Los diez lugares de la Guerra Civil en Madrid
El Arco de la Victoria preside la entrada en la capital por la A-6 - daniel g. lopez
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Los diez lugares de la Guerra Civil en Madrid

Descubre los sitios que fueron protagonistas del conflicto armado y donde todavía quedan vestigios

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Descubre los sitios que fueron protagonistas del conflicto armado y donde todavía quedan vestigios

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  1. Arco de la Victoria (Av. del Arco de la Victoria)

    El Arco de la Victoria preside la entrada en la capital por la A-6
    El Arco de la Victoria preside la entrada en la capital por la A-6 - daniel g. lopez

    Dominando la entrada a Madrid por la A-6 se alza este impresionante arco de 40 metros levantado entre 1950 y 1956 para conmemorar la victoria del bando franquista. El lugar elegido para su emplazamiento no se dejó al azar, pues se ubicó en la Ciudad Universitaria, donde habían tenido lugar algunos de los combates más encarnizados de la contienda.

  2. Cuartel General del Ejército del Aire (C/Princesa)

    Cuartel del Ejército del Aire
    Cuartel del Ejército del Aire - ernesto agudo

    Durante la Guerra, en este emplazamiento se encontraba la cárcel Modelo, donde se encontraban encerrados numerosos presos narquistas que fueron liberados al principio del conflicto. Durante la batalla de Madrid fue evacuada y en un bombardeo dirigido contra ella estuvo cerca de perecer el genera Miaja cuando dirigía en primera línea la defensa de la capital.

    Posteriormente, y durante la reordenación de la zona de la Ciudad Universitaria -que había quedado destrozada por los combates, sobre sus cimientos se levantaría lo que entonces fue el Ministerio del Aire y actualmente es el Cuartel General del Ejército del Aire.

  3. Cerro de los Ángeles (Getafe)

    Inauguración del Cerro de los Ángeles
    Inauguración del Cerro de los Ángeles - abc

    El Cerro de los Ángeles, considerado el punto central de la Península, ha sido tradicionalmente uno de los lugares religiosos más emblemáticos de la Comunidad por la presencia del Monumento al Sagrado Corazón. A principios de la guerra, varios milicianos asesinaron a jóvenes católicos que habían acudido a protegerlo y desmontaron el Monumento, previo fusilamiento de la figura de Jesucristo.

    La fotografía de este fusilamiento se convirtió en una de las imágenes emblemáticas de la guerra. Posteriormente, el Gobierno republicano cambiaría el nombre del Cerro, pasando a denominarse Cerro Rojo. Tras el final de la Guerra, Franco ordenó que se levantara un nuevo monumento, aunque también quiso conservar lo que quedaba del anterior.

  4. Palacio Marques de Riscal (c/Marqués de Riscal)

    Una de las checas republicanas
    Una de las checas republicanas - abc

    En este Palacio se instaló una de las «checas» de la capital, formada por miembos del Círculo Socialista del Sur de Madrid. En ella se llevó a cabo el fusilamiento de varios católicos y otros partidarios del bando sublevado. Además de este Palacio, los también fueron utilizadas como «checas» la actual sede del Círculo de Bellas Artes y la Comisaría de Leganitos.

  5. Fortines del parque del Oeste

    El Parque del Oeste
    El Parque del Oeste - isabel permuy

    El parque del Oeste fue parte de la primera línea de batalla durante los combates que tuvieron lugar en Ciudad Universitaria cuando las tropas franquistas iniciaron el asalto de la capital. Los republicanos levantaron en él varios búnkeres defensivos que todavía sorprenden a cualquier paseante ocasional del parque.

  6. Cerro Garabitas (Casa de Campo)

    Zona del Cerro Garabitas en la Casa de Campo
    Zona del Cerro Garabitas en la Casa de Campo - javier prieto

    El Cerro de Garabitas, por ser uno de los lugares más elevados de la ciudad, era un emplazamiento privilegiado para la artillería. Fue tomado por las tropas del general Varela al inicio del asalto a Madrid y allí se emplazaron las baterías que bombardeaban la capital. Por su importancia estratégica, los republicanos lo intentaron recuperar en varias ocasiones (en una de ellas participó la brigada del anarquista Durruti), pero todos los asaltos acabaron fracasando.

    Actualmente, todavía se consevan en el cerro restos de trincheras y de los impactos de mortero.

  7. Parque del Capricho

    El Parque del Capricho
    El Parque del Capricho - belen diaz

    Bajo el nombre en clave de Posición Jaca, el Parque del Capricho fue el Cuartel General del Ejército Republicano, donde se reunía el Estado Mayor de los generales Miaja y Rojo. Era un emplazamiento idóneo por hallarse camuflado por los árboles, estar alejado del frente de batalla y cerca del aeropuerto de Barajas, que contaba con importantes baterías antiáreas para repeler a los bombarderos.

    En el parque todavía se encuentran algunos de los refugios subterráneos que servían para estar a cubierto de los ataques de la aviación.

  8. Estación de Metro de Chamberí

    La estación de Metro de Chamberí
    La estación de Metro de Chamberí - isabel permuy

    Las estaciones de Metro permitían que la población se refugiara durante los bombardeos de la aviación franquista. De todas ellas, la estación de Chamberí es la que más se parece a como era entonces, ya que hace casi cincuenta años que los vagones dejaron de circular por ella.

    Llamada por ello la estación fantasma durante muchos años, actualmente se encuentra en ella el Museo del Metro de Madrid, donde se recuerda la protección que las estaciones ofrecían a los habitantes de la ciudad.

  9. Restos defensivos en Brunete

    La iglesia de Brunete, tras los combates
    La iglesia de Brunete, tras los combates - abc

    Con la ofensiva de Brunete el Ejército republicano confiaba en tomar la iniciativa y relajar la presión de los franquistas sobre los bastiones republicanos en el norte del país. Aunque sí consiguieron que los franquistas desviaran a parte de las tropas destinadas a este frente, finalmente los republicanos se tuvieron que retirar cuando se produjo el contraataque de los nacionales.

    En el cementerio de Brunete se produjeron algunos de los enfrentamientos más duros, con la resistencia de las tropas del General Líster al grito de «¡Brunete no puede caer!», algo que finalmente no pudieron cumplir. El castillo de Villafranca, que actualmente se encuentra en ruinas, también fue otro de los puntos calientes del combate.