Los seis coches clásicos más singulares de la historia del cine
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Los seis coches clásicos más singulares de la historia del cine

Ninguno ha recibido un Oscar, pero algunos bien lo merecen. Son automóviles con brillo y personalidad propia, inmortales con motor y cuatro ruedas

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Ninguno ha recibido un Oscar, pero algunos bien lo merecen. Son automóviles con brillo y personalidad propia, inmortales con motor y cuatro ruedas

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  1. Ford Deuce Coupe (1932) / American Graffiti, 1973

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    No sólo de grandes actores y actrices vive el cine: también los coches han aportado lo suyo a la gran pantalla. ¿O es que nunca has deseado ponerte al volante de uno de esos espectaculares bólidos y probar qué se siente cuando rugen sus motores? En Gazeboshop hemos encontrado una extraordinaria recopilación de automóviles de los que nos enamoramos a través de alguna película. No están el Batmóvil ni Kitt, el coche fantástico. Pero te aseguramos que no tienen nada que envidiarles.

    Se trata del abuelo que merece todo el respeto. Le debe a George Lucas haberse convertido en objeto de deseo de coleccionistas de todo el mundo, tras su brillante aparición en «American Graffiti». Los Beach Boys le dedicaron una canción y su cuarto disco, ambos titulados «Little Deuce Coupe».

  2. Ford Thunderbird Convertible (1966) / Thelma y Louise, 1991

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    Este coche es prácticamente un protagonista más en la «road movie» de Ridley Scott, acompañando a Susan Sarandon y Geena Davis en su inolvidable aventura. El modelo usado en la película corresponde a la cuarta generación, capaz de pasar de 0 a 100 en seis segundos y con una velocidad punta superior a los 210 kilómetros por hora.

  3. Ford Falcon XB (1973) / Mad Max, 1979

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    Esta es la bala conducida por Mel Gibson en la película de George Miller, una obra de culto para los amantes del western futurista. La leyenda popular asegura que los productores sólo pudieron comprar un coche para todo el rodaje, por lo que hubo que tratarlo con cuidado. Hoy es ya una pieza de coleccionismo.

  4. Lotus Esprit S1 (1976) / La espía que me amó, 1977

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    Por supuesto, en esta lista no podía faltar bajo ningún concepto un coche que haya tenido el honor de ser conducido por James Bond. El agente secreto más célebre de la historia del cine los ha tenido por docenas, pero este fue uno de los más famosos. Como se ve en la imagen, su ejemplar podía convertirse en submarino.

  5. Austin Mini Cooper S (1961) / Un trabajo en Italia, 1969

    weddingspot.co.uk

    El Mini es mucho más que un coche de película: es historia sobre cuatro ruedas, un auténtico icono de su época. El usado en la película de Peter Collinson (más adelante «refrita» por Felix Gary Gray) es la versión deportiva, que dominó cuatro ediciones del rally de Montecarlo entre 1964 y 1967.

  6. Ferrari 250 GT California Spyder Convertible (1961) / Todo en un día, 1986

    ¿Para qué engañarnos? Este es un automóvil pensado y diseñado para fardar, ni más ni menos. Y justo para eso lo quería Matthew Broderick en la cinta de John Hughes. El productor de radio y televisión Chris Evans pagó en 2008 más de 7 millones de euros por un ejemplar que había pertenecido al actor James Coburn.