Suárez saludo a Su Majestad el Rey en 1976 - EP

Siete momentos curiosos y decisivos en la vida de Adolfo Suárez

Desde aparecer en la portada de la revista «Time» hasta entrevistarse con Fidel Castro, la Historia de España ha estado salpicada por este insigne político

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Desde aparecer en la portada de la revista «Time» hasta entrevistarse con Fidel Castro, la Historia de España ha estado salpicada por este insigne político

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  1. El día que consiguió que las cortes franquistas se destruyeran a sí mismas

    Suárez saludo a Su Majestad el Rey en 1976
    Suárez saludo a Su Majestad el Rey en 1976 - EP

    Una de los actos más determinantes que llevó a cabo Adolfo Suárezse sucedió en 1976, año en que este anónimo político fue designado presidente del Gobierno por parte de Juan Carlos I con un único objetivo: sacar a España de la dictadura. En aquellos días, el país aún estaba dirigido por las «Cortes Españolas», una institución creada por el ya fallecido Francisco Franco y que se destacaban como el principal escollo para llegar a un sistema democrático.

    Suárez, haciendo de abanderado de la democracia, favoreció entonces la creación de la «Ley para la Reforma política», un texto que, de ser aprobado, permitiría entrar de lleno en la creación de un estado democrático. Sin embargo, su aceptación significaba la disolución de las «Cortes Españolas», es decir, los políticos provenientes de la era franquista debían votar su propia desaparición del ámbito público para dar paso a unas elecciones generales. Era, sin duda, un gran reto para el líder español, que –buscando realizar su proyecto conforme a las leyes de aquellos años para evitar el enfrentamiento- necesitaba para cumplir sus objetivos el «si» al texto de 2/3 de la cámara.

    En ese momento, Suárez inició las negociaciones con los diferentes grupos de la cámara, la mayoría de los cuales, tras algunas concesiones, le garantizaron su apoyo. La prueba de fuego llegó el 18 de noviembre de 1976, día en que fue votada la ley. Para asombro de muchos, finalmente fue aprobada con 435 votos a favor y 59 en contra. Suárez había logrado una misión imposible: hacer que las «Cortes Españolas» firmaran su propia sentencia de muerte en favor de la democracia.

  2. Suárez, en la portada de la revista «Time»

    Después de salir vencedor en las elecciones de 1977, Adolfo Suárez se ganó un hueco en diarios y publicaciones de todo el mundo. Una de ellas fue la popular revista «Time» la cual, en junio de ese mismo año, llevó a su portada una imagen del primer presidente del gobierno de la Transición con el siguiente titular: «España: La democracia gana». Tras él, podía verse además un dibujo de un jovencísimo Juan Carlos I, artífice también de la salida de la dictadura.

  3. Septiembre de 1978, el día que Suárez visitó a Fidel Castro

    Suárez y Castro, en 1978 durante su visita a La Habana
    Suárez y Castro, en 1978 durante su visita a La Habana - Francisco Giménez Alemán

    Entre sus múltiples viajes tras conseguir la presidencia, Adolfo Suárez llegó a pisar La Habana para entrevistarse con el presidente de Cuba Fidel Castro, quien ya había felicitado anteriormente al político por su victoria en las elecciones. Curiosamente, cuando el español descendió del avión en el aeropuerto José Martí, fue recibido de forma calurosa por las gentes del lugar. Posteriormente, en 1981 –después de que Suárez dimitiera-, ambos se volvieron a reencontrar en el mismo lugar, donde llevaron a cabo una entrevista de más de una hora con gran simpatía pues, al parecer, mantenían una relación personal y cordial.

  4. 1980, el discurso de dimisión

    Suárez, durante su discurso de dimisión - YOUTUBE

    Después de volver a ganar las elecciones en marzo de 1979 como líder de UCD (Unión de Centro Democrático) la imagen de Suárez se fue deteriorando poco a poco. Así pues, a pesar de haberse convertido con aquella victoria en el primer Presidente de Gobierno constitucional, su gestión quedó en entredicho por varias causas como el terrorismo. A su vez, la moción de censura motivada por Felipe González el 28 de mayo de 1980 dio la puntilla a la situación. y, a pesar de que la ganó, decidió presentar su dimisión el 29 de enero de 1981.

    Aquel día, la programación de TVE se detuvo para mostrar la que sería la última intervención de Suárez como Presidente del Gobierno. «Hay momentos en la vida de todo hombre en los que se asume un especial sentido de la responsabilidad. Yo creo haberla sabido asumir dignamente durante los casi cinco años que he sido presidente del Gobierno. Hoy, sin embargo, la responsabilidad que siento me parece infinitamente mayor. Hoy tengo la responsabilidad de explicarles, desde la confianza y la legitimidad con la que me invistieron como presidente constitucional, las razones por las que presento, irrevocablemente, mi dimisión como presidente del Gobierno y mi decisión de dejar la presidencia de la UCD», destacaba el político en sus primeros párrafos.

    En los siguientes minutos, el todavía presidente trató de señalar por qué abandonaba el timón de España. En aquellos días, algunos afirmaban que era por la presión de los medios, otros, que era debido a la fuerza que ejercían sobre él los militares. Suárez, por su parte, lo tenía claro: «He llegado al convencimiento de que hoy, y, en las actuales circunstancias, mi marcha es más beneficiosa para España que mi permanencia en la presidencia. Me voy, pues, sin que nadie me lo haya pedido (…).No me voy por cansancio. No me voy porque haya sufrido un revés superior a mi capacidad de encaje. No me voy por temor al futuro. Me voy porque ya las palabras parecen no ser suficientes y es preciso demostrar con hechos lo que somos y lo que queremos».

    Con todo, Suárez quiso afirmar que su trabajo había llevado a España hacia la creación de un sistema de libertades: «He sufrido un importante desgaste durante mis casi cinco años de presidente. Ninguna otra persona, a lo largo de los últimos ciento cincuenta años, ha permanecido tanto tiempo gobernando democráticamente en España. Mi desgaste personal ha permitido articular un sistema de libertades, un nuevo modelo de convivencia social y un nuevo modelo de Estado. Creo, por tanto, que ha merecido la pena». Finalmente, despidió su intervención con un sencillo «muchas gracias a todos y por todo».

  5. La curiosa conversación entre Suárez y Tejero el 23-F

    Suárez increpa a Tejero el 23-F
    Suárez increpa a Tejero el 23-F - EFE

    El 23 de febrero de 1981, Suárez vivió uno de sus momentos más tensos como político cuando -durante la votación en el Palacio del Congreso que debía dar la presidencia del Gobierno a Leopoldo Calvo Sotelo- un grupo de Guardias Civiles liderados por el teniente coronel Antonio Tejero tomó la cámara a base de disparos de subfusil.

    En ese momento, la mayoría de los políticos presentes se lanzaron al suelo. Sin embargo, algunos –entre ellos Suárez- se mantuvieron impertérritos en su escaño. Acto seguido, cuando el general Manuel Gutiérrez Mellado se levantó del asiento para tratar de obligar a Tejero a deponer su actitud, Suárez le acompañó, aunque varios disparos más terminaron por hacer que se sentara.

    Ese 23 de febrero, Tejero ordenó llevar a Suárez a una de las salas del Palacio de Congresos. Todos los presentes temían lo peor. No obstante, y cuando estuvieron a solas, el político trató de convencer al Guardia Civil de que su golpe de Estado estaba condenado al fracaso. Esa conversación, que fue recogida por un ujier, la sacó a la luz en 2012 Alfonso Guerra y decía lo siguiente:

    -Suárez: "Explique qué locura es esta!"

    -Tejero: "¡Por España, todo por España!"

    -Suárez: "¡Qué vergüenza para España! ¿Quién hay detrás de esto?, ¿Con quién puedo hablar?"

    -Tejero: "No hay nada de qué hablar. Sólo debe salir"

    -Suárez: "¿Pero quién es el responsable?"

    -Tejero: "Todos. Estamos todos".

    -Suárez: "Como presidente le ordeno que deponga su actitud."

    -Tejero: "Usted ya no es el presidente de nadie".

    -Suárez: "Le ordeno"

    -Tejero: "Yo sólo recibo órdenes de mi general."

    -Suárez: "¿Qué general?"

    -Tejero: "No tengo nada más que hablar."

    -Suárez: "Le insisto, soy el presidente".

    -Tejero: "No me provoque".

    -Suárez: "Pare esto antes de que ocurra alguna tragedia. ¡Se lo ordeno!"

    -Tejero: "Usted se calla. Todo por España."

    -Suárez: "Le ordeno"

    -Tejero: "Callase, siéntese. Y usted -al ujier- fuera".

  6. Junto a Mingote en ABC

    Partida de mus entre las parejas formadas por AntonioMingote y Alfonso Ussía contra Jaime Campmany y su hija Laura, quetuvo lugar en la biblioteca de ABC
    Partida de mus entre las parejas formadas por AntonioMingote y Alfonso Ussía contra Jaime Campmany y su hija Laura, quetuvo lugar en la biblioteca de ABC - José María Barroso

    Tras ser relevado como presidente, Suárez no dejó de salir en los medios. De hecho, en 1995 el político decidió pasarse por la Biblioteca de ABC para apadrinar a Antonio Mingote y Alfonso Ussía en una partida de mus que ambos jugaron contra Jaime Campmany y su hija Laura a finales de junio. El duelo tuvo una acogida tan grande entre la población que llegó a ser retransmitido por José María García micrófono en mano.

    En cambio, parece que Adolfo Suárez no dio precisamente suerte al dibujante y al escritor, pues fueron vapuleados por los Campmany. Dos años después, en el mismo escenario y con los mismos personajes, el cuarteto se volvió a reunir para reeditar la partida en una revancha que hizo historia. De nada valió la segunda oportunidad, pues Mingote y Alfonso Ussía perdieron de nuevo ante los ojos de Suárez.

  7. Suárez, premio Príncipe de Asturias

    Suárez, junto a Felipe de Borbón, el día en que recibió el premio Príncipe de Asturias
    Suárez, junto a Felipe de Borbón, el día en que recibió el premio Príncipe de Asturias - José García; José García

    Entre sus logros más destacados, Adolfo Suárez consiguió en 1996 el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia por su labor durante la Transición. Aquel día, tras recibir el premio, el ex presidente señaló que se sentía emocionado y destacó lo difícil que era juntar concordia y poder en aquella España que, en su momento, heredó.

    En su discurso, Suárez hizo referencia a que, aunque se premiaba su papel en la transición política española, esa era una empresa en la que habían participado todos los españoles, empezando por Su Majestad el Rey. Además, el antiguo político hizo referencia a la controversia, el debate y el conflicto como una forma de vitalidad en la sociedad.

    «La convivencia democrática se basa en creencias. Por tanto, también creemos en los derechos humanos, creemos en la libertad, la igualdad, la justicia, la solidaridad, creemos en la democracia y en el Estado de derecho. En España estas creencias se hicieron tangibles en la transición política. Hoy son la coincidencia básica que se fundamenta en el pacto que nos constituye como Estado social y democrático de derecho», apostilló finalmente en su discurso.