¿Por qué hay maridos que no se despegan de sus madres?
El matrimonio puede declararse nulo cuando se está demasiado ligado a la madre - fotolia

¿Por qué hay maridos que no se despegan de sus madres?

El fuerte papel que ejerce la «mamma italiana» en el matrimonio de sus hijos puede ser uno de los motivos para que éste sea declarado nulo

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Hay hijos que pasan de sus madres al estilo «Hermano mayor» y otros que no salen de sus faldas hasta los 35 años. A estos últimos en Italia se les llama «bamboccioni», que se traduce en algo así como «niño grandullón».

Hay vástagos, sobre todo hombres, que incluso cuando se independizan, se casan y comparten vida con su propia familia, siguen teniendo una relación estrechísima con sus madres. A estos, en cambio, se les llama «mammoni», que es algo así como «enmadrado». Estos hombres, ya maridos, son la pasión de sus «mammas», y viceversa.

No obstante, lo que «a priori» puede parecer normal en un ambiente familiar llega a convertirse en un verdadero problema para la pareja. Así lo corrobora un tribunal eclesiástico genovés que ha afirmado recientemente que un matrimonio puede declararse nulo si se demuestra que los padres influyen gravemente en la relación.

La maternidad, la esencia del ser mujer

Pero, ¿por qué existe esta relación tan estrecha entre las madres y sus hijos, sobre todo en Italia? El psicólogo infantil nacido en Nápoles, Giuseppe Iandolo, responde a la pregunta señalando al estudio «La buena madre: Estudio comparativo de la conducta y objetivos de la madre sueca, italiana y americana» en el que se establecen tres tipos de madres y de formas de criar a los bebés.

En Suecia la maternidad es solo uno de los componentes del ser mujerDe este modo, la interacción de las madres italianas con sus bebés tiene como objetivo principal la socialización y el desarrollo del lenguaje en un ambiente familiar. La relación entre las madres americanas y sus bebés se basa en la independencia del niño y su desarrollo cognitivo, al igual que en Suecia, donde la maternidad es solo uno de los componentes del ser mujer.

En este sentido, según Giuseppe Iandolo, una mujer se convierte en una «mamma» italiana por tres factores: las políticas sociales, la religión y el ambiente rural. «La maternidad es la esencia del ser mujer y cuando te conviertes en madre esto es exponencial. Este nuevo rol de madre se convierte en lo más importante para ellas, sobre todo en los pueblos el sur, donde el "milagro" de la concepción está muy arraigado».

Este caso contrasta con el americano o sueco, donde la mujer preserva otros aspectos de su vida personal y en cuyos países, en opinión de Iandolo, se promocionan más las ayudas a la maternidad y otras políticas sociales no solo cuando los bebés son recién nacidos, sino en cuanto a las subvenciones a la educación cuando son mayores.

Sobre esto, la abogada y creadora del Movimiento por la Emancipación del Hombre Italiano, Lilli Mattera, advierte de que la dependencia de los hombres –y no tanto de las mujeres– de la «mamma» tiene sus raíces en el machismo. «Durante siglos, en la cultura italiana, y en las mediterráneas en general, se ha valorado a la mujer solo en cuanto a su rol de madre y esposa. Esto ha generado una mentalidad en la que la mujer era mejor vista si había traído al mundo a un niño, hecho que provocaba que ellas tratasen a sus hijos como a pequeños emperadores».

Ausencia de una base afectiva fuerte

Lo que hace a los hijos dependientes de sus padres incluso cuando han formado su propia familia es la ausencia de una base afectiva fuerte y unos progenitores que limitan la exploración de sus vástagos. «Cuando una persona es autónoma y tiene una estabilidad emocional fuerte, si sabe que sus padres van a estar ahí siempre, vivirá seguro, sin la necesidad de consultarles todo. Incluso si se aleja del lugar familiar», cuenta el psicólogo italiano.

Los tiempos han cambiado y la mujer ya no está dispuesta a aceptar feosEsto ahorraría muchos problemas al matrimonio y desmitificaría el papel de la suegra con mayúsculas, esa persona que a veces resulta incómoda para la pareja. Para Lilli Mattera, esto ocurre porque «antes la esposa desempeñaba una función de sumisión al marido y estaba dispuesta a aceptar ciertos comportamientos poco respetuosos e invasorios de su suegra, ahora los tiempos han cambiado y la mujer ya no está dispuesta a aceptar algunos feos. Es por esto que se rebela generando discusiones que a menudo llevan a la separación».

En el grupo de Facebook del Movimiento por la Emancipación del Hombre Italiano de la Madre, algunas mujeres comparten con ironía y siempre en tono de broma sus experiencias con sus suegras. Una de ellas hace el siguiente chiste: «Mamá, mamá, ¿que es el complejo de Edipo? Cállate y bésame», en referencia al mito de Edipo Rey, quien desposó a su madre Yocasta. Mientras que otra usuaria hace alusión a una mítica frase del fotógrafo Olivier Toscani: «Es más fácil hacer salir a un hijo de su madre que a una madre de su hijo».

Tal y como explica Giuseppe Iandolo, la clave para evitar que haya conflictos en la pareja y que el problema sea la suegra estaría en educar a los niños en valores de libertad, sin posesión ni límites hacia el hijo y con un sentido de la independencia y de la autoexploración absoluto.

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