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El parque de coches en España tiene ya una media de edad de 14,5 años, según ANFAC. Eso quiere decir que la mayoría de los vehículos que arrancan cada mañana salieron de fábrica antes de que CarPlay o Android Auto fueran estándar de serie. Radio con CD, quizás Bluetooth básico para llamadas, quizás pantalla de 4 pulgadas del 2013 que ya nadie toca.
Meter CarPlay de verdad en ese salpicadero normalmente obliga a elegir entre dos opciones caras: una pantalla de instalación fija con la factura del taller por detrás, o seguir sin ella. La pantalla portátil de Srnubi propone una tercera vía que no requiere ni un tornillo.
CarPlay inalámbrico en el tablero, sin USB, sin cableado de datos
La pantalla se conecta al teléfono por Bluetooth y WiFi. No hay USB. Eso significa que iPhone o Android (con CarPlay o Android Auto) aparecen en la pantalla en cuanto enciendes el coche, sin sacar el móvil del bolsillo ni buscar ningún cable.
La pantalla táctil de 7 pulgadas responde bien y el tamaño encaja en el campo de visión sin tapar demasiado. Para los que han probado adaptadores CarPlay con cable, la diferencia es inmediata: aquí no hay dongle colgando del USB ni hay que acordarse de conectar nada.
El soporte de tablero viene en la caja y es la opción que más sentido tiene para el día a día: el salpicadero aguanta la pantalla sin marcas en el cristal. También incluye soporte de ventosa para el parabrisas, por si se prefiere esa posición. Los dos soportes salen del coche igual que entraron.
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Sin obras, sin taller, sin dejar rastro
Este es el argumento técnico que más pesa si ya has mirado precios de instalación fija. No hay que llevar el coche a ningún lado, no hay revestimiento que desmontar, no hay cable de datos enterrado bajo el pillar. Lo montas tú en un momento, funciona, y si cambias de coche (o si el coche es de empresa y no puedes modificarlo) te lo llevas sin problema.
La única pega que vale la pena nombrar es el audio. Si el coche no tiene entrada AUX, el sonido de la pantalla sale por FM. La señal FM en una ciudad con las frecuencias saturadas puede tener interferencias. No es un bloqueador, pero si conduces habitualmente por el centro de una ciudad grande, te toca ajustar la frecuencia libre de vez en cuando. Con AUX el problema desaparece.
Cuatro variantes, una de ellas con cámara de marcha atrás
La versión base es la de 7 pulgadas sin cámara, que cubre la función principal. Si se quiere más pantalla, la versión de 10 pulgadas ocupa más tablero pero se lee mejor desde lejos, especialmente con el GPS.
Las dos variantes superiores incorporan cámara de visión trasera (en 6 y 10 megapíxeles) para quien quiera imagen al hacer la R además del CarPlay. Es una combinación que en una pantalla de instalación fija doblaría el presupuesto. Todas las versiones llevan ranura micro SD por si se quiere tener música local sin depender del teléfono.
El veredicto: la compra que tiene sentido para el coche que nunca tuvo pantalla
Srnubi no es Alpine ni tiene la trayectoria de las marcas que llevan décadas en el sector de la electrónica de coche. Pero monta CarPlay inalámbrico y táctil sin un solo tornillo, con el soporte ya en la caja.
En el tramo de prcecio donde se mueve es difícil encontrar algo que lo iguale sin hacer obras. Si tu coche lleva radio de antes del iPhone 6 y quieres Google Maps y Spotify en una pantalla táctil sin llamar al instalador, la de 7 pulgadas sin cámara es el punto de entrada; la de 10, para quien use el GPS a diario.
Si esta se agota, los dongles CarPlay con cable hacen la función de conectividad sin añadir pantalla propia. Ahora está rebajada y se queda todavía más a cuenta.
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