La catedral primada recibió casi un millón de visitantes en 2014

El Museo de Tapices ha registrado ya 12.000 visitas desde que fuera inaugurado el pasado mes de noviembre

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La catedral de Toledo alcanzó el año pasado las 900.000 visitas y el Hospital Tavera superó las 100.000 en el año en que se conmemoró el cuarto centenario de la muerte del Greco.

Según los datos facilitados a la agendcia Efe por el deán de la catedral, Juan Sánchez, a estas 900.000 visitas se suman otras 12.000 al Museo de Tapices inaugurado el pasado mes de noviembre en el antiguo Colegio de Infantes. Este nuevo Museo reúne 24 tapices, obras de orfebrería fabricadas en marfil, oro, plata y esmaltes y pendones como los de los Reyes Católicos con el lema «Tanto Monta».

Las 900.000 visitas a la catedral suponen un incremento de alrededor del quince por ciento respecto a los datos de años anteriores.

En cuanto al Hospital de Tavera, fuentes de la Fundación Medinaceli indicaron a Efe que se han rebasado las 100.000 visitas, lo que supone multiplicar por seis el número medio anual que reciben y que se sitúa entre las 15.000 y las 18.000.

Una vez que el Año Greco ha terminado, el Hospital Tavera mantiene el discurso expositivo diseñado para la sacristía con motivo del Año Greco. La sacristía acoge cinco cuadros del Greco, entre ellos su espléndida «Sagrada Familia» y la escultura «Cristo Resucitado» que es la única documentada que existe de Dómenicos Theotocópuli.

El incremento de visitantes en la catedral y Tavera coincide con una mayor afluencia, también, en los Museos del Ejército, Sefardí y del Greco, que han sumado 990.883 durante 2014.

De los tres, el Museo Sefardí ha sido el más visitado (375.170), seguido del Museo del Ejército (327.049) y el Museo del Greco (288.664), según los datos facilitados a Efe por la Subdirección General de Museos Estatales del Ministerio de Cultura y por el Museo del Ejército, que depende del Ministerio de Defensa. Los numerosos visitantes que siguen llegando la ciudad testifican el fenómeno turístico auspiciado por la celebración en Toledo del IV Centenario de la muerte de El Greco, un auténtico «boom» que constata que la llamada cultura de masas no es una utopía, aunque se discrepe sobre el concepto. Gran parte de los actuales visitantes llegan a la ciudad atraídos por el eco del hito que ha supuesto el Greco y cuya presencia, lejos de lo que piensan muchos, sigue latente en la ciudad de Toledo.

El Greco en carne y espíritu

Como dice el gran cartel que cuelga del Paseo del Miradero: «El Greco sigue en Toledo. Museo y Espacio Greco» porque, en realidad, siempre ha habido grecos en la ciudad, antes de las grandes muestras «El griego de Toledo» y «El Greco: arte y oficio». No todos los cuadros del cretense dijeron adiós tras su clausura. La realidad es que el cretense sigue «en carne y espíritu» en Toledo, repartida su obra por los diferentes «espacios Greco», en un número que alcanza el medio centenar entre Tavera, el Museo del Greco, la catedral, Santo Domingo el Antiguo y el Museo de Santa Cruz.

Como dijo entonces a ABC su director, Alfonso Caballero, «exceptuando el Museo del Prado y el Museo del Greco de Toledo, no creo que haya ninguna otra colección museográfica que tenga tantas obras del Greco como el Museo de Santa Cruz. Y Toledo es, como ciudad, entre Greco, taller y escuela, el espacio donde más grecos hay, por supuesto».

Así, «Apostolados» del cretense pueden contemplarse tanto en el Museo del Greco, situado en la Judería toledana, como en la catedral primada, que guarda también como un tesoro «El Expolio», impresionante cuadro que se exhibe tras su restauración en la Sacristía del templo primado. También, las monjas del convento de clausura de Santo Domingo el Antiguo guardan desde hace siglos, aunque mermado su número por las obligadas ventas que las consecutivas comunidades de religiosas debieron realizar para subsistir en tiempos de carestía, obras del cretense, y lo mismo ocurre en la parroquia de Santo Tomé, donde «El entierro del Señor de Orgaz» sorprende cada día a los miles de turistas que entran a contemplarlo,