El mapamundi de la prostitución
La prostitución está perseguida en Barcelona por una ordenanza municipal, pero no consigue paliar el problema - inés baucells
regulación por países

El mapamundi de la prostitución

Puesto cada Estado de frente a la figura de la meretriz, Suecia la considera una víctima y persigue al cliente. Holanda la tolera como una trabajadora más. España pone medios policiales para castigar al proxeneta. Un mismo fenómeno, una problemática social, tres paradigmas...

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Puesto cada Estado de frente a la figura de la meretriz, Suecia la considera una víctima y persigue al cliente. Holanda la tolera como una trabajadora más. España pone medios policiales para castigar al proxeneta. Un mismo fenómeno, una problemática social, tres paradigmas...

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  1. España: regulación parcial y cinco millones de euros cada día

    La prostitución está perseguida en Barcelona por una ordenanza municipal, pero no consigue paliar el problema
    La prostitución está perseguida en Barcelona por una ordenanza municipal, pero no consigue paliar el problema - inés baucells

    Estudios como los del Obervatorio Cívico Independiente cifran en unas 300.000 personas las dedicadas a la prostitución en España, una cifra muy elevada y para la que no existe una estadística oficial que haría del nuestro un mercado favorable para las redes de trata de blanca. En ese mismo estudio, se acredita que solo un 5% la ejerce de forma voluntaria. Por ello, la ley y las Fuerzas de Seguridad del Estado persiguen y condenan al instigador: el Código Penal dedica el artículo V del título VIII, en sus artículos 187 al 190 a recoger estos delitos relativos a la prostitución y corrupción de menores. Y en el articulado se estipula que «el que induzca, promueva, favorezca o facilite la prostitución de una persona menor de edad o incapaz será castigado con penas de prisión de uno a cuatro años y multad de doce a veinticuatro meses». Reconocen fuentes policiales que estaríamos hablando de una industria que florece de forma tan lucrativa como el tráfico de armas y de drogas, y que no en vano se trata del segundo mayor delito trasnacional, solo por detrás del narcotráfico. Hablamos de un negocio que mueve unos 2.280 millones de euros al año en Europa, unos 32.000 millones de dólares o 25.000 millones de euros a nivel mundial, que contabiliza en 161 países a más de 12 millones de víctimas y que solo en España, según las mismas fuentes, mueve cinco millones de euros al día.

    La Policía Nacional, a través de la UCRIF (Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales), acaba de poner en marcha la segunda fase del Plan Nacional contra la Trata de Seres Humanos con fines de explotación sexual, para combatir esta gran problemática. El plan comenzó en abril de 2013 en su primer tramo y ahora se renueva con novedades nada desdeñables como una línea de teléfono directa para las víctimas (900 10 50 90), así como un correo electrónico -trata@policia.es- para quien quiera preservar su anonimato y denunciar un hecho de este tipo.

    Las Fuerzas de Seguridad del Estado topan con una realidad: únicamente las ordenanzas municipales limitan el fenómeno de la prostitución. Las barreras legales solo obedecen a las regulaciones que impulsan los ayuntamientos interesados en atajar la compraventa de servicios sexuales. Ana Botella, alcaldesa de Madrid, auspició a comienzos de este 2014 una ordenanza para mitigar el exceso de prostitutas en arterias de la capital como la Gran Vía madrileña. En base a dicha norma se multa hasta con 750 euros a los clientes de prostitutas. Por su parte, el Consistorio de Barcelona aprobó ya hace un año modificar dos artículos de la ordenanza de civismo aprobada en 2006 para endurecerla y prohibir la prostitución en la calle, una medida que redunda en «prohibir que se ofrezca, solicite, negocie o acepte cualquier servicio sexual retribuido en el espacio público». No obstante, en el marco nacional no existe una ley sancionadora del ejercicio o consumo de la prostitución como tal.

    El caso español no es único en esa norma poco expeditiva. Hay que dividir el mapamundi de la prostitución en tres paradigmas diferentes, acordes con tres posturas legislativas igualmente distantes: por una parte, la prohibición registrada de la prostitución. Es el modelo sueco. La consideran una actividad denigrante y dañina para la sociedad, inclusive, como el país nórdico, una lacra de sesgo cien por cien masculino y por eso persigue al consumidor o cliente. También es el caso de Estados Unidos, donde salvo algunas áreas rurales en el estado de Nevada, está perseguida por ley el mercadeo de servicios sexuales. El segundo patrón es el que marcan los holandeses: regulación completa de la prostitución como actividad comercial lícita, permitida y reglada por el poder Ejecutivo, de forma que se garantiza a las hetairas todas las prestaciones dentro del sistema sanitario y de seguridad social acordes con un oficio como el suyo. Y, finalmente y en tercer lugar se entronca el citado modelo español, donde existe una regulación parcial de la práctica de la prostitución. Su ley se mueve en estos parámetros sin perseguir al consumidor ni prohibir el fenómeno, aunque trata de involucrar a las mujeres que se dedican a poner en venta su cuerpo a que opten por otras fórmulas sociales, desalentar la práctica y castigar a sus instigadores o proxenetas.

    Obviamente, en los tres casos existen dos realidades imparables e inabordables en toda su envergadura: que la práctica de la prostitución se mantenga de forma clandestina y el consumo de sexo por internet o cibersexo.

  2. El modelo sueco, el espejo en el que se miran otras naciones

    Polígono Marconi de Villaverde (Madrid)
    Polígono Marconi de Villaverde (Madrid) - josé alfonso

    ¿Qué hizo exactamente Suecia para poner coto a la problemática social derivada del fenómeno de la prostitución? En 1999 se adelantó a toda la legislación internacional y ordenó por ley castigar con un año de cárcel al cliente que «consuma» este servicio tan antiguo. La pena de prisión es conmutable por el pago de una multa. También pergeñó la normativa de forma que estas mujeres tengan el tratamiento de «víctimas de violencia de género». Es el giro copernicano que introdujo el país escandinavo, un modelo que luego han imitado otros y en el que también se mira estos días el Parlamento de Irlanda del Norte para acelerar la prohibición de pagar a cambio de mantener relaciones íntimas. La Asamblea de Stormont se echó encima a toda la industria sexual norirlandesa cuando el pasado 21 de octubre aprobó una cláusula que da luz verde al proyecto, con los trámites previstos para que se convierta en norma.

    Fuentes diplomáticas suecas aseguran que la cifra de mujeres dedicadas a la prostitución se consiguió reducir drásticamente desde la entrada en vigor de su ley, que abomina del comprador de sexo. En las calles de la capital, Estocolmo, es muy díficil ver apoltronada en una esquina o umbral de la puerta la figura de una prostituta, pero aún más la del cliente. Alegan también las mismas fuentes que en el resto de grandes ciudades suecas, el comercio sexual en las calles se da prácticamente por extinguido, como también se esfumaron hace más de una década los lupanares y recintos análogos. Llaman la atención poderosamente datos como los recabados por el Instituto de Estadística de Suecia que alude a que cerca de «un millar» de mujeres ejerce la prostitución en todo el país nórdico. La ministra de Igualdad sueca, Mona Sahlin, llegó a calibrar como del todo «inaceptable que un hombre compre a una mujer». Así se juzga la prostitución hace tres lustros, como una forma de violencia contra la mujer o de género e infiere que el fenómeno no es una cuestión moral, sino de lucha contra la falta de libertad y los derechos humanos, en este caso, de ellas.

    A rebufo de Suecia fue su vecina Noruega, que una década después implementó una novedad a ese mismo código. En su ley de 2009 sanciona con unas 25.000 coronas, algo más de 3.000 euros, la compra de una relación sexual. Y va un paso más allá al hacer que impere la misma norma sobre todo el turismo sexual, por lo que el noruego que sale fuera de su país y paga por una relación con una prostituta también puede ser multado.

  3. Prostitución en China, prohibida pero abundante

    Captura de una página web china que ofrece «masajes con final feliz»
    Captura de una página web china que ofrece «masajes con final feliz»

    Pablo M. Díez, corresponsal en Pekín, informa de cómo está la legislación en China. La prostitución aquí está en prohibida y penada con entre seis meses y dos años en un campo de reeducación mediante el trabajo. Pero se practica abiertamente en peluquerías de barrio con rótulos de neón nada disimulados, karaokes con despampanantes chicas que se dejan manosear por los clientes y en los salones de masaje con «final feliz» que han proliferado al amparo del extraordinario crecimiento económico del país, muchos de los cuales se hallan incluso dentro de los hoteles.

    En internet hay páginas web que ofrecen servicios a domicilio las 24 horas del día y muestran las fotografías de sus masajistas en ropa interior o bikini. Los precios oscilan desde los 500 yuanes (65 euros) por un masaje de una hora hasta los 2.600 yuanes (335 euros) que cuesta uno de dos horas «húmedo y salvaje» y los 1.200 yuanes (155 euros) que vale la hora y media con tres masajistas. A través de galerías de imágenes de las chicas, donde se detallan su edad, sus medidas, su disponibilidad y los servicios que ofrecen, el cliente sólo tiene que elegir a la masajista, que será enviada en una media hora a su casa u hotel.

    Por otra parte, cada día son repartidas por debajo de la puerta de los apartamentos de lujo miles de tarjetas con números de teléfonos móviles y sugerentes imágenes de bellezas orientales ofreciendo masajes las 24 horas del día, con servicios que oscilan entre los 300 y los 1.000 yuanes (entre 39 y 129 euros) y que comprenden técnicas tradicionales como la tailandesa o más innovadoras como la de «hielo y fuego».

    En Pekín, clubes de moda como «Xiu» y «Vics» también están plagados de meretrices, la mayoría de las cuales son jovencitas con buen físico, pocos escrúpulos y muchas ganas de tener dinero que, tras estudiar durante el día en la Universidad o trabajar como dependientas y camareras, acuden a las discotecas para captar clientes, a los que «seducen» como si se tratara de un «ligue» nocturno para luego pedirles entre 500 y 1.000 yuanes (entre 60 y 130 euros).

    Junto a la prostitución local, en «Maggie's» y «Chocolate», dos bares clásicos en plena zona de embajadas del parque Ritan de Pekín, trabajan chicas venidas de Mongolia y Rusia, mientras que el «Manhattan» de Shanghái parece el típico local de alterne del Sureste Asiático por la abundancia de «señoritas» tailandesas, vietnamitas y filipinas. Toda una muestra de que el oficio más antiguo del mundo también está muy arraigado en China.

  4. En Alemania, con Seguridad Social pero sin visos de mejora

    Una prostituta aguarda en una esquina a su próximo cliente en plena calle
    Una prostituta aguarda en una esquina a su próximo cliente en plena calle - abc

    José-Pablo Jofré, corresponsal en Berlín, informa de que la ley que regula la situación jurídica de las personas en Alemania que ejercen la prostitución –llamada «ProstG» y que entró en vigor en 2002–, ha posibilitado a estos trabajadores acceder a la seguridad social. En Alemania hay unas 400.000 personas –casi la mitad de origen extranjero y el 95% mujeres–que ejercen la prostitución como trabajo principal siendo el volumen anual que generan cercano a los 14.500 millones de euros. En este país, diariamente, cerca de 1,5 millones de clientes recurren a servicios de prostitución. Un informe de 2007 realizado por el Ministerio de Familia, bajo las órdenes de la democristiana (CDU) Ursula von der Leyen, indica que a pesar de la ley sigue siendo difícil abandonar la prostitución y no se ha conseguido reducir los niveles de criminalidad que la circundan. El informe indica que tampoco se han cumplido los temores de los críticos de la legalización de la prostitución: tanto las fiscalías como las policías manifiestan que la nueva normativa no dificulta la persecución del tráfico de personas, la prostitución forzada ni la de menores, como tampoco la violencia contra personas que ejercen la prostitución.

    Von der Leyen cuestiona la voluntariedad del ejercicio de la prostitución sobre todo en el caso de mujeres inmigrantes, drogadictas y menores. La ministra sostiene que cualquier mujer que quiera abandonar la prostitución debería poder hacerlo sin problema. Otro elemento clave de la lucha contra la prostitución forzada es la penalización de los clientes: uno de los primeros pasos ha sido la penalización de cualquier contacto sexual remunerado con menores de 18 años, así como el castigo a los dueños de pisos alquilados para la explotación de la prostitución de menores.

    La ley de 2002 suprimió el artículo 138 del Código Civil que definía a la prostitución como «actividad inmoral», por lo cual las personas que la ejercían no tenían el derecho formal a remuneración por sus servicios. Con lo anterior se trata ahora, pues, de una relación contractual basada en un compromiso bilateral entre la persona que ofrece un servicio sexual y su cliente. Sobre la mediación, la ley de 2002 indica que el delito de «fomento de la prostitución» por parte de un proxeneta se da solo en aquellos casos en los que se limite la independencia personal o económica de una prostituta, de manera que la mediación de servicios sexuales realizados voluntariamente es legal.

    El mayor sindicato de servicios en Alemania –Ver.di– es contrario tanto a la explotación de la prostitución como a la criminalización de la actividad, y considera que la ley necesita ser reformada para ser más eficaz en el combatecon el tráfico de personas y la prostitución forzada. Ver.di ofrece asesoramiento laboral, fiscal y sanitario, colabora en proyectos para abandonar la prostitución, participa en campañas de sensibilización y ayuda a encontrar trabajos en otros sectores, siguiendo el lema de que la prostitución es un trabajo con características específicas pero que las personas que la ejercen tienen que tener los mismos derechos que los demás.

  5. Irlanda del Norte: viraje hacia el no consentimiento del pago por sexo

    Una meretriz, en la vía pública
    Una meretriz, en la vía pública - abc

    La situación en Irlanda del Norte va a cambiar. Desde Londres, Ana Mellado informa de que su Parlamento ha aprobado recientemente en Belfast un proyecto de ley que prohíbe el pago a cambio de mantener relaciones sexuales. Aunque aún debe pasar ciertos trámites asamblearios, se da por hecho que será aprobado definitivamente dada la amplia mayoría que cosechó en el último pleno (con 81 votos a favor y 10 en contra).

    En Irlanda del Norte ya están prohibidos el proxenetismo, los burdeles o conducir por zonas donde hay prostitución callejera en busca de sus servicios, pero hasta ahora la ley no contemplaba como delito la retribución por sexo consentido, al igual que sucede en otras regiones de Reino Unido.

    La futura ilegalización de la profesión más antigua del mundo ha sido especialmente mal recibida por las propias trabajadoras del sexo. Según un sondeo del Departamento de Justicia publicado la semana pasada, las trabajadoras del sexo norirlandesas se oponen mayoritariamente a la medida. Sólo un 2% apoyaba el cambio al sistema sueco, mientras que seis de cada diez pensaba que, de aprobarse, su situación sería menos segura.

    El cambio propuesto ya ha desatado cierta preocupación entre las meretrices de Belfast. Hannah, una escort independiente que trabaja desde sus propios locales, declaró al diario británico «The Guardian» que lejos de ser una mujer vulnerable obligada a prostituirse, lo eligió ella misma ya que proporciona un buen equilibrio entre trabajo y vida. Cuando se aprobó la cláusula de despenalización reconocer que «lloró y lloró». «La ciudad que amo me está quitando mi medio para ganarme la vida. No quiero esto, tengo las habilidades para trabajar, ¿por qué me están quitando el trabajo?», increpa.

    Los defensores de la nueva ley alegan, en cambio, que reducirá el tráfico de personas. Un estudio de la Universidad de la Reina de Belfast constata que más de 17.000 norirlandeses pagan por consumir sexo cada año.

  6. Prostitución en Portugal: reglas calcadas en la Península

    La prostitución no es ilegal en las vías de Portugal
    La prostitución no es ilegal en las vías de Portugal - abc

    Belén Rodrigo informa desde Lisboa de que en Portugal la prostitución no está considerada una actividad ilegal, según el Código Penal, aunque no se permite que se beneficie una tercera persona ni facilitar o incitar la acción. Por ello está prohibida la prostitución organizada ya sea en burdeles u otros locales. A lo largo del tiempo ha ido cambiando la situación legal de esta actividad y en este momento es un tema que no levanta demasiada controversia. Hay siempre defensores de su legalización y otros que preferirían que se suprimiese, pero de momento no hay proyectos que indiquen que vaya a cambiar la legislación. Hace unos años, por ejemplo, el partido comunista pidió al Gobierno que se prohibiese la publicidad que incentiva la prostitución y exigió que se considerase esta actividad como una forma de explotación. Lo que sí avanza, aunque de forma lenta, es la fundamentación de proyectos sociales para sacar de la calle a las mujeres. Les buscan una actividad que les asegure ingresos económicos, aunque en muchos casos resulta difícil porque les supone perder dinero y no lo aceptan.

    Cambios legislativos

    En 1963 se cerraron los clubes de prostitución y otras instalaciones y ésta pasó a ser ilegal. Por aquel entonces era una actividad reglamentada y existían consultas médicas regulares para las prostitutas. La ley tuvo poco efecto práctico y acabó por alterarse parcialmente en 1983, momento en el que se pasó a permitir la prostitución individual y se prohibió su explotación. Se han producido más alteraciones en la ley en 1995, 1998 y 2001 para incluir la prostitución infantil y el tráfico humano.

    Existen zonas públicas donde las prostitutas y prostitutosno pueden ejercer su actividad y restricciones sobre dónde pueden trabajar en establecimientos privados. No está permitido, por ejemplo, que se alquile una casa para el negocio de la prostitución. La ley se aplica a terceros y no a las prostitutas ni a los clientes. En Portugal se ejerce esta actividad en la calle y también en discotecas, hoteles y restaurantes, de forma disfrazada y discreta.

    Dentro de la ciudad hay zonas bastante conocidas donde se puede encontrar todo tipo de prostitución, entre ellas el Parque Eduardo VII o el Parque Forestal de Montsanto. Actividad que se ejerce más durante la noche, aunque a cualquier hora del día es común encontrar también prostitutas. Después está la zona de Conde Redondo, donde normalmente van los travestis. Y también en Portugal se está extendiendo más la actividad a través de internet.

  7. Venezuela prohíbe el sexo por lucro

    Un cliente requiere los servicios de una hetaira
    Un cliente requiere los servicios de una hetaira - abc

    Ludmila Vinogradoff, corresponsal en Caracas, informa de que la legislación venezolana prohíbe cobrar por tener sexo con otra persona desde hace más de 30 años. Antes del veto legal los médicos sanitarios tenían que hacer los exámenes médicos a las prostitutas que les traían los policías al centro de salud después de perseguirlas en intensas redadas por las calles y «los antros de la perdición». Esa persecución de las mujeres en la calle para exigirles el control de la cartilla sanitaria al día ya terminó hace muchos años, aunque no por completo, ya ue la persecución continúa bajo otras formas.

    El sexo lucrativo se ha adaptado a las nuevas modalidades tecnológicas como internet, servicios de masajes y de intercambios de sexo que se anuncian en los avisos de clasificados de los periódicos. Y la policía sólo tiene que leer esas páginas impresas o bucear por las web para no ser tan despistados ni tolerantes.

    Muchos de los hombres que se iniciaron en la sexualidad hace unos 40 años recuerdan su «primera vez» en los burdeles y tugurios de mala muerte. Y cuando quieren iniciar a sus hijos de la misma forma sienten con nostalgia los mecanismos antiguos que ya no existen. Es probable que los adolescentes ya no necesiten de los consejos de sus padres porque en los liceos los han superado en las prácticas sexuales con creces.

    En el artículo 382 del título VIII del Código Penal venezolano relativo a los delitos contra las buenas costumbres y buen orden de las familias, y en los ultrajes al pudor público e inducción a la prostitución establece una pena de tres a quince meses de prisión: «El que reiteradamente o con fines de lucro y para satisfacer las pasiones de otro, induzca, facilite o favorezca la prostitución o corrupción de alguna persona, será castigado con prisión de uno a seis años. Si este delito se cometiere en alguna persona menor, la pena se aplicará entre el término medio y el máximo».

    La legislación venezolana contra la prostitución se ha modernizado al incluir en la ley de menores los delitos contra la pornografía infantil tanto informáticos como la pederastia que la ejercen las mafias a través de internet.

    A pesar de los controles cibernéticos y prohibiciones legales, el sexo lucrativo continúa desafiando las normas y los peajes institucionales. En Caracas, la avenida Libertador, el sector de los Caobos y La Florida, los y las vendedoras de sexo por horas siguen pululando en busca de clientes, ejerciendo el oficio más antiguo.

  8. El debate en Francia, enrolado en torno a penalizar o no al cliente

    Las meretrices se enfrentan diariamente a situaciones muy difíciles y desagradables con los clientes
    Las meretrices se enfrentan diariamente a situaciones muy difíciles y desagradables con los clientes - abc

    Desde París, Juan Pedro Quiñonero, informa de que Nicolas Sarkozy y François Hollande han intentado «penalizar» los clientes de prostitutas, sin conseguirlo. Sucesivos proyectos de ley han sido víctimas de los enfrentamientos entre diputados y senadores de la más diversa sensibilidad política.

    Siendo ministro del Interior, Nicolas Sarkozy hizo aprobar una Ley que penalizaba a las prostitutas que ejercían en lugares públicos. Elegido presidente, en 2007, Sarkozy pidió un informe parlamentario que «estudiase» el problema y propusiera «alternativas». Ese informe se publicó el 13 de abril de 2011, aconsejando al gobierno galo la «penalización» de los clientes y la persecución «más enérgica» del proxenetismo.

    Meses más tarde, el proyecto de ley que pretendía castigar con 1.000 o 1.500 euros de multas a los clientes de las prostitutas callejeras se «perdió» en el laberinto de los procedimientos y enfrentamientos entre la Asamblea Nacional y el Senado, sin llegar a aprobarse definitivamente, víctima del fuego cruzado de diputados y senadores de izquierda y derecha.

    El mes de octubre de 2013, el grupo socialista de la Asamblea Nacional presentó un nuevo proyecto legislativo, muy similar, sugiriendo la penalización de los clientes de prostitutas callejeras con 1.500 euros de multa. El proyecto volvió a «atrancarse» en el Senado, donde la comisión especial encargada del estudio del proyecto de Ley terminó suprimiendo la penalización de los clientes, para poner «más énfasis» en la persecución de las mafias y el proxenetismo.

    El debate político y parlamentario ha continuado, sin resultados, durante el último año. Diputados y senadores de izquierda y derecha se oponen a la cuestión central de la penalización o no penalización de los clientes.

    Este mismo mes de octubre, doscientos alcaldes y concejales de toda Francia (donde hay más de 36.000 alcaldías) han firmado una petición conjunta pidiendo la «abolición» de la prostitución, sugiriendo estos terrenos de acción: lucha contra el proxenetismo, política de ayuda a las víctimas, «penalización» de actos sexuales degradantes o violentos, y desarrollo de una política de prevención y formación profesional.

    Según las cifras de la Oficina central contra la represión y el trato de seres humanos, en Francia (65.585.857 de habitantes, el 1 de enero de 2013) habría entre 18.000 y 20.000 mujeres y hombres que se prostituyen diariamente. Hace diez años, el 12,6 % de los franceses y el 0,6 % de las francesas declaraban haber visitado «al menos una vez» un prostíbulo o tenido trato con prostitutas o prostitutos.

  9. El Reino Unido, al margen de Irlanda del Norte

    Prostitutas ejercen su oficio a las afueras de una gran urbe
    Prostitutas ejercen su oficio a las afueras de una gran urbe - abc

    La prostitución se puede ejercer de forma legal en el Reino Unido. Eso sí, con restricciones. Muchas actividades que rodean el negocio como los burdeles, el proxenetismo, la prostitución callejera o la publicidad de servicios en lugares públicos están tipificadas como delito, informa Ana Mellado.

    Respecto a las profesionales del sexo, se considera ofensa merodear persistentemente en una calle o lugar público con el propósito de ofrecer servicios y en el caso de los clientes, adquirirlos.

    ¿Qué vías se emplean entonces para contratar servicios?

    La inserción de anuncios en periódicos y revistas se considera legal, pero no pueden ofrecer burdeles que ofrezcan numerosas chicas. Esa prohibición tiene como objetivo combatir la trata de mujeres para obligarlas a prostituirse. La prensa nacional apenas publica anuncios de prostitución, pero son mucho más habituales en revistas y en la prensa local y regional. La colocación de anuncios relacionados con la prostitución en las cabinas telefónicas públicas es delito desde 2011.

    El Partido Laborista incluyó en su programa en electoral de 2010 una propuesta para prohibir los anuncios en prensa precisamente alegando que detrás de muchos burdeles se esconde esclavismo y trata de blancas. Ahora bien, la idea causó un rechazo frontal entre las trabajadores del sexo al considerar que sin anuncios no podrían trabajar en pisos y deberían volver a la calle. El Gobierno que salió de aquellos comicios, formado por conservadores y liberales-demócratas, no propuso un plan similar.

    También existen leyes generales sobre la alteración del orden público y las buenas prácticas que pueden ser utilizados para orientar el comercio sexual.

    A pesar de esas trabas, la prostitución supuso 5,3 mil millones de libras para la economía del Reino Unido en 2009, según la Oficina Nacional de Estadística. La prostitución es un negocio al alza e incluso en el año 2012 se disparó el número de estudiantes universitarios que recurren a la industria del sexo para costearse sus estudios. Una investigación de la Universidad de Kingston reveló que las universidades reciben anualmente entre 103 y 355 millones de libras (126 y 436 millones de euros) procedentes de actividades ligadas al sexo, desde bailes eróticos o barras americanas a servicios de compañía o prostitución. La subida en el precio de las matrículas universitarias ha sido uno de los desencadenantes de este incremento.

  10. Argentina: caza al proxenetismo

    Otra trabajadora del sexo ofrece sus servicios en una calle peatonal
    Otra trabajadora del sexo ofrece sus servicios en una calle peatonal - abc

    Carmen de Carlos informa desde Buenos Aires de que «la prostitución individual no está penalizada en Argentina», aclara la abogada penalista Marta Nercellas. «Lo que es delito -advierte- es aprovecharse de una persona por el ejercicio de la prostitución. El proxeneta o la red que se organiza para beneficiarse de la prostitución sí está penalizado».

    En términos jurídicos se considera «la prostitución una actividad neutra. Hasta finales de los años 80 existían los llamados edictos policiales que contemplaban, entre otros, la figura del merodeo o la del escándalo en la vía pública para captar clientes. Entonces, las prostitutas podían ser detenidas. La Policía disponía de atribuciones para sancionarlas en forma directa y sin intervención judicial», recuerda. «Los edictos y aquellas prácticas -añade Nercellas- fueron posteriormente declarados inconstitucionales y derogados».

    En la ciudad de Buenos Aires está aceptado el ejercicio de la prostitución. pero aquellas personas que la practican tienen una zona específica habilitada en el barrio de Palermo. Uno de los espacios más populares es el Rosedal, donde al caer la noche se colocan los travestis. Las autoridades lo habilitaron para para que estuvieran alejados de las núcleos urbanos y lejos de colegios y viviendas.

  11. En Grecia: muchas leyes pero mas chicas ilegales

    La prostitución está legalizada en las vías de Atenas y toda Grecia
    La prostitución está legalizada en las vías de Atenas y toda Grecia - abc

    La corresponsal en Atenas, Begoña Castiella, detalla que la prostitución en Grecia está permitida y legalizada. En principio los burdeles deben de estar declarados, pagar impuestos, sus chicas tener más de 21 años y Seguridad Social, así como una cartilla en la que se registran sus controles sanitarios cada dos semanas. En la práctica estas regulaciones se aplican a menos de 2.000 mujeres, es decir una minoría. La ley 3904 aprobada en 2010 y titulada «racionalización y mejora de la administración de la justicia penal y otras disposiciones» tiene ahora en su artículo 31 un párrafo que anula la detención y pena de prisión de hasta dos años para las prostitutas ilegales y los propietarios de burdeles sin licencia. Si son detenidos, acaban siendo solo multados hasta 3.000 euros.

    El problema principal son las prostitutas no declaradas de la calle o en lugares que no son legales y frecuentemente descritos como «estudios». La mayoría son extranjeras provenientes de África (especialmente nigerianas), así como de Bulgaria, Rumanía, Georgia, Moldavia, Rusia, Latvia, Lituania y Bielorrusia. La parte ilegal de la prostitución griega está en manos de griegos, asociados normalmente con albaneses y rusos. Las chicas son frecuentemente víctimas de trata y explotación. Aunque existe una protección legal para quien denuncia su explotación y sus explotadores, los trámites son complicados y la mayoría decide no declarar por considerarse en peligro. Aquellas mujeres que son explotadas en Grecia son frecuentemente enviadas después a otros países europeos o árabes después de varios meses en el país.

    Y hace dos años se efectuaron unos controles sanitarios oficiales por la calle a drogadictos y prostitutas, que terminó con el ingreso en la cárcel de 17 mujeres que fueron diagnosticadas como «VIH-positivo». Fueron liberadas meses después, pero quedó claro, como denunciaron varias ONG que en Grecia se penaliza… a la prostituta y no al cliente.

    Una empresaria generosa

    Como curiosidad, la «madame» mas conocida de Grecia se llama Xrisúla Alevridu, mas conocida como «Súla». Con casi 70 años y tras una historia familiar trágica y ser prostituta unos años, es la dueña de dos de los burdeles mas lujosos de Grecia: la «Villa Erótica» y el «Iko Epojis» (Casa de las estaciones). Situados en el centro de Grecia, entre el campo cerca de la ciudad de Lárisa, tiene cuartos y salones de gran lujo, 14 chicas todas ellas declaradas y con Seguridad Social («con la crisis han venido mas griegas a pedirme trabajo», afirma). Lo dirige su hijo y además de hacer generosas donaciones a personas necesitadas, patrocinó en 2012 al equipo de fútbol local, el Bukéfalas. Finalmente la Federación griega de Fútbol prohibió jugar partidos oficiales con las camisetas rosas de la patrocinadora.

  12. Multas administrativas para las meretrices en Rusia

    Página web rusa de un servicio de prostitución y sexo ocasional
    Página web rusa de un servicio de prostitución y sexo ocasional - http://znakomstva.ru/

    Rafael M. Mañueco, corresponsal en Moscú, informa de que ejercer la prostitución o utilizar sus servicios no está penado en Rusia. Lo que se persigue, según el artículo 241 del Código Penal vigente en el país, es el proxenetismo. La ley lo castiga con hasta 5 años de cárcel, siempre y cuando no haya habido violencia de por medio, en cuyo caso las penas son mayores. Las prostitutas, no obstante, se exponen a multas administrativas, que pueden llegar a alcanzar los 50.000 rublos (unos 900 euros) por «explotación indebida» de un local con intención de lucro o por poner en peligro la salud pública.

    Pero ninguna de estas trabas suponen un obstáculo para el florecimiento de esta profesión secular, que en Rusia se puede decir que está casi legalizada. Si la Policía detecta alguna «anomalía», recibe el correspondiente «estímulo», ya sea en metálico o directamente en especie por parte de las chicas, y el problema resuelto. Mirarán para otro lado.

    Moscú siempre fue una metrópoli en donde la prostitución ocupó un lugar destacado. En la época soviética estaba prohibida, pero, como suele suceder, era imposible demostrar que una determinada relación sexual se mantenía a cambio de dinero.

    La desintegración de la Unión Soviética y la crisis económica convirtieron las grandes ciudades de Rusia en la meta de miles de bellas jóvenes en busca de una vida mejor. Muchas vendían su cuerpo para costearse los estudios, comprarse trapitos o mientras encontraban un trabajo normal. Aun teniendo un empleo, recurrían a veces a sus encantos cuando necesitaban efectivo adicional para cubrir algún gasto. Esta forma de aumentar los ingresos se práctica todavía en la actualidad.

    Hace unos años, las principales avenidas de la capital eran por la noche verdaderos hervideros del vicio. Las chicas ofrecían sus servicios a los automovilistas. Esta forma de prostitución hizo aumentar la criminalidad. Así que las autoridades tomaron cartas en el asunto y decidieron erradicarla. Ahora, los lugares habituales de encuentro, además de los establecimientos de alterne, son las casas de masaje, las saunas, los hoteles y algunas calles, aunque de forma muy limitada. También a domicilio.

    Lo más común para tener sexo ocasional es utilizar la revista de contactos «Znakómstvo», bien online o en su versión impresa, pagando o no, según el palmito que cada uno luzca. Está ahora muy de moda mantener una relación «de viaje» cubriendo todos los gastos, empezando por el avión y el hotel, a esa persona que hará temporalmente de pareja. Aunque lo practican mujeres, sobre todo adineradas y entradas en años, con muchachos jóvenes, lo normal es que sea ellos los principales demandantes de señoritas para pasar las vacaciones o de chicos, si son gays.

  13. Iniciativa en el Parlamento italiano para legalizar el oficio

    El Ejecutivo de Matteo Renzi es partidario de la legalización de la prostitución en lugares públicos de Italia
    El Ejecutivo de Matteo Renzi es partidario de la legalización de la prostitución en lugares públicos de Italia - abc

    Ángel Gómez Fuentes informa desde Roma de que la prostitución en Italia se rige por la «ley Merlin», que toma el nombre de la senadora socialista que la propuso, Lina Merlin. Aprobada en el Parlamento en 1958, prohibió la prostitución y cerró los prostíbulos, creando notable polémica en el país. La realidad es que la prostitución en Italia se ejerce como si no estuviera prohibida. Según la Comisión de Asuntos Sociales de la Cámara de Diputados en Italia hay entre 50.000 y 70.000 prostitutas. Al menos 25.000 serían inmigrantes, 2.000 menores de edad y más de 2.000 las jóvenes reducidas prácticamente a esclavitud y obligadas a prostituirse. El 65% de las prostitutas trabaja en la calle, el 29,1% en hotel y el resto en casas. Por lo que se refiere a los clientes, un estudio del gobierno señala que unos nueve millones de italianos frecuentan prostitutas.

    El debate sobre la abolición de la «ley Merlin» es grande desde hace tiempo. En el año 2008 el gobierno Berlusconi aprobó un decreto ley con duras penas para clientes y prostitutas que trabajaran en la calle o en lugares públicos. En la práctica, nada cambió sobre la prostitución. En los últimos años algunos alcaldes han elaborado ordenanzas, obligando a multar a las prostitutas y también a los clientes. El resultado es que se ha multado a muy pocos clientes, pero sin embargo las prostitutas han desaparecido de las calles en algunos periodos.

    Hoy sigue siendo grande el debate sobre la necesidad de regular la prostitución, modificando la vieja «ley Merlin». La Región de Lombardía, que con su capital Milán concentra el mayor número de prostitutas en Italia, pretende someter a referéndum una norma que legalice e imponga impuestos a la prostitución. En la misma línea se están moviendo algunos diputados en el Parlamento de Roma, aunque existen dos bandos casi irreconciliables: por un lado, quienes desean legalizar la prostitución; por otro, los que se muestran absolutamente contrarios. El gobierno de Matteo Renzi es partidario de la legalización.

    Por el momento, hay un proyecto de ley elaborado por diputados de diversos grupos parlamentarios, desde la izquierda a la derecha, para reconocer una realidad antigua. El nombre más llamativo entre los firmantes es el de Alessandra Mussolini, de Forza Italia, cuyo marido ha tenido problemas con la justicia por prostitución de menores. El proyecto de ley prevé que las prostitutas trabajen en lugares elegidos por los entes locales y, sobre todo, se abre la posibilidad de que paguen impuestos con el derecho a recibir una pensión. Se trata de un tema sensible en Italia, que causa siempre un fuerte debate.

  14. EE.UU.: solo en Nevada y fuera de Las Vegas

    Nevada es una excepción a la prohibición estadounidense de la prostitución
    Nevada es una excepción a la prohibición estadounidense de la prostitución - abc

    El corresponsal de ABC en Washington Emili J. Blasco, capital de Estados Unidos, indica que quien haya caminado por Las Vegas habrá terminado algo harto del número de tarjetas que a lo largo del paseo le habrán dado por la calle con números de teléfono y dibujos o fotos bastante explícitos. Son reclamos que ofrecen transporte al turista para ir a los condados de los alrededores. En la conocida como Ciudad del Pecado la prostitución es ilegal, como en el resto de Estados Unidos. En todo el país está prohibida, salvo en unos pocos condados de Nevada, en ocho de los cuales hay burdeles con licencia y en funcionamiento.

    El caso de esas zonas de Nevada es una excepción en un país que mantiene activa su legislación contraria a la prostitución. Incluso en 1980 el estado de Rhode Island –la regulación es competencia exclusiva de los estados de la Unión– aprobó una normativa para cubrir un agujero legal que se había creado que permitía ejercer la prostitución en lugares cerrados (la prostitución en la calle está explícitamente prohibida en todos los estados, incluida Nevada).

    Como en muchos otros lugares del mundo, sin embargo, que la prostitución esté prohibida no quiere decir que no exista o que su práctica no alcance cierta tolerancia en determinadas circunstancias. La legislación federal –con competencia sobre el comercio interestatal o sobre asuntos militares– asume esa realidad, y una ley establece, por ejemplo, que no haya actividad de prostitución «dentro de una razonable distancia de una base o cuartel militar o naval». Pero las ordenanzas que mandan publicar los nombres de los soldados que se impliquen en el comercio sexual y que reclaman hasta un año de prisión–como las que prohíben a los militares el adulterio– no se cumplen.

    Por lo que se refiere al caso de Nevada, los condados en los que la prostitución es legal exigen que las prostitutas utilicen condón, que se sometan a una revisión semanal para velar contra enfermedades de transmisión sexual y a un test mensual sobre el sida. Los burdeles y las personas que se dedican a la actividad deben de tener licencia y estar registrados.

  15. México: la trata de blancas como piedra de toque

    Parques y recintos apartados de la ciudad son lugares propicios para encontrar estos servicios sexuales
    Parques y recintos apartados de la ciudad son lugares propicios para encontrar estos servicios sexuales - abc

    Yaiza Santos, desde México D.F., informa de que la prostitución está permitida legalmente en este país. La Constitución no la prohíbe en ningún lugar y sólo está penalizado el lenocinio, es decir, sacar provecho económico de la prostitución de otra persona. Sin embargo, puesto que es una república federada, cada estado tiene un Código Penal distinto, y es ahí donde aparecen unas contradicciones que mantienen enfrentadas a las dos principales posturas sobre el tema.

    Por ejemplo, como hace notar la antropóloga Marta Lamas, una de las feministas más prestigiosas del país, la definición de lenocinio del Código Penal Federal no ha sido modificada desde 1931 –se considera que se comete contra menores de 18 años o personas que no tienen capacidad para comprender el significado del hecho o para resistirlo–, pero el Código Penal del Distrito Federal, reformado en 2007, amplía este delito a quien: «I. Habitual u ocasionalmente explote el cuerpo de una persona u obtenga de ella un beneficio por medio del comercio sexual. II. Induzca a una persona para que comercie sexualmente su cuerpo con otra o le facilite los medios para que se prostituya. III. Regentee, administre o sostenga prostíbulos, casa de citas o lugares de concurrencia dedicados a explotar la prostitución, u obtenga cualquier beneficio con sus productos». Estas modificaciones se hicieron para luchar contra la trata de blancas, pero –dice Lamas– «mezcla el término de trata con fines de explotación sexual con el de comercio sexual» cuando «no todas las prácticas de comercio sexual conducen a violencia o a trata».

    Un balón de oxígeno de esta corriente liberal fue la resolución de la jueza Paula María García Villegas, dictada 1 de enero de este mismo año, a favor de un grupo de prostitutas que llevaba pidiendo desde hace más de una década que el gobierno las reconociera como trabajadoras no asalariadas, como cualquier vendedor de servicios en México.

    Enfrente se encuentra la corriente «abolicionista» –que se halla detrás de la resolución tomada en Irlanda del Norte, siguiendo los pasos de Suecia, de penalizar al cliente que contrate servicios sexuales–, una de cuyas más insignes valedoras es Rosi Orozco, reconocida por la revista Forbes como una de las 50 mujeres más poderosas de México y principal impulsora de la «Ley para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos», aprobada por el Congreso en 2012.

  16. Holanda, hacia el fin de la tolerancia

    En Ámsterdam no es esconden: la prostitución es legal y paga impuestos como un trabajador más
    En Ámsterdam no es esconden: la prostitución es legal y paga impuestos como un trabajador más - abc

    Enrique Serbeto, corresponsal de este periídoco en el Benelux, expone el modelo holandés. El caso del país de los tulipanes en general y del de Ámsterdam en particular ha sido en los últimos decenios el paradigma de la tolerancia con una actividad que ha sido tratada como un negocio cualquiera y que ha pasado a ser en estos últimos años una atracción turística cada vez más indeseada.

    En Holanda, la prostitución es legal, paga impuestos y la única regulación ética fue la decisión que tomó el gobierno el año pasado para limitar la edad de las prostitutas a los 21 años. Se había intentado imponer también un registro oficial de meretrices, pero el parlamento rechazó la idea bajo el pretexto de que hubiera sido un instrumento de coerción personal, un atentado a la vida privada. Y en cuanto a cómo se determina si una de estas trabajadoras del sexo tiene o no la edad requerida, queda al arbitrio de su relación con el cliente la fórmula para que este se asegure de que la tiene, porque este último se arriesga a una multa de hasta 20.000 euros.

    Por lo demás, la regulación de esta peculiar industria depende de los ayuntamientos, que hacen lo que consideran apropiado respecto a las autorizaciones de instalación de burdeles, como si fueran una industria respetable cualquiera. Lodewijk Asscher, que antes de ser el ministro de Asuntos Sociales fue alcalde de Ámsterdam, es de los que piensan queHolanda se ha equivocado con este modelo de tolerancia que a su juicio se basa en una especie de «silencio colectivo» sobre los problemas que conlleva respecto a la trata y explotación de seres humanos. Este dirigente socialista cree que «es un error considerar que nuestro modelo de gestionar la prostitución es parte de una tradición de tolerancia, libertad y bienestar» y por ello dedicó gran parte de su gestión al frente de la mayor ciudad del país en tratar de limpiar el famoso «Red Ligth district» donde las chicas expuestas en los escaparates son una atracción turística, tanto para usuarios como para curiosos. La política de Asscher ha logrado ya prácticamente acabar con esta zona y los burdeles y los históricos «peep shows» cierran uno tras otro.

    Hendrik Wagenaar, de la Universidad de Leiden, sin embargo, cree que debería ser al revés, que «cuando las prostitutas son capaces de organizarse abiertamente mejoran sensiblemente sus condiciones de trabajo» y de vida. Wagenaar es el autor de un estudio comparativo sobre la legislación en materia de prostitución que concluye que cuanto más marco legal tiene esta actividad, mejor. Su ejemplo es el de Nueva Zelanda, donde el sindicato de las prostitutas ha llegado a hacerse con una importante influencia política.

  17. África Subsahariana: la prohibición como nota predominante

    Senegal es una salvedad en África, porque aquí la compraventa de servicios sexuales no es ilegal
    Senegal es una salvedad en África, porque aquí la compraventa de servicios sexuales no es ilegal - abc

    Entre la total o parcial prohibición, así camina el negocio de la prostitución en el África Subsahariana. Aunque con excepciones, informa Eduardo S. Molano, corresponsal de este periódico en Accra.

    Según un reciente informe del Trust Women Conference, en los países de la Comunidad Económica de los Estados Africanos Occidentales (ECOWAS), la prostitución no es ilegal en el caso concreto de Senegal. Su regularización se produce, entre otras cosas, como forma de prevenir la expansión del sida (su incidencia -0.5%- es una de las bajas de la región). Del mismo modo, en Costa de Marfil, por ejemplo, el pago por servicios sexuales no es ilegal en sí mismo. Sin embargo, aquellos que hacen negocio con ella -como proxenetas y personas que mantienen burdeles- son perseguidos.

    No obstante, la opinión pública de algunos países apela por una renovación de la ley. En Kenia, un estudio publicado el pasado mes de octubre, destacaba cómo el 76% de los encuestados apostaba por la despenalización del pago por servicios sexuales.

    A su vez, en 2011, el senador nigeriano Ike Ekweremadu pidió su legalización, al asegurar que esto permitiría al Gobierno regular las actividades de las prostitutas. Su comentario desencadenaría un agrio debate que obligó al político a retirar sus palabras.