SEMANA SANTACómo actuar si te encuentras con un accidente en ruta

Ya sea porque nos veamos implicados en él o porque suceda a terceros, hay que tener claros los pasos para evitar males mayores

MadridActualizado:

Durante los próximos días se van a producir miles de desplazanientos debido a las vacaciones de Semana Santa. Aunque lo normal y deseable es que tanto la «operación salida» del miércoles y jueves, como la «operación retorno» del domingo tengan lugar sin percandes significativos, nunca está de más estar prevenidos y tener en cuenta una serie de recomendaciones.

Fundación MAPFRE advierte que, una vez ocurrido un accidente de tráfico, aún es posible prevenir y minimizar los daños a las personas. Para ello recuerda el protocolo de actuación: siempre proteger, avisar y socorrer.

Así, al llegar al lugar de accidente es necesario proteger la zona para que no se produzcan nuevas colisiones ni atropellos. Se debe intentar dejar libre una vía de acceso para los servicios de emergencias, dejar la luz intermitente encendida (warning), si es posible usar prendas reflectantes que permitan hacernos visibles (chalecos de a bordo para emergencias), y colocar señalización (triángulos) que avise al resto de conductores del siniestro.

Antes de llamar al número de emergencias 112, el conductor debe serenarse para facilitar la mayor cantidad de datos al interlocutor: nombre de la carretera, punto específico en el que ha tenido lugar el siniestro y número de vehículos implicados y de heridos, así como su estado. Es importante identificarse, mantener la calma y no colgar el teléfono hasta que así nos lo indiquen.

Al socorrer, no se debe sacar a un accidentado de su vehículo o intentar moverlo a menos que corra peligro de muerte, por ejemplo, por la presencia de fuego en el vehículo, y bajo ningún concepto intentar quitarle el casco a un motociclista.

A falta de conocimientos sobre reanimación, lo mejor es esperar a que lleguen los profesionales sanitarios. Si el herido respira con dificultad, hay que ayudarle reclinándole ligeramente la cabeza hacia atrás, sin mover el eje de la columna vertebral para intentar abrir un poco las vías respiratorias. También es preciso recordar que hay que hablar y tranquilizar al herido para que permanezca consciente en todo momento.