este hotel ha hospedado a varias personalidades, incluyendo políticos, realeza, actores o escritores, como Oscar Wilde e incluso Mark Twain.

    El hotel ha preservado su reputación distinguida, con la ayuda de una renovación de 80 millones de libras en 2010 y la incorporación de ciertos servicios inexistentes en los establecimientos de la competencia. Por ejemplo, es el único hotel en Londres que dispone de oficina de correos.

    En total dispone de 380 habitaciones de lujo y suites. La más impresionante es sin duda la Infinity Suite, de 236 metros cuadrados, con sus dos habitaciones, un salón, una lounge, dos cuartos de baño de mármol, una cocina y techos muy altos. Además, esta habitación dispone de una enorme bañera que le servirá de spa privado. El precio de una noche en esta estancia ronda las 14.189 libras (17.900 euros).

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    La cadena pública británica BBC compró este hotel en el año 1965, convirtiéndose en un epicentro para periodistas y personalidades del momento. Durante el primer año de la segunda guerra Mundial el hotel fue frecuentado por Winston Churchill quien llegó a decir de él «Yo me conformo fácilmente con lo mejor».

  3. The Lanesborough, St. Regis Hotel

    Considerado como uno de los mejores alojamientos del mundo según la lista de Condé Nast Traveler en 2011, este hotel se ha convertido en una auténtica atracción turística. Aunque actualmente está siendo sometido a una profunda renovación, en 2015 volverá a abrir sus puertas con todo su esplendor. El diseñador de interiores Alberto Pinto está siendo el artífice de la reforma del hotel.

    Ubicado en Hyde Park Corner, the Lanesborough dispone de 93 habitaciones de las que 43 son suites. Las estancias aúnan lujo contemporáneo e innovación tecnológica gracias a un mobiliario tallado a mano de 1820 que se combina con lo último en televisores de plasma. Las habitaciones disponen de mayordomo durante 24 horas, llamadas nacionales e internacionales incluidas, número ilimitado de películas… La suite más cara alcanza las 8.000 libras (10.100 euros), mientras que la habitación doble estándar vale 550 libras (695 euros).

    Los fumadores encontrarán en el Garden Room un auténtico paraíso. Cuenta con una extensa colección de cubanos y cigarros y alberga una amplia colección de coñac. Algunos datan de 1770.

    Entre las caras populares que se han hospedado en esta joya figuran Madonna, Jim Carrey, o Leonardo Di Caprio.

  4. Goring Hotel, en Westminster

    Establecido en 1910, el hotel Goring en Londres presume de ser un claro ejemplo de hospitalidad británica. La duquesa de Cambridge, Catalina Middleton, pasó su última noche como soltera en su Royal Suite, situada en la última planta del edificio ubicado en Belgravia, adyacente al Palacio de Buckingham.

    El único hotel de 5 estrellas de Londres que no pertenece a una cadena hotelera ha alojado a numerosos dignatarios extranjeros en sus 71 habitaciones, incluyendo varias suites decorados con mucho mimo; paredes forradas de seda, techos dorados, alfombras fabricadas por la misma empresa que embelleció los salones del Palacio de Versalles...

    Según Russel Sage, quien se encargó de diseñar muchas de las habitaciones de The Goring, la suite en la que durmió Catalina disponía de dos dormitorios, dos cuartos de baño, un salón, una sala de estar con un piano de media cola, balcones con vistas a un jardín privado…

    The Goring, fue el primer hotel premiado por la mismísima Reina de Inglaterra con la «Garantía Real» por sus servicios hospitalarios, confirmando una vez más la predilección de la realeza por este hotel. Las suites rondan las 8.000 libras (10.100 euros).

  5. Claridges, lujo en Mayfair

    Clásico entre los clásicos de Londres. Inaugurado en 1812 con el nombre de Mivart’s, corría el rumor de que James Edward Mivart recibió presiones de la corona para dar forma a una residencia donde se recibiera a la realeza extranjera. El hotel ocupaba cinco casas en el corazón del barrio de Mayfair y se forjó una gran reputación entre aquellos que buscaban el anonimato.

    En 1854, su fundador vendió el hotel al Sr. y la Sra. Claridge, que ya tenían uno más pequeño al lado. Unieron los dos negocios y pasó por su primera renovación significativa con el cambio de siglo, para poder competir con el Ritz y el Savoy.

    Actualmente, el hotel tiene 203 habitaciones y suites. Entre los conocidos actores, directores y animadores que se han hospedado en Claridge’s se encuentran Audrey Hepburn, Alfred Hitchcock, Brad Pitt, Mick Jagger or Mariah Carey. Una noche en The Brook Penthouse ubicado en la azotea tiene un precio de 4.584 libras (5.700 euros), mientras que una habitación regular son 370 (467 euros).

    Actualmente el restaurante principal está dirigido por Gordon Ramsay y su chef jefe Steve Allen que sustituyó a Mark Sargeant. Entre sus exquisiteces sobresalen los raviolis de langosta, salmón y caviar o el pichón con foie, algunos de los platos del menú degustación Prestige, que se ofrece por 135 libras. Un lugar para ver y ser visto. Tony Blair, se hizo fotografiar mientras cenaba en la mesa privada del chef en la cocina.

    Claridge’s tiene dos bares en la planta baja: uno principal y otro, antiguamente, para fumadores conocido como el Fumoir, donde sirven una gran variedad de Scotch, Bourbon, Tequila y Brandy.

  6. Hotel Savoy, a orillas del Támesis

    Marilyn Monroe dio en él su primera rueda de prensa en el Reino Unido. El rey Eduardo VII celebró una impresionante fiesta, en la que se llenó de agua el patio central para que los comensales pudieran cenar en góndolas y sentirse en la mismísima Venecia. Estos son sólo algunos de los capítulos más insólitos de la historia que rezuma el hotel Savoy.

    A finales del siglo XIX, la capital británica inauguraba el primer hotel de lujo. Por primera vez Londres veía un establecimiento con ascensores, electricidad y baños prácticamente en todas las habitaciones. Ahora, tras una gran reforma que ha durado tres largos años y ha costado 254 millones de euros, inaugura una nueva era sin renunciar a su esencia y estilo original.

    Ubicado a orillas del Támesis y a menos de 5 minutos a pie del Museo Británico y de la Royal Opera House, cuenta con 195 habitaciones y 73 suites decoradas con un estilo eduardiano o Art Déco. Todas combinan confort y elegancia con una tecnología discreta como espejos que se convierten en pantallas de televisión. El precio de la Royal Suite es de 10.500 libras la noche (13.200 euros).

    Sus bares y restaurantes han recibido a todo tipo de personalidades. El político Winston Churchill fue uno de sus habituales comensales durante la Segunda Guerra Mundial, y los escritores George Bernard Shaw y HG Wells formaban parte de la clientela de su American Bar (considerado uno de los mejores bares de hotel del mundo) se sirven cócteles de la década de 1920.

  7. Ritz, una institución

    Más de un siglo después de su construcción, el hotel Ritz de Londres mantiene intacta la voluntad inmanente con la que nació; una apuesta rotunda por el confort revestido de opulencia al servicio de la nobleza, grandes hombres de negocios y viajeros de postín.

    En pleno corazón londinense, «el pequeño castillo de Piccadilly», como lo denominaba comúnmente aquella parte de la sociedad que nunca pondría un pie sobre sus interminables metros de moqueta, forjó a lo largo de su historia, desde su inauguración en 1906, una lista de ilustres clientes fijos. Por sus aposentos desfilaron grandes figuras de la literatura y el arte, como Oscar Wilde, Warhol o Chaplin y distinguidos miembros de la realeza como el rey Eduardo VII, la Reina Madre o el rey Carol de Rumania. El Ritz arroparía a Margaret Thatcher durante sus últimas horas. Allí falleció el pasado 8 abril de 2013.

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    Los precios de las 136 habitaciones de estilo isabelino de las que dispone oscilan entre los 340 euros por aquellas más simples hasta los 4.500 por la suite Príncipe de Gales, un ático con vistas a Green Park, de dos habitaciones, sábanas de lino, salón, baños de mármol y varios vestidores. Al igual que otras muchas instituciones británicas, el Ritz fue la creación de un extranjero, el camarero suizo César Ritz, que recaló en el Savoy de Londres y decidió sembrar en Europa remansos de lujo y confort. Pero durante la mayor parte de la etapa del posthatcherismo, a partir de 1995, fueron David y Frederick Barclay los que compraron el hotel por 75 millones de libras (unos 14.700 millones de pesetas) al grupo constructor británico Trafalgar House.

  8. Berkeley, Wilton Place

    De nuevo Knightsbridge se convierte en la localización idónea para albergar otro de los grandes hoteles de la capital británica. La habitación más económica parte de las 400 libras (505 euros) y viene equipada con flores frescas, prensa, albornoz, bombones y por la noche se encargan personalmente de abrir la cama.

    Opus suite es la más grande y espectacular del Berkeley. Ofrece vistas de 270 grados de Hyde Park y Knightsbridge. Diseñado por el arquitecto de renombre mundial André Fu, la estancia ha sido decorada con pequeños y simples detalles que crean una atmósfera muy acogedora. La suite incluye dos habitaciones, un amplio salón de estar, cocina y comedor totalmente equipados y baños de mármol.

    Pero este hotel destaca además por su peculiar salón Caramel, donde disfrutar de un auténtico té prêt-à-porter, inspirado en las tendencias y los colores que imperan en las pasarelas. Los panecillos de mermelada y los relámpagos de crema recrean las últimas colecciones de Chanel, Valentino y Dolce Gabbana. Acorde al cambio de temporada y a la presentación de lo último de los diseñadores, el menú fashionista se renueva cada seis meses y los dulces se sirven en porciones en miniatura para comulgar con los que se preocupan por la línea. Esta redefinición de la hora del té que aúna tradición y glamour encuentra en Madonna, Gwynneth Paltrow o los Beckham a sus perfectos anfitriones, que frecuentan a menudo este sibarita salón.

    Ofrecen diversos paquetes temáticos y, entre ellos, dos dirigidos a mujeres: Girls Night in Weekend, con una sesión de manicura y cócteles del Blue Bar; y Chic shoping in the heart of Knightsbridge, para visitar los comercios con más renombre de la ciudad, como Harrods o Harvey Nichols y, como colofón de un día de compras, el hotel obsequia a los huéspedes que se acogen a esta oferta con una botella de champagne.

  9. Park Tower Knightsbridge

    La peculiar estructura circular de su edificio destaca entre el clasicismo que impera en las inmediaciones de Hyde Park. Basta con echar un vistazo a su lobby para imaginar lo que oculta el resto de las estancias. Una imponente lámpara de cristal Art Decó da la bienvenida a los huéspedes.

    Las 280 habitaciones y suites están equipadas con amplios baños de mármol, muebles tallados a mano, cama Luxury Collection con sábanas de algodón de 200 hilos y almohadas de fibra. El hotel dispone de una gama de suites panorámicas cuyas vistas son indescriptibles. La Lowndes por ejemplo dispone de 5 televisores de Bang&Olufson, uno en cada dormitorio, dos cuartos de baño, una amplia sala de estar. El precio ronda las 3.500 libras por noche.

    Su restaurante, One-O-One, dirigido por el chef Pascal Proyart, ha sido votado como el mejor restaurante de pescado por la guía Harden. Entre los platos de temporada destaca la lubina salvaje preparada en salsa de Pinot Noir con alcachofas, hinojo y caracoles o bacalao noruego a la crema de chorizo y mejillones.

    El Park Tower Knightsbridge también cuenta con un bar inspirado en los clubes británicos donde se puede degustar un whisky o fumar puros en un ambiente refinado.

  10. Dorchester, el hotel del sultán de Brunei

    «Llamar hotel al Dorchester es como llamar al champagne bebida gaseosa, o al caviar un relleno de sándwich. El Dorchester rechaza el lujo soso a favor de una desvergonzada celebración de la opulencia». Sin rodeos ni timidez. Así reza el folleto de este hotel, propiedad del sultán de Brunei.

    Construido en la década de 1930 como un hotel de lujo «destinado a ser el más refinado de Europa», es una leyenda viva del savoir fair británico. Las habitaciones del Dorchester, 250 entre suites y habitaciones dobles, transportan a ese mundo casi perdido de la Inglaterra más depurada. Casi todas tienen excelentes vistas a Hyde Park. Las más buscadas son las conocidas como las roof suites, las suites del tejado: la Audley, la Terrace y la Harlequin recuerdan al glamour hollywoodiense que siempre ha acompañado al hotel. La Oliver Messel Suite, por ejemplo, tiene un precio de 2.950 libras la noche. Una habitación normal ronda las 370 libras (467 euros).

    Como anécdota cabe destacar que el príncipe Philip celebró en el Dorchester ahí despedida de soltero antes de casarse con la reina Isabel y Dwight Eisenhower planeó la invasión de Normandía del día D desde una de sus suites.

    No vive ahora momentos tan dulces. A principios de año, un grupo de cantantes, actores y publicistas le declararon la guerra a la cadena de hoteles Dorchester como rechazo al pequeño sultanato de Brunei, después de que entrara un nuevo código penal basado en la «sharia» (ley islámica) que, entre otras penas, contempla la lapidación para los homosexuales y los adúlteros.