El matrimonio se puede anular cuando se está demasiado ligado a la madre
El matrimonio se puede anular cuando se está demasiado ligado a la madre - fotolia

El matrimonio se puede anular cuando se está demasiado ligado a la madre

El tribunal eclesiástico genovés afirma que el matrimonio es nulo si los padres influyen gravemente en la vida de pareja

Actualizado:

El «mamismo», es decir, la subordinación psicológica a los propios padres en edad adulta, hace mal al matrimonio, hasta el punto de ser motivo a considerar para declarar la nulidad de un matrimonio. Lo ha afirmado monseñor Paolo Rigon, vicario general del tribunal eclesiástico de la región de Liguria. En su relación pronunciada en la inauguración del año judicial eclesiástico, monseñor Rigon explicó que «cuando para cualquier decisión es necesaria la aprobación de un progenitor, que de hecho se convierte patológicamente en el verdadero cónyuge, la persona que se ha esposado será solo la sustituta».

«Los enfermos de “mamismo” no están en grado de desarrollar sus deberes conyugales», ha declarado a «La Stampa» el cardenal canonista Velasio De Paolis, jurista de confianza de la Santa Sede. En su opinión, «hay casos en los que se está tan ligados a la madre que no pueden hacer vida en común con el otro cónyuge».

La opinión del tribunal eclesiástico ha tenido notable repercusión en Italia, donde sobre todo la figura del «mammone», dependiente de la madre, está muy extendida. Así lo afirma Gian Ettorte Gassani, presidente de la Asociación italiana de abogados matrimonialistas: « El papel de la suegra es causa del 30 por 100 de las separaciones. Muchas mujeres se separan por culpa de la suegra, por el comportamiento de maridos inmaduros que dependen para todo de la madre, verdadero elemento perturbador en los equilibrios de la pareja».

De la misma opinión es la sexóloga Alessandra Graziottin, directora de ginecología en el hospital San Raffaele Resnati de Milán: «El mamismo es un fenómeno en continuo crecimiento, que efectivamente mina la relación de pareja. Hay chicos y chicas que permanecen con los padres hasta superados los treinta años. Por parte de los hijos hay un deseo de permanecer en la dimensión de la adolescencia, mientras los padres son gratificados al verse esenciales para sus hijos, pero esa es una actitud equivocada».

Obviamente, el «mamismo» no es la única «forma de dependencia que amenaza la vida conyugal». Existen también los problemas de tipo sexual, la infidelidad, la droga y el alcohol, la incapacidad de relacionarse con el cónyuge y el comportamiento antisocial. En definitiva, seguramente sea útil antes de dar el «sí» ante el altar, asegurarse cuánto es alto el grado de «mamismo» del futuro cónyuge.