Los siete pecados de Sandro Rosell
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Los siete pecados de Sandro Rosell

El caso Neymar precipita la caída del presidente del Barcelona, protagonista de varias polémicas en tres años y medio de mandato

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El caso Neymar precipita la caída del presidente del Barcelona, protagonista de varias polémicas en tres años y medio de mandato

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  1. El patrocinio de Qatar

    Obsesionados con rebajar la deuda del club –algo que han conseguido–, Rosell y su directiva creyeron imprescindible sacarle partido a la camiseta del primer equipo, históricamente libre de patrocinios, y lograron un pacto millonario hasta 2016 –a razón de 30 millones por temporada– con la empresa Qatar Sports Investments (QSI), propiedad del gobierno de dicho emirato árabe. Tras el visto bueno de los compromisarios –y el apoyo de Guardiola–, la empresa empezó a anunciarse a través de la Qatar Foundation (“una ONG”, según el club), pero a mediados de 2013 cambió el sponsor por Qatar Airways, la compañía aérea comercial cuyo nombre aparece en cada rincón del Camp Nou, incluida su fachada principal. Los más críticos con Rosell denuncian la poca transparencia del club a la hora de pormenorizar las cláusulas del acuerdo.

  2. La mala relación con Cruyff

    El exentrenador, motor indudable del cambio experimentado por el Barcelona en los últimos 25 años a nivel deportivo, fue nombrado por Joan Laporta, en los estertores de su mandato, como presidente de honor del club. Sin embargo, tras su toma de posesión en 2010, Sandro Rosell quiso que los compromisarios ratificaran la decisión de su predecesor al entender que la figura de presidente honorífico no la contemplaban los estatutos. Fue entonces cuando Cruyff se personó en las oficinas del Barça para devolver la medalla que le acreditaba como tal. “Imagino que soy una molestia”, manifestó el holandés, quien jamás ha escondido su aversión por Rosell y su junta directiva.

  3. La grada de animación

    Promesa electoral de Sandro Rosell para aumentar los decibelios del Camp Nou durante los partidos y que terminó con los Mossos de Esquadra desaconsejándola por la falta de seguridad que implicaba el regreso al estadio de algunos miembros de los desterrados (por violentos) ‘Boixos Nois’. La polémica alcanzó su cota más alta cuando salió a la luz el documento que el Rosell precandidato firmó en 2010, entre otros, con Josep Lluís Sureda, cabeza visible de dicho grupo radical, para impulsar la creación de una grada de animación.

  4. El adiós de Abidal

    “Mi objetivo era seguir jugando. Me habría gustado seguir aquí, pero el club lo ve diferente y lo tengo que aceptar”. Así de cruda fue la realidad que tuvo que afrontar Éric Abidal cuando el Barça dejó de verle útil como futbolista. Fue una de las decisiones más impopulares de Sandro Rosell. “Tiene las puertas abiertas para volver cuando quiera dejar de jugar a fútbol”, dijo el presidente sobre el defensa francés, que abandonó el club tras haber superado dos veces un cáncer hígado, trasplante incluido, y que ahora capitanea la defensa del Mónaco de Claudio Ranieri.

  5. El divorcio con Guardiola

    El entrenador más laureado de la historia del Barcelona –14 títulos en cuatro temporadas– anunció su salida en mayo de 2012. Buscó tranquilidad en Nueva York, lejos del ruido mediático de Barcelona y sin tener claros sus planes para 2013, pero dejó una relación tensa con Rosell y su junta directiva, con la que convivió sólo cordialmente. Las cosas tampoco acabaron bien con su sucesor, Tito Vilanova, al que, según algunas informaciones, apenas visitó mientras trataba su enfermedad en Estados Unidos. Todo ello provocó que Guardiola estallara durante la pretemporada con el Bayern: “Les pedí que me dejaran tranquilo y no lo han hecho. Han usado la enfermedad de Tito contra mí”.

  6. La venta de Thiago

    Muchos le consideraban como el heredero de Xavi Hernández, pero terminó saliendo del equipo rumbo a Múnich, donde Guardiola apretó fuerte para ficharle. Su venta –tasada en 25 millones– fue criticada por parte de la afición por la sospecha de que Rosell y su junta la preveían desde hacía meses. De hecho, si el hispano-brasileño salió por esa cantidad fue porque no jugó el 60% de los partidos de la pasada temporada, una circunstancia que Tito Vilanova dijo que desconocía.

  7. El fichaje de Neymar

    El fichaje más aplaudido por la afición del Camp Nou en los últimos años es, a la vez, el principal motivo por el que Rosell deja la presidencia del Barcelona. La denuncia del socio Jordi Cases, admitida a trámite por el juez Ruz, deja en evidencia la poca transparencia de una operación con baile de cifras, contratos presuntamente simulados y varias partes implicadas. “Neymar costó 57,1 millones, y punto”, expresó Rosell en su última comparecencia antes de dimitir.