Los mejores cortijos para dormir en Andalucía
Zona de piscina del cortijo Carligto

Los mejores cortijos para dormir en Andalucía

Diez de las más bonitas casas de labranza andaluzas reconvertidas en hoteles rurales

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Diez de las más bonitas casas de labranza andaluzas reconvertidas en hoteles rurales

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  1. El Carligto, Sierra de la Axarquía, Málaga

    Zona de piscina del cortijo Carligto
    Zona de piscina del cortijo Carligto

    He aquí diez de las más bonitas casas de labranza andaluzas reconvertidas en hoteles rurales. En los gruesos y encalados muros de algunos de estos cortijos aún se escucha el eco de leyendas y mitos de la reconquista, pero también de cómo era la vida cotidiana de una jornada de trabajo en el campo andaluz.

    Probablemente Carligto sea el cortijo más lujoso de toda Andalucía. Encaramado a lo alto de una colina en la Sierra de la Axarquía, desde sus terrazas, viendo el panorama que rodea la casa, uno se siente especial. El aislamiento, la sencilla pero impecable decoración y el lujo del servicio completan esta experiencia única en la vida. El Carligto se alquila entero y tiene capacidad para hasta 8 personas, aunque existe la posibilidad de alquilar otra casa dentro de la propiedad, el recién estrenado Refugio de Caza, para seis personas.

    Alquiler de un día de El Carligto, 800 euros; una semana, 5.000.

  2. Cortijo del Marqués, Albolote, Granada

    Patio de los naranjos, en el cortijo del Marqués
    Patio de los naranjos, en el cortijo del Marqués

    A veinte kilómetros al norte de la capital granadina, entre las sierras de Pozuelo y Arana, esta cortijada fue propiedad del Marqués de Mondéjar y antes convento de monjas. Fuera de miradas ajenas, rodeada de 4.000 hectáreas de olivar, apenas nadie sabía de su existencia hasta que en 2002 se convirtió en hotel y lugar de eventos sociales. El complejo dispone de una capilla construida en el siglo XIX, a la que acudían cada domingo las más de treinta familias que llegaron a vivir del cortijo. Con la restauración llevada a cabo se han recuperado columnas, aljibes, pesebres, chimeneas y otros elementos originales que se disfrutan en las 10 habitaciones decoradas con un gusto exquisito. Desde 90 euros la habitación doble.

  3. Cortijo Barranco, Arcos de la Frontera. Cádiz

    Lo más llamativo de este antiguo molino de aceite situado a unos poco kilómetros de Arcos de la Frontera, es su autenticidad, conseguida con una decoración austera pero suficiente. La adaptación del edificio al turismo ha respetado la estructura original, datada en 1754. El cortijo cuenta con piscina exterior, una biblioteca y una tienda donde se venden los productos que se producen en la finca. Más allá de la casa principal, el cortijo ofrece seis Casitas, antes alojamiento de los trabajadores, que se alquilan como apartamentos independientes. Doble desde 45 euros.

  4. El Santiscal, Arcos de la Frontera, Cádiz

    La historia y las leyendas de la reconquista tocan de lleno a este cortijo situado a los pies de la Sierra del Santiscal. El solar ya fue una villa romana y más tarde visigótica. Las trazas de lo que hoy ve el viajero hay que buscarlos en el siglo XV, después de la reconquista de Ronda, cuando el Rey, otorgó estas tierras a los hijos de un difunto capitán cuya valiente intervención en el cerco permitió la toma de la ciudad del tajo. Todas las habitaciones, once más una suite, son diferentes y están decoradas mezclando colores fuertes y antigüedades. Doble desde 79 euros.

  5. Cortijo El Sotillo, San José, Almería

    En el cortijo El Sotillo si imparten clases de equitación
    En el cortijo El Sotillo si imparten clases de equitación

    Ubicado en el valle de acceso a la ensenada de San José, la «capital» del Cabo de Gata, el origen del Cortijo Sotillo se remonta a la primera mitad del siglo XVIII. Todas las habitaciones son volúmenes independientes y están ubicadas siguiendo una senda, al modo de cortijada. En el interior de cada una de ellas se reproduce la decoración tradicional de la casa labriega andaluza y disponen por la otra cara de una terraza con salida al campo abierto, un paisaje desértico y protegido en el que se integran a la perfección.

    Una de las estructuras históricas del cortijo es hoy un restaurante. Se trata del antiguo hogar, el lugar donde antaño se reunían los trabajadores, junto al fuego, a conversar tras un duro día de faena.

    El hotel cuenta con instalaciones hípicas para 24 caballos, donde se imparten clases de equitación y se programan rutas a caballo por el Parque Natural y las playas de San José.

    A los mitómanos les interesará saber que en la finca, de 70 hectáreas, se han rodado películas como «Por un puñado de dólares» e «Indiana Jones y la última cruzada». Doble desde 65 euros.

  6. Posada Finca La Fronda, Alájar, Huelva

    Totalmente camuflada por el bosque de alcornoques y castaños del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, la Finca La Fronda es el lugar perfecto para esconderse. Solo cuenta con 7 habitaciones decoradas en estilo clásico con un toque británico, un detalle que no es gratuito, puesto que la propiedad está emparentada con el poeta británico romántico William Wordsworth (1770-1870)

    Todo en La Finca se ordena alrededor de un patio andaluz decorado por el olor del azahar de los naranjos y el ronroneo de un estanque. Las zonas comunes, que incluyen dos salones, dos terrazas cubiertas y una piscina son también buenas razones para elegir este escontrijo onubense donde solo se bebe agua de su propio manantial, sin rastro de CO2 ni envases de plástico. Doble desde 101 euros.

  7. Alguaciles Bajos, Utrera, Sevilla

    Lo mejor de este cortijo habilitado para viajeros es su autenticidad. Construido hace más de doscientos años, Alguaciles Bajos está totalmente aislado de todo, tanto que si no vas con un buen GPS, te pierdes. El edificio está apenas alterado y en cada uno de sus muros se respira el campo andaluz por los cuatro costados.

    Las habitaciones están decoradas de manera sencilla, lo que te hace sentir como si estuvieras alojado en la casa de campo de unos amigos. Doble desde 60 euros.

  8. Hacienda de Orán, Utrera, Sevilla

    Dicen por aquí que la Hacienda de Orán fue testigo de leyendas protagonizadas por bandoleros bienhechores y malvados frailes. Actualmente, este complejo amurallado presidido por un torreón y levantado en el siglo XVII, está dedicado por completo al ocio de viajeros y de los invitados a las bodas que en él se celebran.

    Decorado con antigüedades y totalmente adaptado a las necesidades del siglo XXI, Hacienda de Irán ofrece 13 habitaciones y 6 suites. En todas ellas destaca la cuidada lencería, los azulejos pintados a mano, los artesonados... Además, la Hacienda cuenta con un Museo de Carruajes, Caballerizas, un picadero y una pista de aterrizaje privada. Doble desde 79 euros.

  9. Hacienda Minerva, Zuheros, Córdoba

    Ubicada en el Parque Natural de la Sierra de la Subbética, una de las zonas paisajísticas más hermosas y desconocidas de Andalucía, esta Hacienda histórica no hace ni 10 años que se ha recuperado para el uso y disfrute de viajeros.

    La finca, totalmente aislada y rodeada de un mar de olivos, formó parte de un señorío nobiliario, que en 1826 la cedió en pago por unos servicios al literato y filósofo José Fernández Guerra. Ahora, como hotel, totalmente restaurado y recuperado el viejo esplendor, la Hacienda ofrece 24 habitaciones, unos relajantes baños árabes, una piscina exterior y unas terrazas panorámicas desde las que admirar cada atardecer el vuelo de las aves sobre el olivar. Durante el invierno, la piscina se puede sustituir por la biblioteca, equipada con más de 10.000 volúmenes, o el Salón del 47, con su enorme chimenea y sus ventanales con vistas panorámicas. Doble desde 80 euros.

  10. Cortijo de Bornos, Cambil, Jaén

    Con una trayectoria histórica enraizada en tiempos de la Conquista de Granada, este cortijo perteneció a Francisco Ramírez de Madrid, conquistador del vecino castillo de Cambil y desde entonces, Conde de Bornos, hacienda y título concedidos por los Reyes Católicos.

    El cortijo está dividido en 5 apartamentos completos con capacidad para 2 y 6 personas, todos decorados con sencillez y buen gusto y tan amplios como para añadir plazas supletorias si fuera necesario.

    La Sierra Mágina, paraje natural en el que se encuentra la casa, es otro los alicientes para animarse a venir hasta aquí, así como la cocina casera típica de cortijo serrano como potaje, migas, cocido, arroz caldoso, conejo al ajillo, andrajos, tortas gachas...

    Apartamento para dos desde 80 euros.